EL MONITOR DEL DÍA

Venezuela des­apro­vecha un sector con po­ten­cial para ser pulmón eco­nó­mico

Latinoamérica: Panamá, líder en competitividad turística

El WEF elogia el salto del país, que su­pera a México, Costa Rica y Brasil, las otras tres po­ten­cias re­gio­nales

Informe sobre la Competitividad en Viajes y Turismo 2013
Informe sobre la Competitividad en Viajes y Turismo 2013

Latinoamérica ha rea­li­zado im­por­tantes pro­gresos en los úl­timos meses para con­so­lidar su in­dus­tria tu­rís­tica, am­pa­rada en sus enormes re­cursos na­tu­rales e his­tó­ricos y apo­yada por in­ver­siones ex­tran­jeras pro­ce­dentes de países con gran ex­pe­riencia y tra­di­ción en ese sector eco­nó­mico, como España. Pero a la re­gión le resta aún mucho por hacer en una ac­ti­vidad lla­mada a con­ver­tirse en motor eco­nó­mico en va­rios de sus paí­ses. Según el úl­timo Informe sobre la Competitividad en Viajes y Turismo 2013 del World Economic Forum (WEF) , ningún país la­ti­noa­me­ri­cano se sitúa entre los 30 pri­meros de la cla­si­fi­ca­ción mun­dial, en la que sí en­tran tres países del Nuevo Mundo: EEUU (sexto puesto mun­dial), Canadá (octavo) y Barbados (27). En Latinoamérica, Panamá (que re­gistra un salto es­pec­ta­cu­lar), México, Costa Rica y Brasil emergen como los des­tinos más com­pe­ti­tivos en tu­rismo y más atrac­ti­vos, por tanto, para las pu­jantes em­presas es­pañolas del ramo.

El informe, publicado este año bajo el lema Reduciendo las Barreras al Crecimiento Económico y a la Creación de Empleo, muestra que Latinoamérica tiene aún grandes desafíos por delante para convertir a sus países en potencias turísticas y que la región precisa mayor inversión, una fundamental mejora de sus infraestructuras viales, aeroportuarias, portuarias y de equipamiento y una mayor formación e importación de know how para brillar en un sector llamado a convertirse en uno de los pulmones económicos y de generación de empleo de buena parte de la región.

Panamá, en el puesto 37 a nivel internacional, México (44), Costa Rica (47), Brasil (51), Chile (56) y Uruguay (61) destacan como las naciones más competitivas en actividad turística, con mejorías en regulación, clima empresarial y en valoración de sus recursos humanos y naturales, mientras que Bolivia, Venezuela y Paraguay ocupan el furgón del cola y lo hacen tanto en el aspecto regulatorio, como en los de entorno de negocios, infraestructura y recursos y sostenibilidad.

A nivel mundial, Suiza, Alemania y Austria destacan a la vanguardia en competitividad en el sector de viajes y turismo, por delante de España, Reino Unido, EEUU, Francia, Canadá, Suecia y Singapur, que completan el top diez de la clasificación del WEF. En el nuevo ranking, Francia cede cuatro lugares, pasando de tercera en 2011 a séptima, en tanto que España sube de octava a cuarta posición.

En la lista de alumnos aventajados que han registrado en los últimos tiempos mayores mejoras en competitividad turística se sitúa Panamá, que pasa del puesto 56 al 37 e incrementa la percepción positiva tanto en regulación de la actividad como en entorno empresarial e infraestructura básica, según un informe que destaca el potencial del sector de viajes y turismo en el fomento y fortalecimiento de la economía y la generación de empleo. Y que alerta, al mismo tiempo, de que la sostenibilidad ambiental continúa siendo gran motivo de inquietud para el futuro, notablemente en regiones como la latinoamericana, donde algunos sectores en auge como la industria extractiva minera (Perú, Bolivia, Ecuador, Brasil) chocan frontalmente con el cuidado y preservación de zonas ecológicas claves tanto en su aspecto de conservación como de explotación para el turismo.

Un sector llamado a ser clave económica

Panamá, convertido en el país más competitivo en viajes y turismo de la región y en cuarto de toda América, ha logrado sacar partido de su enorme riqueza natural y biodiversidad, impulsando de forma decidida la protección de áreas naturales a imagen de lo que lleva haciendo muchos años Costa Rica, el number one en turismo ecológico del área. La promoción que ha registrado el país obedece principalmente a las mejoras en infraestructura, especialmente en capacidad hotelera, calidad del transporte terrestre y optimización de puertos según el WEF, que detecta aún una situación poco halagüeña en seguridad y recursos humanos en el país.

México ocupa la segunda plaza regional y se mantiene en el puesto 44 a nivel mundial apoyado tanto en sus recursos naturales (zonas de playa y costa, entornos de gran biodiversidad) como en el atractivo de sus importantes lugares históricos y arqueológicos. México se sitúa en el puesto 21 mundial en cuanto a recursos culturales, con 34 lugares calificados como Patrimonio de la Humanidad, y una industria turística tremendamente creativa, según el informe, que destaca que las autoridades aztecas han dado prioridad a este sector de la actividad e impulsado eficaces campañas de promoción a nivel mundial. No obstante, la mala calidad de las infraestructuras, la inseguridad y un marco regulatorio que se ubica entre los menos atractivos del área, empañan el éxito del sector turístico mexicano.

