EL MONITOR DEL DÍA

Tecnología-telecos, cons­truc­ción y tu­rismo serán los sec­tores con ma­yores opor­tu­ni­dades

Latinoamérica: las pymes, más optimistas que los gobiernos

La con­fianza em­pre­sa­rial con­trasta con el menor cre­ci­miento macro pre­visto por países y or­ga­nismos

Pymes
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Mientras la in­mensa ma­yoría de los Gobiernos de Latinoamérica se pre­para para un de­bi­li­ta­miento del cre­ci­miento eco­nó­mico en 2013 y los or­ga­nismos in­ter­na­cio­nales va­ti­cinan otro ejer­cicio de des­ace­le­ra­ción con res­pecto a las fuertes tasas de ex­pan­sión de los úl­timos años, las pymes de la re­gión pa­recen afrontar con op­ti­mismo el fu­turo. Al menos eso se des­prende del úl­timo in­forme UPS Business Monitor Latin America (BMLA), en el que se señala que el 70% de los eje­cu­tivos de pe­queñas y me­dianas em­presas del área afirma que sus em­presas cre­cerán el pró­ximo año, a pesar de que ya es evi­dente que el con­tagio de la crisis in­ter­na­cional co­mienza a afectar a las eco­no­mías la­ti­noa­me­ri­canas en tér­minos ma­cro.

Aunque las previsiones apuntan a que las grandes economías regionales como Brasil y México atravesarán otro año de enfriamiento y a que los principales emergentes como Perú verán desacelerarse su progresión, los empresarios latinoamericanos son optimistas. La sexta edición del informe de_ UPS Business Monitor Latin America, que mide el sentimiento y previsiones empresariales en crecimiento, inversión y desafíos económicos a un año vista, indica que el_ 70% de las pymes juzga que su actividad y facturación progresarán de modo sustancial en los próximos doce meses, porcentaje superior al 62% que se producía en 2011. Más de la mitad de los encuestados juzga, además, que sus negocios están mejor hoy que hace un año, especialmente en Chile (64%), México (63%) y Colombia (51%).

El estudio, impulsado por UPS y realizado por TNS Gallup, tiene en cuenta la opinión de 800 ejecutivos de alto nivel pertenecientes a pymes de 7 países de Latinoamérica y sirve de pulso o barómetro de las tendencias, actitudes estrategias y prácticas que tienen en mente los principales dirigentes de pymes representativas de diferentes rubros y pertenecientes a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominicana y México.

En el estudio, en el que se echa en falta la presencia de ejecutivos de países como Perú, Uruguay o Panamá, se define como pyme toda empresa con 250 empleados o menos. En la edición de este año se pone de relieve que las empresas apuestan de preferencia por sus propios países y por su región a la hora de acometer inversiones. Alrededor de la mitad de los ejecutivos latinoamericanos expresa una gran confianza al decir que no sienten que el contexto económico y financiero de los países desarrollados vaya a afectar a sus negocios, señala el estudio.

Eso sí, aunque las expectativas positivas de crecimiento comercial aumentan en comparación con años anteriores, los ejecutivos de pymes continúan afrontando los mismos retos que mencionaban en otros ejercicios. Así, las empresas brasileñas continúan teniendo dificultades para encontrar y retener personal cualificado, mientras que los ejecutivos argentinos siguen mencionando el aumento del coste de la mano de obra como su mayor preocupación. Sí es novedad que este año los directivos colombianos muestran especial preocupación por la desaceleración de los mercados.

Principales inquietudes

El exceso de burocracia y trámites ocupa el cuarto lugar en cuando a inquietudes de los empresarios, mientras que la preocupación por la falta de personal cualificado es especialmente notable no sólo entre las empresas de Brasil (54%), sino también entre las de Chile (39%) y Argentina (32%). Según los expertos se trata de una inquietud que hubieran compartido los empresarios peruanos de haber sido incluidas empresas de ese país en la encuesta.

Los empresarios chilenos son los más optimistas sobre la situación actual de la economía global, mientras que los argentinos son los más pesimistas y cerca de la mitad de los ejecutivos (46%) juzga que el actual contexto económico y financiero en los países desarrollados no tendrá impacto relevante en su actividad. Según los resultados de la encuesta, las pymes regionales juzgan que Asia-Pacífico y Latinoamérica continuarán siendo las locomotoras del Planeta en 2013 y 2014, incluso si el impacto de la crisis reduce el crecimiento este año. La mayoría juzga que Latinoamérica es la zona con mejores perspectivas de expansión económica, optimismo en el que sobresalen los empresarios colombianos.

