La con­ce­sio­naria de­nuncia que se quiere tor­pe­dear el ae­ró­dromo para no com­petir con Alicante

Fomento desata la guerra entre el Gobierno murciano y Sacyr por el aeropuerto de Corvera

La mi­nistra Ana Pastor dice que Aena pu­jará si hay nuevo con­curso pro­vo­cando un nuevo cisma entre las partes

Manuel Manrique, Presidente de Sacyr
Manuel Manrique, Presidente de Sacyr

El nuevo ae­ro­puerto de Corvera en Murcia vuelve a estar ro­deado de po­lé­mica. Las dos par­tes, co­mu­nidad mur­ciana y Aeromur, ti­tular de la con­ce­sión, vuelven a estar a la greña por lo que la aper­tura del fu­turo ae­ró­dromo pre­vista para el pró­ximo mes de abril está de nuevo en el aire. El pro­blema ha es­ta­llado tras de­clarar la mi­nistra de Fomento, Ana Pastor, que la com­pañía pú­blica Aena pu­jará por Corvera si hay un nuevo con­curso.

Intereses políticos por una parte, y presiones del propio gestor de aeropuertos para evitar que el aeródromo se abra en pocos meses, por otro, han vuelto a generar el mismo clima de tensión que se produjo cuando la comunidad autónoma murciana rescindió el contrato en septiembre de 2013. Fuentes consultadas han denunciado a Capitalmadrid que Aena está intentando poner todas las trabas a su alcance para evitar que se abran las nuevas instalaciones.

La compañía pública, inmersa en plena fase de privatización, teme que el futuro aeropuerto compita con el de Levante controlado por Aena y que le reste gran parte de los beneficios que genera por el tirón turístico que tiene la región. De hecho, Sacyr ha estado ya en negociaciones con la compañía Ryanair para utilizar el nuevo aeródromo con unas tarifas mucho más competitivas que las que oferta Aena en el aeropuerto de Alicante.

Intereses políticos

Estas mismas fuentes califican de sorprendente que Fomento comprometa a Aena a un nuevo concurso cuyo pliego de condiciones se desconoce y cuando en el capital del gestor aeroportuario van a entrar socios privados. Por eso, se considera que lo que hay detrás es una campaña de bloqueo para paralizar nuevamente el proyecto y que el aeropuerto de Corvera no se abra en la fecha anunciada por Sacyr del próximo 2 de abril. En la sombra, estarían moviéndose el diputado del PP Vicente Martínez Pujalte, murciano, que estaría preparando su candidatura para las próximas elecciones autonómicas, y el ex consejero de economía y Hacienda, Juan Bernal, que presionó en su día al ex presidente Ramón Luis Valcárcel -actualmente europarlamentario- para que retirase a Sacyr la concesión.

Valcárcel, presionado por Bernal, le retiró la licencia en septiembre de 2013 a Aeromur alegando que había incumplido el plazo para su puesta en marcha y barajó convocar un nuevo concurso. El grupo liderado por Sacyr recurrió la decisión ante los tribunales y en febrero pasado, el propio Valcárcel pidió al Tribunal Superior de Justicia de la región de Murcia que devolviera la concesión al consorcio Aeromur, ante las pocas o nulas posibilidades que tenía de que otras empresas concursaran, y que se hicieran cargo del aval de 185 millones de euros que había revertido a la propia comunidad. Esta deuda está provocando un grave déficit a la comunidad regional en sus cuentas.

La concesionaria Aeromur y la comunidad autónoma habían restablecido sus relaciones y estaban pendientes de que la Comisión de Competencia diera luz verde a los créditos participativos que servirían de garantía a los bancos para conceder dicho préstamo. Pero la salida del ex comisario Joaquín Almunia, y la llegada de la nueva comisaria, la danesa Margrethe Vestager, ha retrasado el visto bueno de Bruselas. La nueva comisaria ha pedido más tiempo para estudiar el caso. Lo que Sacyr ha propuesto al gobierno regional que preside Alberto Garre es que, hasta tanto Bruselas no decida, la deuda la asuma la Comunidad y Aeromur iría pagando dicho préstamo con los ingresos de explotación que genere el aeropuerto.

Intromisión de Fomento

Esta situación podría haberse resuelto de algún modo, pero la intromisión de Fomento y de su titular Ana Pastor al confirmar la participación de Aena en un nuevo concurso público ha complicado todo. El presidente autonómico cambió también de parecer cuando en un reunión que mantuvo con la ministra a finales del pasado mes de noviembre en Fomento, Pastor y Garre sopesaron la posibilidad de sacar un nuevo concurso público. Precisamente, esta propuesta se puso encima de la mesa de la ministra diez días después de que el Jefe del Ejecutivo regional autorizase al Consejero de Obras Públicas, Manuel Campos, a negociar con Aeromur, para abrir las instalaciones el próximo 2 de abril. Al verse desautorizado, el consejero de Obras Públicas presentó su dimisión.

Según denuncia la compañía, han tenido conocimiento de esto por la prensa y en ningún momento el gobierno regional se ha puesto en contacto con ellos para comunicarles sus nuevas intenciones. En una carta enviada al consejero de Fomento, Francisco Bernabé, le recuerdan que están a la espera de recibir una respuesta a la reunión que habían solicitado para el próximo 23 de diciembre entre la sociedad concesionaria, los miembros del Ejecutivo regional y el agente de la deuda de la Comunidad Autónoma. “La conclusión que extraemos es que la CARM está ya pensando en una alternativa distinta que pasa por la licitación de un nuevo contrato de gestión”.

El mismo día 19, el consejero delegado de la sociedad concesionaria, Víctor Javier Martín, ha vuelto a enviar una nueva carta dirigida al consejero de Fomento, Francisco Bernabé, en la que solicitan una reunión a la mayor brevedad posible para explicar los términos y el alcance de las propuestas que permitan la “desconsolidación de la deuda de la CARM, como consecuencia de la ejecución del aval y la pronta puesta en servicio del aeropuerto internacional de la región de Murcia”.

Y es que el gobierno regional de Murcia lleva desde hace meses metido en un mar de constantes contradicciones. En el consejo de Gobierno del pasado 14 de febrero en el que se decide abrir el aeropuerto con la concesionaria actual, se deja meridianamente claro la imposibilidad que tienen para elegir un nuevo contratista. Se señala, por ejemplo, que elegir un grupo distinto al de Sacyr supondría un alto riesgo por las incertidumbres que hay sobre la rescisión del contrato anterior. Se advierte también de los problemas que habría para hacer atractivo el concurso, ya que habría que modificar los términos económicos actuales. El informe concluye admitiendo que, la actual concesionaria es la única capaz de garantizar la apertura del nuevo aeropuerto a corto plazo y que además está dispuesta asumir la deuda de la CARM.

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