Las ventas de in­mue­bles su­peran la pre­vi­sión para 2013 y ya cuenta con agentes co­mer­ciales en Reino Unido y Rusia

El Banco Sabadell congela la venta de Solvia, su filial inmobiliaria, al reactivarse su negocio

José Oliu no ba­raja fecha para la "posible" en­trada en el con­sejo de los nuevos so­cios la­ti­noa­me­ri­canos

Solvia, Banco Sabadell
Solvia, Banco Sabadell

El pre­si­dente del Banco Sabadell, José Oliu, pa­rece que sólo tiene una cita mar­cada en el ca­len­dario para el fu­turo más in­me­diato: el 11 de fe­brero, día en el que pre­sen­tará en Londres su nuevo plan es­tra­té­gico, de­no­mi­nado Triple, ante ana­listas y me­dios de co­mu­ni­ca­ción. Ahora, Oliu pre­fiere no ha­blar de la es­tu­diada venta de su fi­lial in­mo­bi­liaria Solvia, que ha su­pe­rado los ob­je­tivos fi­jados para el pa­sado ejer­cicio y ha co­men­zado una an­da­dura in­ter­na­cio­nal, con agentes en Reino Unido y Rusia, para la co­lo­ca­ción de vi­viendas a ex­tran­jeros no re­si­den­tes, tras la reac­ti­va­ción del ne­gocio en el arco me­di­te­rrá­neo. El pre­si­dente del Sabadell tam­bién ha res­tado im­por­tancia a la en­trada de los nuevos so­cios la­ti­noa­me­ri­canos en el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción del grupo y ha des­ta­cado el com­pro­miso de ac­cio­nistas sig­ni­fi­ca­tivos como José Manuel Lara e Isak Andic.

La estudiada y planificada venta de Solvia, la filial inmobiliaria del Banco Sabadell, ha entrado por el momento en vía muerta. El presidente del grupo, José Oliu, ha dejado abierta la posibilidad de que esta unidad, todo un benchmark (patrón de referencia) en el mercado español, se mantenga bajo su control y que se de paso a algunos socios para "ser uno de los actores agresivos en el mercado del real state".

Esta nueva posición del máximo responsable del Sabadell contrasta con lo manifestado por su consejero delegado, Jaime Guardiola, durante la presentación de los resultados del tercer trimestre el pasado 24 de octubre, cuando reconocía la posible venta de Solvia ante el interés de varios inversores por su filial y en línea con lo que han hecho otros competidores (Santander, Popular, Bankia o Caixabank) en los últimos tiempos.

De hecho, la cúpula del Banco Sabadell ya contaba desde hace meses con un estudio previo de la consultora KPMG para la potencial venta de Solvia, aunque se aplazó su ejecución hasta 2014 ante el éxito de la ampliación de capital por 1.383 millones de euros realizada en septiembre de 2013 y que les permite cerrar el último ejercicio un core capital del 12% (del 10,1%, según el core tier 1 fully loaded que de "poco sirve", según el propio José Oliu).   

Tanto el presidente del Sabadell como su consejero delegado han destacado, durante la presentación de los resultados anuales, cómo Solvia ha superado los objetivos previstos para todo el ejercicio, al haber vendido 18.501 inmuebles (se presupuestó 16.000) por un valor de 3.120 millones de euros (se barajaban 2.600 millones). Esta evolución ha superado con creces la contracción registrada en el mercado y sus responsables prevén aún una tendencia creciente con la reactivación de las ventas, sobre todo en el arco mediterráneo.

El incremento de las transacciones con extranjeros no residentes (1.872 viviendas vendidas) ha llevado al lanzamiento del canal internacional de Solvia y a contar con agentes comerciales en el Reino Unido y Rusia, países en los que se ha despertado un mayor interés por el mercado inmobiliario español.

Sin prisas

Al igual que los responsables del Sabadell no se sienten forzados a tomar una decisión sobre Solvia, el presidente del grupo también mantiene la calma ante la posibilidad de que los dos nuevos inversores, el colombiano Jaime Gilinski y el mexicano David Martínez, puedan entrar en algún momento en el consejo de administración de la entidad, al ser dos de los accionistas de referencia en estos momentos en el capital del grupo. José Oliu ha aplazado cualquier posible nombramiento hasta la próxima junta de accionistas, para la que aún no hay una fecha concreta. Además, ha refrendado el compromiso que otros socios significativos, como José Manuel Lara e Isak Andic, tienen con el banco y que irá a más.

Por el momento, la prioridad más inmediata se centra en el encuentro que el 11 de febrero mantendrá el presidente del Sabadell con inversores y medios de comunicación en Londres, para explicar con más detalle el nuevo plan de negocio denominado Triple, ya que se busca triplicar la rentabilidad, según el propio José Oliu.

Por el momento, las líneas básicas de este nuevo plan ya se conocen desde el pasado 17 de diciembre, cuando fue anunciado ante la convención de directivos del grupo. Entre los objetivos está alcanzar un ROE de doble dígito, un core tier 1 (criterios de Basilea III) superior al 10%, una ratio de eficiencia del 40% y un ratio loan-to deposit del 100%, una meta que ya podría cumplirse a lo largo de 2014 (al cierre del último ejercicio se ha situado en el 107%).

Además, el nuevo plan pasa por "sentar las bases" para la internacionalización del grupo, aunque ante este proceso tampoco parece tener muchas prisas su presidente. Eso sí, José Oliu ha lamentado no haber tenido un negocio diversificado antes de 2007 para haber podido sortear la crisis de mejor manera, como ha ocurrido con "los dos grandes" bancos españoles, Santander y BBVA, aunque no los citó de manera explicita.

Por el momento, Banco Sabadell ha logrado triplicar su beneficio en 2013 hasta casi los 248 millones de euros y su consejero delegado, Jaime Guardiola, ya destaca la evolución creciente del margen de intereses en los últimos trimestres, aunque en el cómputo del año se contrae un 2,9%. El abultado incremento (170,8%) de los resultados por operaciones financieras (ROF), que alcanzan los 1.479,2 millones de euros, ha permitido al grupo dotar a provisiones más de 1.763 millones de euros.

Como aspecto negativo, la ratio de morosidad del Sabadell ha alcanzado al cierre de 2013 el 13,63% (por encima de la media del sector según datos del Banco de España a noviembre). No obstante, el consejero delegado ha explicado que 250 puntos básicos obedecen a la reclasificación de crédito. Tanto Guardiola como Oliu dan por superado los peores momentos de morosidad y confían en que comience a disminuir a lo largo de 2014. "Pero no me hagan poner una fecha concreta para esa reducción", advirtió un Oliu que no estaba para fijar citas en el calendario, ya que hasta llegó casi a equivocar la del 11 de febrero en Londres con la del 11 de septiembre, de trágico recuerdo para todo el mundo y para el pueblo de Estados Unidos en concreto, así como la celebración de la Diada en Cataluña. Sobre la consulta soberanista, José Oliu pasó de puntillas ya que "no forma parte de nuestros escenarios".

 

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