La adopción de tecnología de la información es considerada por el 84% de los ejecutivos como un importante conductor de la competitividad, pero sólo el 14% por ciento lo juzga prioritario para sus negocios durante el próximo año. Por el contrario, la inversión en marketing y ventas resulta ser la inversión de mayor importancia a nivel regional, a tenor de las respuestas de los encuestados.

Sectores de mayor crecimiento

Según los ejecutivos, la tecnología y telecomunicaciones (47%) y la construcción (31%) siguen y seguirán siendo las industrias con mayor oportunidad de crecimiento, por delante de la hostelería-turismo (27%), el sector del automóvil (25%) y los servicios para empresas (24%). La minería, en auge en la región, es situada como octavo segmento con mayor oportunidad de negocio, algo que puede deberse a la ausencia en la encuesta de países como Perú, Ecuador y  Bolivia, y el sector de la energía y el de transporte-logística se ubican en noveno y décimo lugar. Los ejecutivos consideran que existen más oportunidades en los segmentos agrícola (sexta posición) y manufacturero (séptima).

El principal obstáculo para el crecimiento de las pymes identificado por los ejecutivos (46%) son las restricciones fiscales, seguidas por la situación de la economía y la inflación (41%), por delante de la obtención de crédito y financiación (35%), la innovación y adaptación a las nuevas tecnologías (30%) y las políticas y regulaciones globales (36%). Y las cuatro principales tareas en las que los directivos consideran que los gobiernos deberían poner el foco para ayudar a las pymes son el favorecimiento de un mejor acceso a capitales, créditos y préstamos, el impulso a la educación y capacitación, el establecimiento de leyes laborables más flexibles y la reducción de obstáculos burocráticos y regulatorios.

Abierto contraste

El optimismo que expresan las empresas contrasta con la prudencia teñida de cierto pesimismo que exhiben los Gobiernos de la región y los organismos internacionales. Reducción de expectativas por parte del FMI y revisión a la baja de las previsiones económicas por parte de autoridades y analistas de Perú, Chile, Colombia, México y Brasil parecen dar la razón al titular de la Secretaría General Iberoamericana, Enrique Iglesias, quien apuntaba hace unas semanas que "el viento a favor terminó para las economías de Latinoamérica".

En el último mes, el ministro de Economía de Perú, Luis Castilla, ha rebajado del 6,3% al 5,7% el crecimiento previsto para 2013 en el país andino, aunque espera que la economía recobre un ritmo del 6% en 2014. Los últimos datos muestran que la economía creció menos de lo esperado en junio, el 4,4% frente al 5,2% vaticinado, afectada por la desaceleración de la construcción y a pesar de la recuperación del sector minero. En la vecina Chile, el crecimiento del segundo trimestre, establecido en el 4,1%, ha venido a confirmar el enfriamiento de la economía. El FMI, que pronostica una baja del precio del cobre, principal producto de exportación del país, rebajaba en julio la expansión prevista para el país andino del 4,9% al 4,6%.

Colombia, que ha reducido del 4,3% al 4% el crecimiento alcanzado en 2012, también comienza a ver tambalearse la expectativa de un crecimiento del PIB para 2013 del 4,5%, que podría verse limitada al 4,1% debido a que la coyuntura internacional pesa negativamente sobre sus exportaciones. El país  sólo logró un avance del 2,8% en el primer trimestre y el banco central ya ha admitido que cabe esperar una desaceleración este año.

Mayor pesimismo reina en México, cuyo Gobierno acaba de revisar a la baja su previsión de avance de la economía en 2013 del 3,1% al 1,8%, tras conocerse la débil progresión del PIB (1%) en el primer semestre del año. México confirma así una importante desaceleración de su economía y pasa del optimismo de hace sólo unos meses a una estricta prudencia y a la admisión por parte del Gobierno de que la expansión será "mediocre" este año. Por su parte, la Cepal ha puntualizado que el escenario de recesión para el país es real, pese a que la economía ha registrado mejoras positivas.

