Monitor de Latinoamérica

El pa­quete de me­didas per­sigue una ex­pan­sión su­pe­rior al 5% el año que viene

Perú recurre al incentivo fiscal para crecer más

Agencias como Fitch acogen po­si­ti­va­mente una de­ci­sión que re­du­cirá la fis­ca­lidad a em­presas y rentas más bajas

Ollanta Humala: "La educación es la herramienta contra la pobreza ...
Ollanta Humala.

El Gobierno del pre­si­dente Humala acaba de optar por una re­duc­ción de im­pues­tos, no­ta­ble­mente a em­presas y rentas más ba­jas, como vía para es­ti­mular un cre­ci­miento que se ha re­du­cido en los úl­timos años, víc­tima de la menor in­ver­sión mi­nera y el de­te­rioro de los pre­cios de los mi­ne­rales en un país en el que la in­dus­tria ex­trac­tiva es clave. La me­dida se in­cluye en un pa­quete de reac­ti­va­ción que busca que la eco­nomía se ex­panda por en­cima del 5% en 2015 y ha re­ci­bido el be­ne­plá­cito de agen­cias de rá­ting como Fitch, pese a al­gunas crí­ticas in­ter­nas.

La economía ha perdido fuerza y crecería este año en torno al 3%, casi la mitad del 5,8% anotado en 2013.

A diferencia de otros países de la región, como Colombia y Chile, que han optado por elevar impuestos para sostener el nivel de ingresos y financiar el alza del gasto, el Ejecutivo de Lima ha elegido recortar impuestos a empresas y trabajadores y rebajar los gravámenes de la gasolina, al mismo tiempo que ha decidido aumentar la inversión pública.

A partir de enero el Impuesto de Sociedades bajará dos puntos, al 28%, y al Impuesto de la Renta a las personas se le aplicará una rebaja a casi la mitad, al 8%.

Pese a que algunos economistas peruanos han señalado que este recorte de la fiscalidad podría tener efectos negativos sobre la inversión nacional y extranjera, agencias como Fitch van en dirección contraria y dan su aprobación a la medida. “El plan de disminuir impuestos y elevar el gasto para apuntalar la economía no socavará las finanzas, ya que el país tiene un bajo nivel de deuda, fuertes reservas financieras y una historia de gestión fiscal prudente”, destacó Fitch Ratings en un informe. “Lima dispone de flexibilidad fiscal para ejecutar esas medidas, ya que Perú ha anotado tres años de superávit fiscal y la deuda del Gobierno se ubica ahora en el 19,7% del PIB”, agregó Fitch.

La idea es impulsar una economía que en 2014 reducirá el fuerte avance de años anteriores hasta apenas un 3%: las previsiones del Gobierno apuntan a que las medidas tendrán un impacto positivo principalmente el próximo año, cuando la economía se recuperaría para expandirse al menos el 5%. El impacto fiscal de las medidas sería del 2% del PIB en 2015, según Fitch.

El anuncio del plan, aprobado por el Congreso con gran inmediatez, fue realizado por la primera ministra, Ana Jara, y por el ministro de Finanzas, Alonso Segura, en el marco de un paquete de medidas para estimular la economía. El proyecto reduce gradualmente el Impuesto a la Renta de tercera categoría, que se aplica a las ganancias de las empresas, del actual 30% al 28% en 2015, al 27% en 2017 y al 26% en 2019. Y rebaja el Impuesto a la Renta desde el actual 15% hasta el 8% a partir del 1 de enero de 2015 para los contribuyentes de cuarta y quinta categoría.

Ana Jara hizo hincapié en que estas medidas conducirán a que 1,2 millones de peruanos paguen menos impuestos desde 2015 y a que el Fisco deje de recaudar en torno a 1.000 millones de soles (344,8 millones de dólares) anuales. “La idea es poner más dinero en el bolsillo de la gente para que gasten en lo que consideren conveniente” y estimular el consumo, indicó.

