Si pri­va­tiza por la vía in­di­recta, ten­dría que vender BFA por el doble de su ac­tual valor en li­bros

La venta de Bankia, total o parcial, es una quimera

El FROB no puede vender ac­ciones por de­bajo de 2,85 euros si quiere re­cu­perar ayu­das. Por cada 10% pri­va­ti­zado por vía in­di­recta, el FROB debe vender un 14,6% de BFA

Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia
Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia

Hasta ahora, prác­ti­ca­mente todas las in­for­ma­ciones ofi­ciales re­mi­tidas a la CNMV ha­blan siempre del Grupo BFA-Bankia. Pero a me­dida que au­menta la pre­sión in­for­ma­tiva sobre el po­sible inicio de una pri­va­ti­za­ción par­cial de Bankia, con­viene co­menzar a se­parar ambas en­ti­dades y echar bien las cuentas de cuánto le ha cos­tado de verdad al Estado cada ac­ción del banco pre­si­dido por José Ignacio Goirigolzarri. Que BFA venda ac­ciones de Bankia por en­cima de 1,35 euros pro­por­cio­naría plus­va­lías a BFA, pero ello no debe ocultar que los con­tri­bu­yentes es­pañoles han com­pro­me­tido 22.424 mi­llones de euros en ese grupo, lo que hace que cada ac­ción de Bankia ten­dría que ser ven­dida a no menos de 2,85 euros para que el Estado re­cu­pere las su­ce­sivas in­yec­ciones de ca­pital que ha me­tido desde 2010. Y habrá que estar atentos tam­bién para ver qué fór­mula elige el Ministerio de Economía: vender BFA o di­rec­ta­mente ac­ciones de Bankia, porque de­pen­diendo de ello, los pre­cios y los pro­ce­di­mientos for­males serán muy di­fe­ren­tes.

A pesar de que tiene hasta 2017 para comenzar a privatizarla, parece que el Ministerio de Economía tiene cierta prisa por vender parte del banco heredero de la fusión de Caja Madrid, Bancaja y otras cinco cajas más pequeñas.

Las noticias y rumores sobre las intenciones de Economía se intensificaron hace dos semanas cuando la cotización de Bankia superó el listón de los 1,35 euros, que fue el precio marcado por el FROB para la ampliación de capital que realizó en mayo del año pasado para convertir en acciones los 10.700 millones en bonos contingentes (cocos) que tenía el Estado y canjear también la deuda subordinada y las preferentes de la entidad que tenían los inversores privados. Visto así, aisladamente, cualquier venta de acciones de Bankia por encima de ese precio, supondría plusvalías, pero la realidad es que la operación para salvar a este banco ha sido mucho más compleja y el Gobierno ha optado por no clarificarla de cara a su previsible privatización.

Tal y como publicaba Capitalmadrid el pasado 23 de diciembre, el Ministerio de Economía decidió el 20 del mismo mes, dos semanas antes de cumplirse el plazo legal, que el Banco Financiero y de Ahorros (BFA) renunciara a su licencia bancaria y se convirtiera en una sociedad holding tenedora de las acciones de Bankia. El compromiso firmado por España con el BCE y la Comisión Europea para recibir el dinero del Fondo Europeo de Rescate (MEDE) contemplaba dos posibilidades: fusionar BFA y Bankia en una sola entidad o dejar a BFA sin licencia bancaria.

El Gobierno optó por esta segunda fórmula, lo que le abre la puerta a poder privatizar parcialmente Bankia de dos maneras posibles: vender directamente acciones del banco o vender parte de BFA, propiedad al cien por cien del FROB y dueño, a su vez, del 68,395% de Bankia. Si en el futuro el Ministerio de Economía opta por vender directamente acciones de Bankia, podrá hacerlo de dos maneras: mediante una ampliación de capital sin derecho de suscripción preferente que ponga en manos de inversores privados el porcentaje que se decida, o bien colocar algún paquete de títulos a inversores institucionales a un precio pactado.

