EL MONITOR DEL DÍA

Construcción: eficiencia y empleo

Sólo la efi­ciencia ener­gé­tica puede in­cre­mentar el em­pleo en un sector en crisis

Libros de estudio
Libros de estudio

Es lugar común entre los ex­pertos que la mejor es­tra­tegia por parte de los jó­venes que de­mandan em­pleo para me­jorar sus ex­pec­ta­tivas de em­plea­bi­li­dad, es man­te­nerse en el sis­tema edu­ca­tivo y avanzar en lo po­sible en la ca­rrera pro­fe­sio­nal. Sin em­bargo, el aban­dono es­colar en España, según Eurostat, es alto y cre­ciente; en el pe­ríodo 2006-2011 al­canzó una cota mucho más alta que la de la UE-27. Mientras que en nuestro país se man­tuvo en una hor­quilla de entre el 30,5% en 2006 y el 26,5% en 2011 (con un pico del 31,9% en 2008), en el con­junto de la UE-27 tuvo un rango mucho menor (desde el 15,5% en 2006 al 13,5% en 2011). En la crisis se ha pro­du­cido un sin­gular au­mento -en tér­minos re­la­ti­vos- de jó­venes que optan por la for­ma­ción pro­fe­sio­nal.

Por ello y según el Informe Nacional 2012 (Formación para el Empleo) elaborado por el ministerio de Empleo y Seguridad Social para la red europea REFERNET, la Ley de Reforma Laboral considera la formación profesional "esencial para promover el aprendizaje permanente de los trabajadores y el pleno desarrollo de sus competencias profesionales". Hasta aquí los propósitos.

Pero solo la iniciativa sectorial en algunos ámbitos de actividad está realmente trabajando para mejorar estas expectativas en plena crisis, aunque se les está reduciendo cada vez más el apoyo público en aras de una pretendida y más que dudosa competitividad. Se han recortado drásticamente los fondos públicos disponibles y se ha creado una bolsa genérica cuyas adjudicaciones se rigen prácticamente en exclusiva por el factor económico, lo cual penaliza a los sistemas profesionales de formación específica que exigen maquinarias complejas, instalaciones ad hoc y formadores especializados. A cualquiera se le alcanza que no es lo mismo ni tiene el mismo coste la formación en risoterapia que la dirigida a alcanzar el título de técnico de grúa-torre, por ejemplo.

Menos fondos

Es el caso de la construcción, la crisis ha obligado al sector a reducir el número de trabajadores formados por la Fundación Laboral de la Construcción, organismo paritario del sector para desarrollar formación específica. Su causa es doble; la reducción de fondos por el efecto combinado de la drástica reducción de empresas en activo (que aportan una cuota para este fin, de acuerdo con el Convenio vigente) y del muy intenso recorte de las aportaciones públicas, junto al singular descenso de la actividad, que ha reducido la demanda de trabajadores sectoriales a niveles desconocidos históricamente; a finales de 2013 había solo 617.321 afilados de la construcción a la Seguridad Social en el régimen general y 350.797 afiliados en el régimen de autónomos, mientras que en enero de 2008 había 1.827.769 afiliados al régimen general y 557.843 afiliados en el régimen de autónomos. Ante las pocas oportunidades de empleo que ofrece este sector, el único camino para acceder a un puesto de trabajo es una mejor formación y una especialización que responda a las nuevas demandas.

 

A pesar de todas estas dificultades, la construcción sigue apostando sin desmayo por elevar los niveles de especialización y formación de sus trabajadores, focalizándolos en los nichos de demanda que se atisban para el próximo futuro. Uno de los instrumentos que actualmente se desarrollan con este fin es la segunda fase del proyecto europeo Build Up Skills, de cuya primera fase ya dimos cuenta en esta columna en mayo del pasado año. Esta segunda fase, con el lema "Construye 2020", se enmarca dentro del programa de la Comisión Europea Intelligent Energy Europe y su objetivo es fomentar la formación especializada de trabajadores del sector de la construcción, con singular incidencia en los de edificación, con el fin de que en el menor plazo posible haya en cada estado miembro de la UE suficiente mano de obra cualificada en eficiencia energética y energías renovables, para poder atender debidamente la demanda que se prevé en orden a cumplir los objetivos de ahorro energético en la edificación fijados por la UE para el año 2020.

 

Una vez definida en la primera parte del proyecto una hoja de ruta que proponía acciones concretas, ahora la parte española de este proyecto -liderada por la Fundación Laboral de la Construcción y formada también por el Instituto Tecnológico de la Construcción (AIDICO), el Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL), la Fundación Tripartita y el Instituto Eduardo Torroja- diseñarán itinerarios y acciones formativas concretas relacionadas con las ocupaciones y competencias profesionales sobre los ámbitos antes mencionados. Los diseños mencionados se concretarán en acciones formativas sobre parámetros económicos rentables en eficiencia energética, carpintería de aluminio y PVC, eficiencia energética en edificios, sistemas de energías renovables en edificios, colocación de aislantes, calefacción y aire acondicionado e instalación de energía geotérmica y de biomasas. Todo lo cual se completará con los correspondientes cursos de formación para los formadores.

**Primera fase **

En la primera fase de este proyecto ya se detectaron carencias en nuestro sistema de cualificaciones profesionales referidas a la actividad de la construcción. Para poder llevar a cabo los objetivos propuestos es necesario actualizar las cualificaciones profesionales actualmente existentes y crear las nuevas que sea menester, como es el caso de la instalación de sistemas geotérmicos (todavía no incluida en el Catálogo Nacional de Cualificaciones); también se deberán adaptar los contenidos formativos tradicionales a sistemas de formación on line. L

a propia Fundación Laboral de la Construcción ya complementa esta formación con varios cursos como el dirigido al cálculo de la certificación energética de edificios existentes o un curso práctico sobre evaluación técnica de edificios, que permite aprender a realizar ese informe, recientemente introducido en la Ley de Rehabilitación, Regeneración y Renovación Urbanas, y que próximamente sustituirá a la actual ITE (Inspección Técnica de Edificios).

El ahorro energético en edificios y el mantenimiento de las infraestructuras de transporte terrestre son las dos áreas de demanda que presentan las mejores oportunidades de encontrar empleo en el sector constructor a corto plazo. Tener suficiente formación puesta al día y disponer del consiguiente certificado de profesionalidad, que acredite oficialmente las cualificaciones profesionales de las que dispone cada trabajador, permitirá disponer de mejores y más rápidas oportunidades de trabajo.

 

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