Según el ministro de Economía, Segura, se trata del “paquete de medidas económicas más ambicioso, no sólo de este Gobierno, sino de cualquier Gobierno” e incluye medidas tributarias, de aumento del gasto y laborales. “La economía peruana tiene perspectivas inmejorables de crecimiento dentro de la región, pero tenemos que asegurar que sea lo más rápido posible”, dijo el hombre que sustituyó meses atrás a Luis Miguel Castilla al frente de Economía.

Inyectar liquidez

“Es la primera vez que se toma una decisión clara de rebaja de impuestos. En Perú las tasas son más altas de las que se pagan de media en la región”, dijo Segura, que añadió que el plan introduce un mecanismo de recuperación anticipada del Impuesto General a las Ventas (IGV) para la adquisición de equipos para la microempresa, al objeto de facilitar la mejora de productividad y generación de mayores ingresos en los próximos años. Por otro lado, el plan ya ha rebajado el precio de los carburantes. El de la gasolina ha bajado el 8% debido a la reducción del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) y los ajustes en la banda de precios para diésel y GLP ha recortado esos combustibles.

Tanto Jara como Segura anunciaron, asimismo, un decreto de urgencia que dispone medidas extraordinarias adicionales para estimular la economía y que incluye la autorización del incremento del porcentaje en el uso de recursos de canon minero para tareas de mantenimiento en los gobiernos regionales y locales, una medida que eleva hasta un 40% la autorización para emplear recursos en obras de mantenimiento. Asimismo, el Ejecutivo aprobó una normativa para la emisión de bonos destinados a financiar proyectos de inversión por hasta 3.000 millones de soles (1.034 millones de dólares).

El propio presidente Humala ha defendido el paquete de medidas personalmente y ha asegurado que “mientras en otros países buscan subir impuestos para recaudar más, en Perú la lógica del Gobierno es aliviar la carga impositiva que tienen las empresas, las que generan empleo, y ayudar a reactivar la economía”. “Se trata de medidas para inyectar liquidez y promover el consumo y las inversiones. Queremos que empresarios, inversores y emprendedores trabajen más y den más trabajo. Es la forma de resolver la desaceleración. Mientras en otros lugares elevan impuestos, nosotros los flexibilizamos porque apostamos por el emprendedor peruano”, señaló.

En Perú se han puesto en marcha desde hace varios meses medidas para dar aire a la actividad, al mismo tiempo que el banco central ha reducido la tasa de interés de referencia. El ministro Segura, aun admitiendo la desaceleración, se muestra confiado en que el país logrará dejar atrás el período de enfriamiento que le afecta, al igual que a Chile y a otros países vecinos, y señaló que Perú se mantiene como una de las economías más dinámicas de la región.

No obstante algunas críticas aisladas, la mayoría de economistas peruanos han calificado de positiva la decisión de rebajar impuestos, ya que ayudará a incentivar la demanda interna y la inversión privada, factores clave para acelerar el crecimiento. Según los expertos, la reducción del impuesto a los ingresos, tanto las personas como las compañías tendrán más recursos para destinarlos al gasto y las inversiones, sin por ello afectar a las cuentas fiscales porque existe un bajo nivel de endeudamiento, un déficit fiscal controlado y la existencia de un amplio Fondo de Estabilización Fiscal. Coinciden, asimismo, en que los efectos de la medida se dejarán notar a comienzos de 2016.

Algunas voces, sin embargo, creen que la medida, bienintencionada, podría ser contraproducente. Así, Marcial García Shreck, experto de E&Y, señaló en El Comercio que “representa un riesgo para la inversión, pues genera un incentivo para que las empresas adelanten el reparto de utilidades entre accionistas para evitar pagar tasas más altas y cambia las reglas para grandes proyectos de inversión, lo que podría ahuyentar a inversores en la minería”.

En el vecino Chile, inquieto también por la brusca desaceleración, la presidenta Bachelet ha promovido una reforma tributaria que prevé un alza progresiva del impuesto a las empresas, del 20% actual al 25% en 2017, y que re¬baja los im¬puestos a las per¬so¬nas, al re¬cortar la tasa má¬xima a rentas del 40% al 35%.

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