Zeinal Bava re­nuncia a la pre­si­dencia de Oi en pro­ceso de fu­sión con PT

Telefónica y Vodafone compiten con Altice ante la eventual venta de Portugal Telecom

La con­so­li­da­ción de las te­lecom bra­si­leñas puede forzar la venta de la ope­ra­dora lusa

Portugal Telecom
Portugal Telecom

El anuncio de la di­mi­sión de Zeinal Bava, que en junio 2013 dejó la pre­si­dencia eje­cu­tiva de Portugal Telecom (PT) para asumir las mismas res­pon­sa­bi­li­dades al frente de la bra­si­leña Oi, en el ám­bito del pro­ceso de fu­sión de ambas ope­ra­do­ras, ha de­jado a la ope­ra­dora lusa a pie de los ca­ba­llos. Telefónica y Vodafone -ante el in­terés del grupo francés Altice por en­trar en Brasil al coste que sea- no ten­drán más re­medio que re­plan­tearse su es­tra­tegia de cau­tela en caso de que Portugal con­firme su in­ten­ción de poner en venta su an­tigua "joya de la co­ro­na".

A falta de explicaciones oficiales, y aunque nadie descarte la posibilidad de una "huida hacia adelante", que encuadraría con el carácter extremadamente ambicioso de Bava, queda en el aire sobre todo la idea de una dimisión forzada por la parte brasileña de Oi, ante la pérdida de los 897 millones de euros que PT invirtió en deuda tóxica de su principal accionista, el Banco Espirito Santo (BES).

De lo que no cabe ninguna duda, es que la deimisión de Bava no podía ser más inoportuna: la fusión de PT y Oi aun no está concluida y la operadora luso-brasileña prepara una oferta por el 66,7% de Tim Brasil en manos de Telecom Italia (TI).

De hecho, es probable que la dimisión de Zeinal Bava esté relacionada principalmente con la consolidación del mercado brasileño. Teniendo ya una deuda neta de casi 15.000 millones de euros, que representa 3,5 veces el Ebitda y el triple de su cotización bursátil, y dando por perdida la inversión de PT en el GES, cuyas principales holdings Rioforte y ESFG se han declarado en quiebra y están pendientes del concurso judicial de acreedores previsto en Luxemburgo, Oi carece de nervio financiero para hacerse con el control de Tim.

La única solución pasaría así por la venta no solo de torres de antenas, cables submarinos y inmuebles, sino igualmente de PT Portugal, en contra por lo tanto de la opinión de Zeinal Bava.

Más que una venta de activos

Lo que está en juego, si nadie lo remedia, es sencillamente la venta de todos los activos que PT aportó a la fusión y a los que Santander Brasil puso un valor de 1.900 millones de euros. O sea, no solo el 75% de la holding Africatel, cuyo principal activo es una participación del 25% en la operadora angoleña Unitel, sino también PT Portugal, que es ahora propiedad de Oi y que tiene un candidato declarado: el grupo galo Altice, que además de reforzar su posición en el mercado portugués, donde controla Cabovisao y Oni (televisión de pago por cable, banda ancha y teléfono fijo, comunicaciones empresariales...), también busca nuevas oportunidades en Brasil, donde tiene una operadora virtual, Virgin, que prevé iniciar su actividad en 2015.

Tras haber pagado 17.000 millones por la operadora francesa SFR de Vivendi, Altice quiere ahora explotar la fragilidad financiera y de las ambiciones de Oi en Brasil para hacerse con una PT Portugal que se pondría en venta a precio de saldo.

Sin embargo, aunque la operadora francesa haya iniciado las negociaciones con la operadora brasileña y hablado con el gobierno portugués -que nada podría hacer para impedir la venta de PT Portugal-, es muy posible que salgan nuevas ofertas por la operación lusa de Oi.

Las especulaciones al respecto apuntan principalmente hacia Telefónica, por aquello de la continuidad geográfica del mercado y de la sinergias, y también hacia Vodafone, que tras la creación de NOS (fruto de la fusión de Zon y Optimus) quedó aun mas descolgada como tercera operadora móvil y fija en Portugal.

En todo o caso, nadie se rasga las vestiduras en Portugal ante la perspectiva de la venta de la operadora histórica nacional, cuyos activos pasaran a manos extranjeras, aunque sean las de hermanos brasileños. Todo lo contrario de lo que pasó hace cuatro años, cuando Telefónica ofreció 6.700 millones por el 50% de Vivo controlados por PT: Zeinal Bava y el núcleo duro accionista de PT liderado por el Banco Espírito Santo (BES) presionaron al primer ministro socialista José Sócrates para que en nombre del interés estratégico nacional utilizara la "golden share" del Estado en PT contra el enemigo español, que al final tuvo que poner sobre la mesa 7.500 millones para hacerse con el control total de la operación brasileña.

