Bayón cerrará en julio el acuerdo con los bancos antes de dar entrada a inversores en Realia

Ignacio Bayon
Ignacio Bayon

El pre­si­dente de Realia, Ignacio Bayón, es­pera tener el pró­ximo mes de julio to­tal­mente ce­rrado con los bancos acree­dores la re­ne­go­cia­ción del cré­dito de 847 mi­llones de euros que tiene aco­go­tado a la com­pañía y em­pezar a buscar nuevos ac­cio­nistas es­ta­bles a la vista de que FCC y Bankia están en re­ti­rada. En mayo pa­sado, logró arrancar a la banca un voto de con­fianza hasta sep­tiembre pero quiere tener todo atado antes de va­ca­cio­nes.

Intenta implicar a las entidades acreedoras para que concedan préstamos a los clientes que compren pisos de la inmobiliaria

La empresa lleva seis meses negociando con las entidades acreedoras sin encontrar un punto de acuerdo. Una situación que se le está volviendo en su contra a la hora de obtener nuevos recursos y dar entrada también a posibles nuevos socios.

Tal y como el propio presidente reconoció, la empresa lleva tiempo recibiendo a fondos interesados en la compañía pero que no han podido sentarse a ver las ofertas porque la situación financiera no está aún resuelta. Una vez se solucione este problema no se descarta que se incorporen nuevos socios. Bayón no quiso dar pistas ni nombres porque, según señaló, "estamos en un mercado global y nunca ponemos color al dinero".

Precisamente, el interés de dichos inversores coincide con la intención ya expresada en varias ocasiones por FCC y Bankia -los dos accionistas de referencia de la empresa- de querer abandonar la inmobiliaria una vez que Realia resuelva el crédito de 847 millones de euros. Los dos accionistas se han comprometido a hacerlo de forma ordenada para asegurar el futuro de la empresa. Fomento de Construcciones y Contratas es quien más se ha pronunciado en esta dirección y ha admitido que, si no lo ha hecho ya, es porque estaba pendiente la refinanciación de la deuda. La compañía que controla Esther Koplowitz está inmersa en un proceso de desinversión de todos aquellos activos no rentables y uno de ellos es vender la participación del 33,5% que posee en Realia.   

La compañía dio ayer un salto cualitativo al autorizar los accionistas la opción de capitalizar los 115 millones de euros de créditos participativos que tienen al 50% FCC y la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb). La ampliación acordada por el consejo de administración en mayo pasado se hará a un precio de 1,92 euros por acción. Los bancos habían puesto como condición para renegociar que FCC y la Sareb -accionistas de Realia- hicieran algún gesto antes de que ellos renegociasen las nuevas condiciones.

La Sareb se ha convertido sin quererlo en accionista de Realia al ser titular también de la mitad del crédito que tenían FCC y Bankia. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri traspasó a finales de 2012 este préstamo de 57,5 millones al banco malo además de otros 494 millones que le corresponden del crédito de 847 millones que la Corporación Financiera Caja Madrid  tenía suscrito con el resto de bancos acreedores. Además de la Sareb, uno de los más afectados es el Sabadell con 120  millones; Santander, 100 millones; CaixaBank, 50; Barclays, 40, y Kutxabank, 15 millones de euros. 

**Espada de Damócles **

La empresa lleva todo el ejercicio presente con la espada de Damócles encima ante la negativa de los bancos acreedores a abrir la mano a la inmobiliaria. Ignacio Bayón reconoce que, una vez se resuelva esta situación, la compañía podrá iniciar un nuevo proceso tanto en el negocio patrimonial donde la empresa no tiene demasiados problemas y en el área residencial, donde el futuro es muy complicado. Precisamente es aquí donde se encuentra el gran agujero de la sociedad. Los 847 millones de euros de deuda vencida corresponden la gran parte a esta parcela y es el mayor quebradero de cabeza de Ignacio Bayón.

El presidente quiere arrancar de las negociaciones con los bancos acreedores el compromiso para que faciliten financiación a aquellos clientes que compren sus viviendas. Este pacto facilitaría mucho las cosas a la hora de dar una solución al problema del stock de unos 900 pisos que actualmente tiene. La compañía controlada por FCC y Bankia dice contar con más de un banco interesado en aportar esta financiación porque, según reconoció Bayón, "si Realia vende los pisos que tiene, los bancos también cobran". En la presentación de los resultados del tercer trimestre, la empresa reconocía que los ingresos en la actividad residencial seguían lastrados por las restricciones al crédito, "que dificultan la financiación a los eventuales compradores".

Además de dar salida al stock de viviendas, el otro objetivo es vender los tres millones de metros cuadrados que tiene de suelo. Otro negocio que ha perdido todo su atractivo porque el mercado está muerto. En cambio, la parte patrimonial de Realia es lo realmente mollar de la empresa y donde el actual equipo directivo tiene puestas todas sus miras.

El presidente de Realia ha descartado que la refinanciación de la deuda suponga desinvertir activos de patrimonio o su filial SIIC, de París. Realia Patrimonio tiene un 60% del capital de esta sociedad y actualmente es la joya de la corona. SIIC de París ha aportado más de la mitad de los ingresos del grupo por rentas. En el primer trimestre, la filial patrimonial francesa ha facturado 18,4 millones de euros por alquileres, un 5,1% más en relación a los 17,6 millones de 2102. Por su parte, los ingresos por alquileres de oficinas en España han supuesto 12,1 millones, un 21% menos.

 Por tanto, una vez se solucione la situación del negocio residencial, la inmobiliaria quiere centrarse en fortalecer la compañía como firma patrimonial. En ningún caso, dijo Bayón, se baraja la posibilidad de desinvertir en activos de esta actividad "porque no queremos descapitalizar la empresa", señaló.

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