ANÁLISIS

Una nueva era para Cuba

¿Era ne­ce­sario es­perar medio siglo para calmar el hambre y las ne­ce­si­dades del pueblo cu­bano?

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Obama y Raúl Castro,

El anuncio de la aper­tura de las re­la­ciones entre Estados-Unidos y Cuba ha pro­du­cido un gran im­pacto en los foros in­ter­na­cio­na­les. Todavía es in­cierto el al­cance de lo que sig­ni­fi­cara esa aper­tura. Mientras que al­gunos han re­ci­bido la buena nueva con al­bo­rozo otros se man­tienen ex­pec­tan­tes, cuando no es­cép­ti­cos. El al­bo­rozo pro­viene prin­ci­pal­mente de los mer­ca­dos.

El escepticismo, de los que dudan mucho sobre un posible cambio de la política interior cubana. Es incierto que vaya a haber un cambio radical en el parlamento cubano por medio de unas elecciones libres en la isla.

Todo comenzó con la vuelta a Estados-Unidos del espía norteamericano Alan Gross, un cubano a quien el propio Obama considera "el agente de inteligencia más importante que hemos tenido en Cuba". Como contrapartida tres espías cubanos han sido devueltos a la isla. Todo el mundo señala la importancia que ha tenido el Papa Francisco en las negociaciones. El general, los cubanos han recibido la noticia con optimismo, excepto los círculos anti-castristas en la "Pequeña Habana" de Miami, como era previsible.

Esta noticia de impacto provoca varias preguntas. En primer lugar, ¿era necesario esperar medio siglo para calmar el hambre y las necesidades del pueblo cubano? Raúl Castro y Obama han dado una lección de pragmatismo, del que careció siempre Fidel Castro. Fidel permaneció siempre enrocado en un dogmatismo revolucionario que ha resultado nefasto para Cuba. Este paso lo tendría que haber dado Fidel nada más desaparecer la Unión Soviética. Un ejemplo de pragmatismo político lo tenía Castro en el régimen chino. Lo cual indica que Fidel, con su cerrilismo, mantuvo a su pueblo en la necesidad, olvidando en todo momento la marcha del mundo.

La vuelta de las relaciones entre Estados-unidos y Cuba va a tener otras consecuencias internacionales de largo alcance. Por ejemplo, de ahora en adelante queda entre dicho el chavismo venezuelano de Nicolás Maduro, cuyo aislamiento internacional es un clamor. Del mismo modo tendrán consecuencias entre los demás países latinoamericanos muñidores del marxismo cubano.

Por otra parte la decisión de Obama tiene que pasar el filtro del congreso norteamericano donde hay muchas voces criticas a la medida, no solo entre los republicanos sino entre los propios demócratas. ¿A cambio de qué se ha decidido Obama a dar el paso? ¿Qué contrapartidas ofrece Cuba, además de la devolución de un espía? ¿Qué medidas internas propondrá Cuba para lavar la cara ante el mundo?

De todas formas, este desbloqueamiento pasa a formar parte importante del legado de Obama en la recta final de su mandato. Por lo que se refiere a España, la medida favorece sin duda a los intereses empresariales de España en la isla, principalmente en lo que se refiere al turismo y a los servicios. Inmediatamente se ha detectado una subida importante en bolsa de la empresa Mellía, del mismo modo que ha ocurrido con las compañías aerolíneas.

Ahora todo son expectativas. Todo depende de la actitud que tome tanto el castrismo como el pueblo cubano y los foros internacionales. Algunos afirman que con este paso se cierra medio siglo de historia y se convierta en la historia de otro medio siglo. La euforia y el escepticismo se verán recalcados en un futuro muy inmediato. Pero el paso está dado.

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