EMPRESAS

Agencias de rating y analistas dan la espalda a una golpeada Abengoa

El be­ne­ficio del con­glo­me­rado tec­no­ló­gico an­daluz cayó el 51% el año pa­sado, hasta 125 mi­llones

Primero fue Moody´s la que re­visó a la baja el ra­ting de Abengoa, hasta B2 con pers­pec­tiva es­ta­ble. Ahora lo ha hecho S&P, que lo de­grada de B+ a B, su equi­va­lente, si bien en este caso con pers­pec­tiva ne­ga­tiva. Moody's jus­ti­fica esta de­ci­sión en el ele­vado nivel de apa­lan­ca­miento re­gis­trado por la com­pañía en su ejer­cicio 2012. Considera que esta si­tua­ción in­cre­menta su vul­ne­ra­bi­lidad a un de­te­rioro del com­por­ta­miento de la ge­ne­ra­ción de flujo de caja en cual­quiera de sus prin­ci­pales di­vi­sio­nes. Además, cree que la com­pañía solo lo­grará un re­du­cido desapa­lan­ca­miento en los pró­ximos 12-18 meses de­bido a un Ebitda más débil de lo pre­visto en 2013.

El apalancamiento del grupo, con una deuda financiera neta que supone 6,6 veces su Ebitda, también castiga su nota

En concreto, la agencia explica que su previsión de resultado bruto de explotación previsto para este año, de entre 1.350 millones y 1.400 millones de euros, está por debajo de sus estimaciones como consecuencia de la débiles perspectivas para el biodiesel en Europa y Estados Unidos, así como por las recientes medidas regulatorias en España para hacer frente al déficit de tarifa que ha supuesto una reducción a las primas a las renovables, con especial incidencia en el segmento termosolar, donde el grupo sevillano tiene una importante presencia.

Actualmente, la deuda financiera neta corporativa de Abengoa equivale a 3,2 veces el EBITDA corporativo mientras la deuda financiera neta global supone 6,6 veces el  EBITDA del grupo. Con estos ratios, Moody's lo tiene claro:  "Aunque la estrategia de ventas de activos del grupo podría apoyar futuras reducciones de la deuda, Abengoa podría usar los beneficios con el tiempo para financiar el futuro crecimiento de sus cartera de concesiones. En caso de importantes ventas de activos consideraremos el balance resultante entre activos maduros y rentables y nuevas inversiones".

S &P justifica su varapalo a la calificación del papel de Abengoa en los débiles resultados en 2012 y  la incertidumbre sobre su ritmo de desendeudamiento. S&P citó también ha destacado el bajo rendimiento de las actividades solares y de bioenergía del grupo español de energías renovables, y ha rebajado también la nota de su filial Befesa a 'B'. La agencia prevé que el ritmo de desapalancamiento en los próximos dos años sea más lento de lo que habían esperado hasta ahora.

"La posible venta de activos más maduros, generadores de efectivo, basados en concesiones, también podría ser negativa desde una perspectiva empresarial", añade S&P.

Abengoa ha cancelado cualquier proyecto de nuevas inversiones en España y ha anunciado que tomará acciones legales contra el Gobierno por la reciente reforma del sistema de primas al sector eléctrico para atajar el déficit de tarifa.

Cabe recordar, que el año pasado, el grupo tecnológico andaluz  obtuvo un beneficio neto atribuido a la sociedad dominante de 125 millones de euros, lo que supuso un descenso del 51% con respecto al ejercicio anterior. Por su parte,  el beneficio bruto de explotación (Ebitda) se situó en 1.246 millones, un 13% más que en el ejercicio anterior y las ventas ascendieron a 7.783 millones, un 10% más.

La compañía destaca que cuenta con una posición de liquidez de 3.451 millones y ha situado ya a Estados Unidos como su principal región por ventas.  La actividad internacional representa ya el 75%  de las ventas totales, de las que un 26%  corresponde a Estados Unidos, un 26% a los negocios en Latinoamérica, un 15% al resto de Europa y un 7%   a Asia y África.

En el mismo sentido que las agencias de calificación crediticia, las últimas valoraciones de los analistas tampoco avalan la gestión que ha desarrollado la compañía en los últimos trimestres. Santander emitió una recomendación en enero de infraponderar y Sabadell de vender. Renta 4 por su parte insiste también en infraponderar el valor en sus carteras.

Esta misma semana, el grupo celebra junta general de accionistas, que aprobará previsiblemente el pago de un dividendo de 0,072 euros brutos por acción con cargo a los resultados de 2012, según consta en el orden del día.  En concreto, la compañía abonará un primer dividendo de 0,030 euros por título el próximo 9 de abril y un segundo complementario de 0,042 euros brutos por acción el próximo 7 de julio. 

La junta, que se celebrará el 6 de abril en primera convocatoria y, en su caso, al día siguiente en segunda, dará el visto bueno también a la reelección de José Luis Aya, José Joaquín Abaurre, Francisco Javier Benjumea, Felipe Benjumea y José Borrel como consejeros por un nuevo plazo de cuatro años.

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