MONITOR DE LATINOAMÉRICA

La in­fra­es­truc­tura de trans­porte es el sector que pre­senta más opor­tu­ni­dades

Las empresas españolas se enamoran de Ecuador

Acciona, OHL y Dragados pisan fuerte en un país en el que acaban de des­em­barcar Cortefiel y Telepizza

Rafael Correa y Antonio Brufau
Rafael Correa y Antonio Brufau

Al pairo de un só­lido cre­ci­miento eco­nó­mico en los úl­timos años y de las opor­tu­ni­dades en va­rios sec­tores de in­te­rés, y pese a la in­cer­ti­dumbre que ge­neran aún al­gunas po­lí­ticas y plan­tea­mientos del pre­si­dente, Rafael Correa, ads­crito no­mi­nal­mente al eje bo­li­va­riano, las em­presas es­pañolas co­mienza a apostar de­ci­di­da­mente por Ecuador, hasta ahora un des­tino me­nor. Y en un am­plio es­pec­tro, desde energía re­no­va­ble, en auge en el país an­dino, al tu­rismo, una de las pa­lancas de cre­ci­miento que Quito tiene en la chis­tera en pre­vi­sión del de­clive de la pro­duc­ción pe­tro­lera.

Pero especialmente en infraestructura de transporte: no en vano España participa en el Plan Estratégico de Movilidad del Gobierno ecuatoriano para los próximos 20 años. En sólo dos años, y pese a cierta desconfianza hacia la política económica del Gobierno ecuatoriano, su marco de garantías jurídicas con respecto a la inversión exterior y algunas denuncias de acciones populistas de Correa, la cifra de empresas españolas se multiplicado por tres, desde 50 a 153. Constructoras, empresas de ingeniería y del sector turístico y energético, empresas focalizadas en industria conservera protagonizan la invasión corporativa española. El foco está en las infraestructuras, a las que Quito prevé destinar 11.000 millones de inversión pública. En los últimos años se han invertido más de 8.000 millones en la red de carreteras del país. Asimismo, la parte española en la inversión extranjera se ha acrecentado, hasta el 9,6% del total en 2013, año en el que la IED global creció el 20% en el país, a 703 mi¬llo¬nes de dólares. En Ecuador están ya presentes Repsol, Telefónica (Otecel), Acciona, Sacyr, OHL, Mapfre, Aenor, Itek, Comsa, Cetek, Elecnor, Díez y Díez, Conservas Isabel, Isolux, Planeta, MGO, Santillana, Iberia, Ineco, Indra, Inypsa, Promarisco, Securitas, Telvent y Viajes El Corte Inglés, entre otras. Al contrario que en otros países la presencia en el sector financiero es exigua y se echan de menos las grandes compañías turísticas. Empresas españolas en el Metro de Quito En los últimos tiempos, la presencia española se ha reforzado en el sector de infraestructuras, y por ello, los proyectos actuales más representativos de la presencia española son dos obras públicas. En primer lugar, el Metro de Quito, el tercer proyecto del país por inversión (1.500 millones de dólares), que se estructura en tres fases y en el que Metro de Madrid fue el encargado de realizar la ingeniería (20 millones de dólares). En la primera fase, Acciona se hizo con la adjudicación de las dos primeras estaciones (Labrador y La Magdalena, que serán inauguradas en 2015) por 65 millones de dólares. La segunda fase engloba la ejecución del resto de la obra civil e instalaciones, por 1.150 millones de dólares. Para este proyecto han quedado calificados 4 consorcios, tres de ellos con participación española: Asociación Ansaldo-Impregilo-Herdoiza Crespo; el Consorcio Línea 1 Metro de Quito, formado por Acciona y Odebrecht; el Consorcio Metro de Quito DOH (Dragados-OAS-Hyundain) y el Consorcio OHL-Ingenieros Civiles Asociados. El consorcio español GMQ fue elegido en 2013 asesor técnico del metro para la fase 2. El otro proyecto emblemático de infraestructura es la construcción del puente sobre el río Chiche, que acortará considerablemente