El ex ti­tular de Hacienda con Felipe González ya ad­quirió tí­tulos du­rante la ne­go­cia­ción de la re­forma ener­gé­tica

El ex ministro socialista Borrell aprovecha la caída de Abengoa y gana un 40% en dos días

El ex can­di­dato pre­si­den­cial del PSOE es pre­si­dente del con­sejo de re­tri­bu­ciones de la em­presa se­vi­llana

Ojalá el gobierno socialista hubiera aprobado algunas medidas del ...
José Borrell, ex pte. del Parlamento Europeo.

José Borrell es uno de los mu­chos ex po­lí­ticos es­pañoles de primer nivel que han dado el salto al mundo em­pre­sa­rial y, más con­cre­ta­mente, al de la ener­gía. Llegó al con­sejo de Abengoa hace algo más de cinco años (fue re­ele­gido en abril de 2013) como in­de­pen­diente y desde en­tonces no ha hecho más que ganar cuotas de poder en el grupo. Los 300.000 euros que se em­bolsa cada año el ex can­di­dato del PSOE a la pre­si­dencia del Gobierno y ex pre­si­dente del Parlamento Europeo le han con­ver­tido en uno de los ex po­lí­ticos mejor pa­gados del país.

Borrell es el presidente del consejo asesor internacional de Abengoa, y también el presidente de su comisión de nombramientos y retribuciones. Y también un activo accionista del grupo sevillano, que está viviendo un auténtico carrusel en bolsa. El valor bajó un 36% el pasado viernes y terminó la semana con una caída histórica de casi el 50%. Un desplome en toda regla que José Borrell ha aprovechado para conseguir una plusvalía latente tan rápida como significativa.

El ex político catalán compró el pasado día 17 de noviembre 30.000 acciones del grupo a 1,75 euros por acción, en pleno ataque de pánico de los inversores por las dudas sobre el nivel de deuda del grupo. Desde entonces, la cotización ha reaccionado con una enorme fuerza y este miércoles cerró sobre el nivel de los 2,43 euros. Por lo tanto, Borrell se ha metido en el bolsillo una ganancia de casi el 40% -0,68 euros por acción- en el escueto plazo de 48 horas.

Borrell es el único consejero del grupo que ha movido ficha en pleno desplome de la cotización. Tras las últimas compras, tiene algo más de 70.000 títulos de la compañía, lo que supone el 0,001% del capital. Una apuesta fuerte por la entidad que preside Felipe Benjumea, que ha tenido que dar la cara ante los analistas para intentar parar la hemorragia que ha provocado la reclasificación de su deuda.

No es la primera vez que Borrell hace una demostración de confianza en el grupo en momentos difíciles. Hace un año, en plena sacudida a la cotización por el impacto de la reforma energética, Borrell pasó a la acción y compró 25.000 acciones, una participación que por entonces le otorgaba el 0,003% del grupo. Ahora se repite la historia, en un escenario bursátil muy parecido aunque las razones del desplome sean muy distintas.

Explicaciones

Las dudas sobre la transparencia de las cuentas han obligado a Abengoa a desbrozar la estructura de su deuda. Al cierre del tercer trimestre del año, alcanza los 13.445 millones de euros (3.000 millones más que en el mismo período del año pasado), una cifra que incluye los 1.592 millones de denominado bono verde que la semana pasada disparó las dudas de inversores y analistas y se llevó por delante la mitad del valor bursátil del grupo.

Por lo tanto, al cierre del tercer trimestre, la ratio de endeudamiento alcanza las 5,6 veces el ebitda. La intención del grupo es reducir esta cifra por debajo de las cinco veces cuando termine este año. Para conseguirlo, el grupo destinará liquidez por valor de 601 millones de euros para recomprar algunos bonos y ha establecido una nueva categoría dentro de sus objetivos de apalancamiento para este año y el siguiente. En esa nueva modalidad, que incluye la financiación sin recurso en proceso, se incluyen los bonos verdes que han puesto la cotización de la compañía al pie de los caballos.

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