Desde el es­ta­llido de la crisis eco­nó­mica, el saldo de los en­víos de los in­mi­grantes en España se ha re­du­cido en más de un 17%

Las remesas de los españoles en el extranjero ya compensan a las enviadas desde España

La pro­gre­siva sa­lida al ex­te­rior de tra­ba­ja­dores au­menta un 10,5% el di­nero re­ci­bido hasta al­canzar má­ximos

Remesas
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La crisis eco­nó­mica ha pro­vo­cado pro­fundos cam­bios en la realidad es­pañola y en la de los ciu­da­danos de este país. Si hace casi una dé­cada los bancos creaban uni­dades es­pe­cia­li­zadas para que los in­mi­grantes en España pu­dieran tener ser­vi­cios ban­ca­rios y ca­na­lizar las re­mesas a sus países de ori­gen, con el paso de los años se han ce­rrado esos ser­vi­cios es­pe­cia­li­zados ante la con­si­de­rable dis­mi­nu­ción del di­nero en­viado a sus países de origen o el re­torno de esos tra­ba­ja­do­res. Desde el es­ta­llido de la crisis eco­nó­mica, el saldo de re­mesas se ha re­du­cido en más de un 17%, al pasar de casi los 8.000 mi­llones de euros a poco menos de los 6.600 mi­llo­nes. En con­tra­po­si­ción, los miles de es­pañoles que han sa­lido a otros mer­cados en busca de tra­bajo o me­jores opor­tu­ni­dades la­bo­rales han in­cre­men­tado en el úl­timo lustro el di­nero en­viado desde el ex­tran­jeros de ma­nera pro­gre­siva, hasta rozar los 6.000 mi­llones al cierre de 2012. El saldo de re­mesas se ha apro­xi­mado aún más en el primer tri­mestre del año, según los úl­timos datos dis­po­ni­bles del Banco de España, y la ten­dencia po­dría man­te­nerse a lo largo de los pró­ximos me­ses.

La mayoría de los bancos españoles se esforzaron hace una década en la captación de los inmigrantes que llegaban a trabajar a España, al calor del boom inmobiliario que tanto quebraderos de cabeza han provocado posteriormente. Las autoridades supervisoras alentaron, incluso, la creación de marcas especializadas que permitieran canalizar las remesas de esos trabajadores a sus países de origen y evitar de esa manera los circuitos clandestinos de los numerosos locutorios que comenzaron a proliferar en toda España. Sin embargo, algunos de aquellos proyectos (como Dinero Express del BBVA o Mundicredit del Banco Popular) han dejado de existir ante la tendencia decreciente de la población inmigrante y de las remesas enviadas.

Desde el estallido de la crisis en 2008, los envíos de dinero desde España a otros países ha descendido en un 17,2% hasta el cierre de 2012, según los datos oficiales del Banco de España. La tendencia decreciente ha continuado durante el primer trimestre de 2013, periodo del que se tienen las últimas cifras oficiales (los del segundo trimestre no se conocerán, según apuntan fuentes del supervisor, hasta octubre), hasta situar el saldo en 1.475 millones de euros.

Esa cifra es la menor de los últimos trimestres y se sitúa tan sólo algo por encima de la que representan las remesas de los trabajadores españoles residentes en otros países: 1.420 millones de euros, un saldo que incluso es menor al registrado en el primer trimestre de 2012. No obstante, los datos del Banco de España reflejan que fue durante el segundo y el tercer trimestre del año pasado cuando se registraron los mayores saldos de remesas desde el extranjero, por lo que previsible es que se produzcan mayores envíos a lo largo de este año.

 

Crecimiento progresivo

Eso sí, los envíos de dinero de los españoles en el extranjero se ha incrementado en los últimos cinco años un 10,5%, hasta alcanzar la cifra récord de 5.923 millones de euros. Las fuentes del Banco de España consultadas matizan que estas estadísticas no recogen todas las transferencias que puedan realizarse, ya que algunas de pequeñas cuantías quedarían fuera de esas estadísticas.

No obstante, las remesas de los trabajadores en el extranjero a España no se dispararon hasta 2011 e incluso disminuyeron en 2009 respecto al ejercicio anterior, por lo que el incremento se ha producido en paralelo con la salida de españoles a otro país. Tan sólo en 2011, más de 100.000 españoles salieron de España, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque fue mayor el éxodo de inmigrantes que trabajaban en el país (se cifra en más de 800.000).

Las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) han cifrado en torno al 20% el número de españoles que han partido a otros países en búsqueda de trabajo, por lo que este fenómeno de inmigración podría cobrar importancia para algunos de los bancos españoles con presencia internacional. Sin embargo, Santander y BBVA no han proporcionado datos de clientes españoles en algunos de los países en los que tienen importantes franquicias.

 

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