Recaudación parcial

En el primer caso, BFA recaudaría el importe correspondiente a la ampliación y vería disminuida su participación en Bankia por la vía de la dilución. Esta opción supondría también un nuevo castigo para los preferentistas que pasaron a ser accionistas de Bankia en mayo de 2013, ya que a la quita que entonces sufrieron en el nominal de su inversión inicial, se sumaría ahora una dilución de su participación en el banco y una previsible caída en la cotización provocada precisamente por el efecto técnico de la ampliación. Si Economía opta por la venta directa de paquetes de títulos de Bankia, la posible plusvalía de BFA dependerá del precio que se pacte, que también marcará la cotización en Bolsa. En cualquiera de los dos casos, el dinero procedente de la privatización de Bankia quedaría físicamente en el balance de BFA y podría llegar a las arcas del Tesoro Público a través del reparto del beneficio, ya que el FROB es el único accionista de esta sociedad holding.

Si se opta por la venta directa de acciones de Bankia, una vez finalizado el proceso de transferencia de los títulos al sector privado, BFA dejaría de tener razón de ser y debería ser disuelta por el FROB. La otra posibilidad, la de ir vendiendo participaciones de BFA que otorgan indirectamente parte de la propiedad de Bankia, al final del proceso quedaría en manos privadas la totalidad del capital de la sociedad holding y el Estado se evitaría tener que disolver BFA. En cualquier caso, ese sería el momento de echar cuentas por última vez y ver cuánto de las ayudas públicas ha recuperado el Estado con la venta de Bankia.

Sucesivas inyecciones

Pero para empezar, y teniendo en cuenta las sucesivas inyecciones de dinero que ha recibido el banco desde 2010, lo que está claro es que hay unos precios por debajo de los cuales el Estado dará por perdidas definitivamente parte de las ayudas. El precio de 1,35 euros que el FROB puso para la ampliación de Bankia en mayo de 2013 no refleja la totalidad de las ayudas públicas inyectadas al banco, precisamente porque el dinero llegó primero desde el FROB a BFA y luego, sólo una parte acabó en el patrimonio neto de Bankia, porque BFA fue borrando pérdidas con cargo a las ayudas y tuvo que emitir acciones de Bankia para canjearlas por preferentes. De esta manera, en junio de 2012 BFA, con dinero del FROB, se comió directamente 4.465 millones de euros de pérdidas de las cajas fusionadas en Bankia.

Posteriormente, en septiembre y diciembre de 2012, el FROB realizó dos ampliaciones de capital en BFA por importes de 4.500 y 13.459 millones de euros, respectivamente. Estas dos cantidades, más los 4.465 millones de pérdidas asumidas unos meses antes suman los 22.424 millones de euros que el grupo BFA-Bankia ha recibido en ayudas públicas. Con todo este acopio de capital, BFA hizo una ampliación de capital en Bankia mediante la conversión de 10.700 millones en acciones y la puesta en circulación de títulos por valor de 5.210 millones para el canje de preferentes. Todo ello dejó en manos de BFA 7,88 millones de acciones de Bankia, representativas del 68,395% del capital del banco. En resumen, Bankia cuenta en la actualidad con un capital social de 11.517,3 millones de euros, repartidos en 11.517,3 millones de acciones de un valor nominal de un euro cada una. Los fondos propios cuentan también con una prima de emisión de 4.054 millones de euros, procedentes de los 0,35 euros que se sumaron al nominal en la ampliación de mayo de 2013.

Tras sumar las pérdidas acumuladas y los ajustes de valoración, el patrimonio neto de Bankia asciende (según las cuentas auditadas a 30 de junio pasado) a 10.626 millones de euros. Su capitalización bursátil actual supera ligeramente los 14.500 millones de euros, lo que le da un valor en Bolsa de 1,36 veces su valor en libros. Pero si el Estado quiere recuperar los 22.424 millones que ha puesto en Bankia y opta finalmente por vender directamente paquetes de títulos del banco, el precio no puede bajar de 2,84 euros por acción, porque de lo contrario asumiría pérdidas no recuperables.

Si la opción privatizadora es la vender participaciones de BFA, hay que tener en cuenta que para recuperar la totalidad de las ayudas, el FROB deberá vender BFA por 22.424 millones de euros, que suponen un precio del doble de su valor en libros (10.960 millones de euros). Su capital social está compuesto por 17.959 millones de acciones de un euro de nominal cada una, que para lograr un ingreso para el Tesoro de 22.424 millones de euros, deberían ser vendidas a un precio no inferior a 1,248 euros por título. Estos son los precios de referencia de una operación sobre la que de momento sólo se habla en términos de intenciones, pero que tiene sus líneas rojas a partir de las cuales el Gobierno daría por perdidas parte de las ayudas.

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