El Gobierno quería vender en el primer se­mes­tre, pero el ob­je­tivo ha que­dado su­pe­rado por sus cuentas

Fomento recula con la privatización de AENA: su deuda supera ya ocho veces su Ebitda

La caída de ac­ti­vidad en los ae­ro­puertos se ha agu­di­zado en el arranque del año, con des­censos de dos dí­gitos

AENA
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El Ministerio de Fomento ha puesto la pri­va­ti­za­ción de los ae­ro­puertos en el con­ge­la­dor. Las cuentas no acaban de cua­drar en el ente por tres ra­zones esen­cia­les: los cam­bios que se están apli­cando en la ges­tión son de ca­lado y tar­darán en dar fru­tos, el trá­fico aéreo vive el peor año desde que se inició la cri­sis, con ci­fras alar­man­te­mente ba­jas, y la me­jora en la cuenta de ex­plo­ta­ción del grupo pre­vista para este año no con­sigue re­bajar el ratio de apa­lan­ca­miento hasta ni­veles ra­zo­na­bles. En con­creto, el nivel de deuda de AENA se si­tuará en ocho veces el ebitda pre­visto por el ente pú­blico para este año, un ratio que no per­mi­tiría ob­tener un precio de venta su­fi­cien­te­mente atrac­tivo, según dis­tintas fuentes cer­canas al pro­ceso.

En efecto, AENA ha cerrado el ejercicio 2012 con una deuda financiera de 12.250 millones, tras anotarse una ligera reducción respecto al record histórico alcanzado por el grupo en el segundo trimestre de 2012. El Ebitda previsto para este ejercicio, por su parte, rondará los 1.600 millones, según ha anunciado la propia ministra, Ana Pastor, tras crecer el 23% respecto a 2012.

Pastor destaca que sólo las iniciativas para mejorar el potencial de las áreas comerciales de los aeródromos permitirán a AENA obtener 693 millones de euros en ingresos comerciales este ejercicio, pero no son todavía suficientes para apuntalar la cuenta de explotación y alcanzar ratios más atractivos.

El grupo ha puesto en marcha también una reducción de plantilla, la racionalización de los horarios de algunos aeropuertos con escaso tráfico, el recorte de costes operativos y un fuerte incremento de las tasas aeroportuarios.

En este contexto, la titular de Fomento situaba ayer, de forma imprecisa, el proceso de privatización del operador público de aeropuertos "a lo largo de este año",  especificando que no acometerá de forma inmediata. "Será un proceso que se abordará con concurrencia y transparencia", garantiza Pastor, pero "no es un proceso inminente, para mañana".  Dada la magnitud del ente, su enorme valor intrínseco y la complejidad del proceso, este proceso se dilatará más en el tiempo, hasta bien entrado 2014, según distintos interesados en esta privatización.

En todo caso, estamos ante una reconsideración en toda regla de los planes iniciales. En una declaración pública del 27 de noviembre de 2012, la ministra de Fomento manifestaba su confianza en poder dar entrada al capital privado en el primer semestre del ejercicio y aseguraba haber recibido el "interés de inversores". Evidentemente, esos plazos han quedado superados por la realidad y la difícil coyuntura del sector.

La crisis del mundo de los negocios y del consumo golpea con fuerza al tráfico aéreo en España, en particular, y en Europa, aunque algo menos, en general.  Los aeropuertos del país han registrado en febrero pasado un tráfico de 10.452.935 de pasajeros y reportado 110.298 operaciones, cifras que suponen caídas, respectivamente, de un 10,2% y de un 17,3%****, en comparación con las del mismo mes del año pasado. Los siete grandes aeródromos presentan cifras negativas y el tráfico en el aeropuerto de Barajas se ha desplomado en un 16,2%.

En total se han perdido en el mes 1.191.987  pasajeros, de los que solo a Madrid corresponden casi el 43%. El tráfico del primer aeropuerto español y primer hub del Sur de Europa **se ha desplomado en **510.737 pasajeros, hasta contabilizar 2.636.544. El de Barcelona ha disminuido este mes en un 4,3%, hasta 2.011.757 viajeros.

En número de operaciones, las caídas son aún mayores, aunque estos valores conjugan, por un lado, el retiro de rutas estacionales y la reducción de frecuencias, así como la utilización por parte de las aerolíneas de aviones de mayor capacidad en algunas conexiones para rentabilizar sus vuelos.

Ya el año pasado la evolución del sector fue muy negativa. España registró una caída del 10,1% en vuelos y un 5% en pasajeros en 2012, lo que supuso la pérdida de casi 10,16 millones de pasajeros, es decir, una media mensual de 846.393 viajeros.

 

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