FINANZAS

Bankinter estima que la economía española crecerá un 2,2% en 2015 y un 2,1% en 2016

Sucursal de Bankinter
Sucursal de Bankinter

Bankinter es­tima que la eco­nomía es­pañola cre­cerá un 2,2% en 2015 y un 2,1% en 2016, frente al 1,3% que prevé para el cierre de este año, según el Informe de Estrategia 2015/2016, pre­sen­tado en rueda de prensa.

El cuadro de previsiones de la entidad espera una tasa de paro del 21,7% en 2015 y del 20% en 2016, mientras que el IPC aumentará hasta el 0,4% el año que viene y hasta el 1,6% en 2016.

En el ámbito bursátil, Bankinter prevé que el Ibex 35 cierre 2015 en torno a los 12.079 puntos en un escenario central, lo que supondría un crecimiento cercano al 20% con respecto al dato del 16 de diciembre de 2014.

Con respecto al interés bono español a diez años, Bankinter lo fija en un 1,40% en ambos años, frente al 0,5% del bono alemán en 2015 y del 0,80% en 2016, lo que supondría rebajar la prima de riesgo desde los 90 puntos básicos del año que viene hasta los 60 en 2016

"Parece mentira que un país con un 24% de paro y un 100% de deuda pública en relación al PIB sea el que más crece de Europa", ha señalado la analista de la entidad Eva del Barrio, quien ha destacado que la brecha de crecimiento entre España y la eurozona se incrementará en los próximos años.

El efecto del petróleo

Así, Del Barrio ha reconocido que España vivió "un bache" después del verano, pero después se ha encontrado con un "aliado inpesperado": el petróleo. "El efecto que va a tener va a ser muy potente por el lado del sector exterior, pero en el consumo privado va a ser todavía más fuerte", ha expresado, antes de calcular que la caída de la gasolina va a suponer un ahorro medio de 280 euros al año.

Otro de los aspectos positivos que ha subrayado la analista es la recuperación del crédito. En este sentido, ha señalado que las inyecciones del BCE han llegado "en un momento muy oportuno", por lo que ha asegurado que el crédito a pymes y a familias "se va a poder acelerar".

"Esto, al mismo tiempo que seguimos desapalancándonos. España está creciendo sin aumentar el stock de crédito, por lo que nuestro modelo ha dejado de ser adicto al crédito", ha afirmado.

En cualquier caso, ha advertido que la visión es positiva pero "con cierta precaución". En esta línea ha recalcado que el patrón de crecimiento de la economía española "ha cambiado de forma demasiado brusca", un hecho que "no es sostenible". Asimismo, ha apuntado que 2015 es un año electoral y que este hecho hace que "las decisiones del Gobierno y las empresas puedan verse paralizadas".

El QE en el primer trimestre de 2015

Por su parte, el director de análisis de Bankinter, Ramón Forcada, ha realizado una valoración económica a escala global en la que ha asegurado que espera que el BCE lance la compra masiva de bonos soberanos o 'quantitative easing' (QE) durante el primer trimestre de 2015.

"En algún momento, el BCE va a tener información de cómo ha evolucionado la economía europea con un euro más débil, con petróleo más barato, con una financiación casi irrisoria, y lanzará el QE sobre bonos soberanos y corporativos", ha expresado.

En cualquier caso, Forcada ha señalado que 2014 ha sido un año caracterizado por "la exhibición de fuerza de los bancos centrales, que han conseguido reconducir la evolución de la economía global".

"Nos ha sorprendido la capacidad que tienen para promover la recuperación. Pero no todo puede ser política monetaria", ha expresado, para después defender que esta política debería ser sustituida por una política fiscal más laxa y por una política económica basada en las reformas para buscar un nivel superior de competitividad.

Por último, Forcada ha indicado algunos de los riesgos a tener en cuenta en 2015, como es la situación económica de Rusia, de la que ha asegurado que le esperan años difíciles, pero que no es probable que vaya a hacer 'default' a corto plazo.

Miedo de los mercados a los populismos

Asimismo, ha recordado que el mercado "tiene miedo a que el populismo en Grecia afecte a otros países como Reino Unido con UKIP, Francia con el Frente Nacional o España con Podemos. En este sentido ha instado a Europa a seguir el ejemplo de Estados Unidos, donde el Partido Demócrata ha perdido el control de Congreso y Senado y el mercado "no se ha asustado".

"Al final se impone el sentido común. Si el gobierno queda bloqueado para tomar decisiones económicas es el mejor de los mundos: "No toquéis la economía desde la política si está funcionando". Si lo podemos extrapolar a Europa a lo mejor nos sirve de algo", ha expresado.

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