México, que como Centroamérica y del Caribe es más dependiente de la economía estadunidense, ha registrado una tasa media de crecimiento inferior al promedio latinoamericano en los últimos diez años (2,2%) mientras que los países de Sudamérica, que se han beneficiado del aumento de las materias primas (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela) han tenido un crecimiento económico del 4,5% anual, superior a la media regional: la economía de Latinoamérica creció el 4% en la última década, casi el doble de la tasa que registró entre 1980 y 1990.

También el gigante regional, Brasil, atraviesa momentos complicados. El pasado julio, el Gobierno redujo sus expectativas de crecimiento de la economía del 3,5% al 3% para este año, y anunciaba que el PIB redujo el paso del 1,1% al 0,89% en el segundo trimestre. La sexta economía planetaria avanzó apenas el 0,9% en 2012, siguiendo una tendencia a la baja iniciada en 2011, cuando el PIB creció sólo el 2,7%, tras el espectacular 7,5% de 2010. Para 2013, los expertos, que pronostican una expansión del 2,2%, y el FMI, que vaticina un avance del 2,5%, son más pesimistas que las autoridades de Brasilia sobre el comportamiento del país. Este mayor pesimismo se produce, además, en un momento en el que la caída del real brasileño frente al dólar (la divisa brasileña ha cedido un 17% frente al billete verde en lo que va de año), ha aumentado la desconfianza en la economía.

Según las últimas encuestas, la confianza de consumidores y empresarios brasileños ha descendido a los niveles del comienzo de la crisis global, en 2008/09, aunque el descenso obedece a motivos diferentes. A la población le inquieta especialmente la elevada inflación elevada y el alza del desempleo, sobre todo en la industria. Para las empresas, el principal quebradero de cabeza es el desempeño de la actividad económica reflejado en el bajo crecimiento del PIB. En socorro del Gobierno brasileño ha acudido el FMI, que en agosto pasado señalaba que la economía brasileña se recupera gradualmente del frenazo que comenzó a mediados del 2011, si bien consideraba que para estimular el crecimiento se necesitan más esfuerzos en aumento de la productividad, de la competitividad y de las inversiones, así como pisar el acelerador en infraestructuras.

Por su parte, Venezuela también se ha visto obligada a reconocer un menor crecimiento para este año, tras haber mantenido hasta hace unos días su previsión oficial de expansión en el 6%. Los últimos datos conocidos muestran que el país se suma a la pérdida de fuerza que registra la región, ya que el PIB creció sólo el 1,6% en el primer semestre, lo que ha hecho rebajar en tres puntos, al 3% la proyección prevista para el año en curso.

Argentina, tras la grave pérdida de vigor de 2012 (cuando el PIB disminuyó su avance desde el 8,9% al 1,9%) mantiene sus previsiones en el 3,5%, mientras que Uruguay las sitúa de momento en el 4%, aunque tras el menor crecimiento registrado en el primer semestre los expertos auguran que la expansión se limitará a entre el 3% y el 3,5% este año. A su vez, Costa Rica ha recortado sus previsiones del 4% al 3% debido a una desaceleración de la producción y **Panamá **espera entrar en un proceso de desaceleración gradual, aunque este año aún avanzará con fuerza, para reducir el paso del 7,5% de 2013 al 7% en 2014.

La región se enfría

Las malas nuevas no cogen de sorpresa, toda vez que el FMI ha advertido recientemente de que la caída de la demanda mundial y de los precios de las materias primas han comenzado a afectar de manera especial a países emergentes como Brasil y ralentizarán el ritmo de los exportadores de commodities de Latinoamérica. Por este motivo, la entidad multilateral ha rebajado la progresión prevista para el gigante latinoamericano, que con todo se espera que avance por encima del al 0,9% de 2012.

El mismo aviso de enfriamiento regional ha lanzado la Cepal, que en julio recortó sus proyecciones para Brasil y México y redujo su previsión de expansión del área del 3,5% al 3%. Este organismo metió tijera de forma general a sus pronósticos y rebajó el crecimiento de Colombia del 4,5% al 4%; el de México del 3,8% al 2,8%; el de Brasil del 3% al 2,5% y el de Chile del 5% al 4,6%. Así las cosas, Paraguay lideraría el crecimiento latinoamericano en 2013, con un alza del 12,5%, seguido de Panamá (7,5%), Perú (5,9%), Bolivia (5,5%), Nicaragua (5%) y Chile, en tanto que Argentina avanzaría el 3,5%, por encima de Brasil y México.

 

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