EL DESCALABRO NACIONAL

Palabras, nada más

El avance del po­pu­lismo en mu­chas partes de Europa es nuestra prin­cipal preo­cu­pa­ción (Monti)

El Debate sobre el Estado de la Nación ha dic­tado lo que van a ser los dis­cursos de las elec­ciones eu­ro­peas de mayo: pa­la­bras y nada más que pa­la­bras preñadas de de­ma­gogia y so­fis­mas. Cualquier per­sona avi­sada po­dría re­citar casi li­te­ral­mente lo que van a pre­gonar los ora­dores de todos los par­ti­dos, con al­gunas mo­di­fi­ca­ciones de úl­tima hora. La de­mo­cracia se está pa­re­ciendo cada vez más a un disco ra­yado o a un loro. Pero estas elec­ciones coin­ciden con un mo­mento es­pe­cial­mente de­li­cado para Europa. Los po­lí­ticos ten­drían que poner toda la carne sobre el asador para mos­trar ní­ti­da­mente su fe en la UE.

El jueves pasado se presentó en Madrid el debate del Consejo para el Futuro de Europa, impulsado por el Instituto Berggruen para la Gobernanza, y reúne a 26 destacados políticos, académicos y empresarios de Europa y Estados Unidos.

Entre otras personalidades, allí estaban los exprimeros ministros de Italia Mario Monti y Enrico Letta, el expresidente español Felipe González, el ministro de Economía Luís de Guindos, el secretario de Estado de Empleo alemán y miembro del Consejo de Gobierno del BCE Jörg Asmussen, el presidente de la Confederación Europea de Sindicatos Ignacio Fernández Toxo y el presidente de Notre Europe  Pascal Lamy.

Mario Monti afirmó tajantemente: "El avance del populismo en muchas partes de Europa es nuestra principal preocupación". Pascal Lamy: "Este es el peor momento en la construcción de Europa". En ese mismo sentido se manifestaron casi todos los ponentes. Es decir, las cosas van mal. El sueño de una Europa fuerte y unida languidece. El euroescepticismo va ganando terreno. A esto hay que añadir las inciertas consecuencias de la grave crisis en Ucrania y el levantamiento en la península ucraniana de Crimea. Todo ello indica que el poder y la influencia de Rusia se extienden. Se avecinan tiempos temerarios para nuestros vecinos y quizá para toda Europa. En estos momentos es preciso que la UE salga fortalecida. Por eso son tan importantes estas elecciones, donde la abstención sería nefasta.

Por lo que a España se refiere, hay datos fiables de que las cosas van mejorando. La Comisión Europea ve una tenue mejoría en nuestro país. Pero fija el déficit en el 7,2% del PIB, cifra desdeñable al lado de los grandes países de Europa, y el paro continúa en torno al 25%. Pero el empleo empieza a emerger del hoyo y España ha salido airosamente del rescate. La confianza vuelve, las condiciones financieras mejoran y el consumo renace.

Datos esquivos

Pero siguen existiendo datos esquivos. Le beneficio de Repsol se hunde un 90% por la expropiación de YPF y las provisiones de GNL, aunque el Consejo de la petrolera aprueba el acuerdo que blinda el cobro de 5.000 millones de dólares de compensación por el 511% expropiado por Argentina. 

Por otra parte, el Banco de España calcula que los salarios reales caen más de lo que reflejan las estadísticas oficiales. Es decir, crece la devaluación salarial encubierta. El Presidente Rajoy esgrimió en el debate de la nación una metáfora de esas que deberían desaparecer del lenguaje político: "El árbol está dando sus primeros frutos". Dos días después el INE puso en duda esa recuperación vegetal. El PIB creció un 0,17% en el cuarto trimestre, la mitad de lo afirmado por Guindos, y el consumo de las Administraciones cayó un 4%. Eso significa un frenazo en la recuperación.

Además, el tribunal de Luxemburgo ha tumbado el llamado céntimo sanitario, consistente en recargar el consumo de hidrocarburos aprobado en 2002 para financiar la sanidad. El Tribunal Europeo de Justicia certifica que el gravamen era contrario al derecho comunitario, lo cual quiere decir que el Estado tiene que devolver 13.000 millones de euros. Pero, claro, la obligación de aportar pruebas limitará el impacto considerablemente.

En cuanto a la corrupción, el juez Ruz investiga el derroche en actos de propaganda de la enigmática Esperanza Aguirre con la trama Gürtel. Cada vez se le ponen más difíciles las supuestas ambiciones políticas de doña Esperanza.

Por último, el caso Neymar es de suponer que constituya el pistoletazo de salida para una investigación a fondo de las múltiples corrupciones financieras en el mundo del fútbol, y no solo en los clubes rimbombantes. La fiscalía tiene mucho trabajo por delante.

 

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