EL DESCALABRO NACIONAL

A grandes males...

El nar­co­trá­fico, una lacra mun­dial, cons­ti­tuye un pilar de la eco­nomía su­mer­gida

Hachis
Hachis

Ya se sabe, grandes re­me­dios. Eso dice el re­fra­nero tra­di­cio­nal. España lleva una larga época de grandes ma­les. Algunos creen que una so­lu­ción po­dría ser ra­di­cal, a sa­biendas de que al­gunos re­ciben de uñas este tipo de so­lu­cio­nes. ¿Qué pa­saría si sim­ple­mente se le­ga­li­zaran las drogas de­no­mi­nadas blan­das, más en con­creto el ha­chís y la ma­rihuana? El trá­fico ilegal de esas sus­tan­cias pro­voca en España mu­chí­simos mi­llones de di­nero ne­gro. El nar­co­trá­fico es una lacra mun­dial. Habida cuenta de que al­gunos es­tu­dios con­si­deran que el al­cohol es una droga bas­tante más dura que las arriba ci­ta­das, no se en­tiende muy bien por qué no fun­cionan de ma­nera le­gal, con los con­si­guientes im­puestos por parte del Estado y con la se­gu­ridad de su pu­reza para los con­su­mi­do­res, que exis­ten, mu­chos de ellos por mo­tivos te­ra­peú­ti­cos.

En realidad sí se entiende por qué permanecen en la clandestinidad. No sé si existen estadísticas al respecto, pero todo parece indicar que el narcotráfico constituye uno de los más importantes motores ocultos de la economía mundial. Hay demasiadas e importantes organizaciones mafiosas muy interesadas en que no haya una legalización, nefasta para sus lucrativos negocios al margen de la ley. Lo mismo ocurría en la Ley Seca de los años 20 en los Estados Unidos.

Ordinariamente gran número de ciudadanos mete en el mismo paquete el hachís y la marihuana con la heroína, cocaína y las asilvestradas drogas de diseño. Craso error. El hecho de que el alcohol sea legal no implica en absoluto que la gente se vuelva borracha. Algunos alegan que las drogas blandas podrían hacer mucho daño en los adolescentes. Pero ese daño no es mayor que el que provoca el vino, por muchos carteles que haya en los bares prohibiendo la venta y consumo a menores. Los menores pueden comprar alcohol sin problema en muchos sitios. ¿O no?

Para nadie es un secreto que los grandes alijos de droga son llevados a cabo por gente poderosa que tiene medios, osadía y necesidad de airear sus empresas en tiempos difíciles como los que estamos viviendo. En el primer trimestre del año se han disuelto 136.000 empresas. El número ha crecido un 11,5%. Para la legalización hacen falta gobernantes honestos, con imaginación y con necesidad de arreglar un poco el país por la vía lícita. Así ha ocurrido, por ejemplo en Holanda y Uruguay.

¿No es eso más lógico que apoderar a un torero con las arcas públicas? Eso se hizo en junio de 2007 en el ayuntamiento sevillano de Espartinas (16.648 habitantes): financiaron al novillero local Agustín de Espartinas con 120.000 euros. De momento el asunto está en la fiscalía, que investiga un posible delito de malversación de fondos públicos. Manda huevos, como diría el señor Trillo.

**Corrupción por todos los sitios **

Mientras tanto, en España, la corrupción sigue lastrando la salida de la crisis y seguimos enrocados en culebrones eternos, como Bárcenas o la trama Gürtel, que por lo visto son la misma cosa. Por otra parte, las empresas multinacionales prefieren Suiza o Francia antes que España, país en el punto de mira del espionaje norteamericano. Sin embargo, hay una buena noticia: los inversores extranjeros, al parecer, vuelven a mostrar interés por España. Eso sí son brotes verdes de verdad.

Hablando de otra cosa, recuerdo ahora una famosa frase de Lagartijo (1842-1900) cuando hablaba con un amigo de otro torero de la época: "Mira tú si _zerá _bueno que lo _acomparan _conmigo". Esas mismas palabras podrían ponerse en boca Rodríguez Zapatero definiendo a Rajoy. Pues eso, don Mariano: a grandes males, grandes remedios. Y que Dios reparta suerte.

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