Lo que hizo después PT fue remunerar los accionistas con 3.500 millones de euros e invertir otros 3.750 millones en la adquisición del 25% de Oi, con una clara ambición: convertirse en una operadora global, para el universo lusofono (Brasil, Portugal y las antiguas colonias portuguesas en África y en Asia), y que quedó plasmada en 2013 con la apertura del proceso de fusión de ambas operadoras.

Un proceso cuyo montaje cambio drásticamente tras el "default" de 897 millones del GES con PT: el CEO y el CFO de PT, respectivamente Henrique Granadeiro y Pacheco de Melo, han sido sustituidos por hombres de confianza de Oi; la participación lusa en la nueva Oi pasó del 37,4% al 25,6%; PT SGPS fue apartada de la fusión y quedó únicamente con la deuda de 897 millones y una opción de compra sobre un 11,8% de Oi .

En un primer momento, Oi ratificó su confianza en Bava, descartando así cualquier responsabilidad del CEO en relación con la inversión que hizo PT en deuda tóxica del GES, a espaldas de los mercados y del socio brasileño. Sin embargo, todo cambio rápidamente: según una auditoría realizada por PWC, los préstamos de PT al GES han sido una práctica habitual durante y después la presidencia de Bava, representando entre un mínimo del 36,8% y un máximo del 98,6% de la liquidez de PT, respectivamente en 2008 y en Abril 2014.

La conclusión que saca PWC, es que por lo menos desde 2008 la alta dirección de PT quedo secuestrada por el principal accionista de la operadora, con todo lo que ello implica para Zeinal Bava, en términos de pérdida de imagen y de credibilidad.

Otro aspecto a tener en cuenta es la brutal pérdida de valor que sufrió PT desde la llegada de Bava, primero como CFO, entre 2000 y 2007, y después como CEO, a partir de 2008 y hasta Junio 2014, cuando se trasladó a Brasil para dirigir la operación brasileña y preparar la fusión de ambas operadoras.

En términos de capitalización bursátil, la operadora histórica lusa valer hoy menos de 1.500 millones, contra 12.800 millones en 2000. Durante el mismo periodo, la gestión de Bava fue como un regalo del cielo para los accionistas, que ingresaron unos 11.500 millones (el equivalente prácticamente a la pérdida de valor), en dividendos y recompra de acciones en cartera, principalmente tras el rechazo de la OPA hostil lanzada por Sonae y el "spinn-off" de PT Multimedia, en 2006 y la venta del 50% de Vivo a Telefónica, en 2010.

El invertsor, el primero

Los medios cercanos al ex-CEO de PT y de Oi subrayan al respecto que Zeinal Bava solo hizo todos estos años lo que piden los inversores, creando valor para los accionistas. Y explican que la espantada de Bava solo puede tener una justificación: al contrario del núcleo brasileño de Oi, que sigue preparando una oferta por Tim, cuyos activos serian después compartidos con Telefónica y América Móviles, Bava defendía la alternativa de una "fusión", no solo porque exigiría un montaje financiero más a la medida de las posibilidades de Oi, sino también para que su nombre no quedara asociado a la venta de PT Portugal, que emplea 11.000 personas y tiene otras 6.000 en un régimen de pre-jubilación o con contratos suspensos.

Los expertos barajan una tercera alternativa: la compra de Oi por parte de Tim, pero exigiría el "ok" de TI que está más preocupada en reducir su abultada deuda que en reforzar su apuesta en Brasil.

Al margen del futuro de Bava, que podría pasar por alguna gran operadora mundial como América Móviles ( por la buena relación que mantiene con Carlos Slim) o Vodafone ( según muchos expertos lleva tiempo preparando una gran operación en Brasil), nadie descarta nuevas dificultades en la fusión Oi/PT, cuyo proceso debería estar concluido a final de año o hasta marzo 2015, con la introducción del nuevo grupo en las Bolsas de Sao Paulo, NY y Lisboa.

Queda también por ver hasta qué punto los accionistas lusos podrán defender sus intereses, y sobre todo impedir la venta de PT Portugal. El primer ministro Passos Coelho y el ministro de la Economía Pires de Lima, no esconden su pesimismo, dando por muerta la idea de la "operadora global para el universo lusofono" y que tendría PT como motor principal.

Artículos relacionados