el tiempo de llegada al aeropuerto Mariscal Sucre desde el núcleo urbano de Quito. La española Grupo Puentes es la encargada de levantar la estructura de este viaducto, de una longitud de 320 metros y que se asienta sobre 3 ejes de apoyo. En los últimos años, en el país se han firmado contratos con numerosas empresas españolas y varias optan a proyectos como la Planta de Tratamiento de Aguas de Ibarra y el Parque eólico de Huascachaca (en los que España participa con financiación del Fondo para la Internacionalización de la Empresa). En el ámbito energético, se construyen 8 plantas hidroeléctricas y una eólica que cambiarán la matriz. En renovables, segmento que Correa quiere aumentar, existen muchas posibilidades para las firmas españolas, algunas de las cuales, en eólico y solar fotovoltaico, ya están allí. Isofotón construye en Quito una planta solar fotovoltaica. Y en 2013, entró en servicio la fotovoltaica de Paragachi, de tecnología española, tras un pacto entre la alavesa Zigor y la ecuatoriana Valsolar. Ecuador tiene un gran potencial para renovables y se ha propuesto alcanzar en 2014 el 6% de participación de energías alternativas en la capacidad de generación y para 2020 el 80% de origen hidroeléctrico. Pero en Ecuador se están instalando empresas de todos los sectores. Acciona, además de su participación en el Metro de Quito, construye la Planta de Aguas Residuales de Ibarra. Cortefiel acaba de desembarcar y entrará en los próximos meses con todas sus cadenas (Cortefiel, Pedro del Hierro, Springfield y Women’Secret), en un segmento en el que ya están Mango e Inditex. La consultora Ayesa lleva tiempo implantada y acaba de recibir el encargo de racionalizar 24 procesos administrativos en organismos. Faes Farma abrió su primera filial en 2013 y, en el sector de alimentación, Telepizza ha entrado tras adquirir 6 establecimientos de PizzaExpress y Smöoy ha formalizado su presencia en Guayaquil. Entre las más veteranas están Santillana y Elecnor, ésta última con grandes contratos de líneas de transmisión eléctrica. El desarrollo de infraestructuras de transporte es clave para la mayor parte de sectores estratégicos, pero particularmente para el turismo, que Correa quiere impulsar como palanca de crecimiento. De hecho, el presidente propugna un cambio de era que haga pasar a Ecuador de país pe¬tro¬lero a na¬ción mi¬nera y tu¬rís¬tica. Días atrás, tras presentar la campaña All You Need Is Ecuador, Correa abogó por más inversión en el sector y afirmó que en 2016 se pondrán en marcha proyectos con oportunidades para las empresas foráneas. A fines de 2013, y en una visita a Quito de la ministra de Fomento, Ana Pastor, España y Ecuador trazaron un plan de colaboración en gestión de sistemas de transporte y el desarrollo de infraestructuras en el país y firmaron un convenio. Fomento, a través de Ineco, redactó el Plan Estratégico de Movilidad de Ecuador en el período 2013-2037, con un presupuesto de 118.400 millones. Abarca mejora de carreteras, ampliación de la red ferroviaria, conexión ferroviaria puertos-grandes ciudades y construcción de puertos y aeropuertos. El país ha crecido en los últimos años y ha motivado que muchas empresas españolas hayan decidido instalarse en el país. Ecuador crecerá el 3,8% en 2015, tras haber avanzado el 4,6% en 2013 y el 4% este año. En los últimos tiempos, además de una creciente estabilidad, el país ha mejorado sus incentivos a la inversión exterior y ofrece exenciones fiscales y mayor seguridad jurídica, especialmente en agroalimentario, renovables, turismo y textil, además de un trato igualitario a las empresas nacionales y extranjeras.

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