Costa Rica, tercera potencia latinoamericana, continúa ofreciendo un excelente panorama de recursos naturales y de amplios espacios naturales protegidos (séptima posición mundial), base de su pujante turismo ecológico, con varios lugares reconocidos como Patrimonio de la Humanidad, especialmente zonas de gran diversidad de flora y fauna que atraen cada año a decenas de miles de viajeros. La importancia que el país otorga a su industria turística se plasma en el lugar que ocupa a nivel internacional el país (pionero en ecoturismo en el área) en cuanto a sostenibilidad medioambiental: el 26. Entre las debilidades de una nación que tiene una industria altamente desarrollada y un buen equipamiento hotelero, figuran la sanidad y una mejorable red de infraestructuras.

Brasil cuarto en la clasificación latinoamericana, ha impulsado notablemente su industria turística con vistas a los dos grandes acontecimientos deportivos internacionales que albergará en 2014 y 2016, el Mundial de Fútbol y las Olimpiadas de verano. Líder mundial en recursos naturales (dispone de la mayor riqueza en fauna y flora del Planeta) y en el puesto 23 en cuanto a recursos culturales, el país ha mejorado sus infraestructuras, si bien su enorme tamaño hace que estas mejoras, concentradas en determinados puntos, sean insuficientes.

El WEF elogia el impulso en sostenibilidad, pero alerta de que la seguridad y la sanidad, pese a los avances, siguen siendo los puntos débiles,  junto a un transporte terrestre y ferroviario poco desarrollado y una atávica falta de competitividad en precios motivada por las altas tarifas e impuestos que gravan transporte y actividad turística. El WEF censura asimismo, que el relanzamiento del sector no se cuente entre las prioridades de la Administración de Dilma Rousseff y critica que algunas de actividades estén muy cerradas a la competencia.

El mejor marco regulatorio, el chileno

Chile, con un marco regulatorio muy favorable a los negocios, una sólida base de recursos humanos y un excelente clima de negocios, se ubica en quinta posición en la región y es uno de los países más elogiados en la tarea de promoción de su riqueza cultural y natural (tiene seis lugares calificados de Patrimonio de la Humanidad, entre ellos la isla de Pascua). El informe destaca el importante apoyo que la actividad turística recibe gracias a regulaciones óptimas y poco restrictivas con la inversión extranjera, así como la buena calidad de las infraestructuras (puesto 49 a nivel global). No obstante, se juzga que aún mantiene costes elevados para el inicio de nuevos negocios.

Sólo un puesto más abajo, Uruguay ha fortalecido en los últimos meses su red regulatoria para facilitar la actividad empresarial turística (31 a nivel mundial), aunque aún afronta importantes restos en clima de negocios y recursos humanos y capacitación.

Séptima en la región, Argentina cae un puesto a nivel global, al 61, a pesar de ser uno de los países con mayores recursos naturales (20), debido a la persistencia de problemas en el transporte, especialmente en lo referente a la calidad del tránsito aéreo y terrestre. El marco regulatorio dista de ser óptimo: mientras que en algunos capítulos, como el de servicios aéreos, el país ha registrado una apertura, mantiene importantes restricciones en materia de inversión que no animan a las empresas a desarrollar la actividad. Las regulaciones ambientales siguen siendo también insuficientes, según el WEF.

Perú puede y debe mejorar

Inmediatamente después del país austral, Perú ocupa un puesto 73 a nivel mundial en competitividad en viajes y turismo que dista de estar acorde con los recursos culturales (el enclave de Machu Picchu es uno de los lugares más visitados de la región por el turismo), con el tercer lugar planetario que mantiene por riqueza de fauna y flora, y con el crecimiento continuo del número de visitantes que ha sostenido incluso en la etapa más dura de la recesión internacional.

De la mano del impulso a la marca Perú, la industria ha registrado una enorme promoción en los últimos tiempos, unida a mejoras en el marco regulatorio, pero la inseguridad y unas débiles condiciones sanitarias lastran la competitividad en turismo, una actividad que el Gobierno Humala quiere impulsar como pilar del crecimiento. El WEF detecta una degradación en la infraestructura de transporte y critica la pérdida de competitividad en precios debido al empeño de aplicar altos impuestos específicos al turismo.

Ecuador, noveno en la región, presenta un marco regulatorio que desalienta la inversión en actividad turística, así como un grave déficit en infraestructuras y, como Perú, una creciente colisión entre el empeño de conservar zonas naturales e impulsar el turismo ecológico como futuro motor de la expansión y los intereses de la pujante industria minera. Clima de negocios y unos recursos humanos poco capacitados lastran también a un país que tiene en las islas Galápagos uno de los enclaves más visitados del continente.

Colombia, por detrás de Ecuador en la región y en la posición 84 a nivel internacional, saca poco partido a sus recursos naturales y la actividad turística no ha registrado el mismo impulso que otras actividades económicas, pese a notables mejoras en los últimos meses para promover sus recursos culturales y ecológicos. Ocupa un puesto bajo (97 mundial) en sostenibilidad, si bien en clima de negocios y regulación ha anotado importantes progresos. Las infraestructuras continúan siendo el talón de Aquiles, al igual que la seguridad y la sanidad, si bien el país, que tiene en Cartagena de Indias uno de sus pilares turísticos, ha logrado mejorar la percepción internacional como destino de viaje.

En undécima posición República Dominicana, con una actividad basada en el turismo de mar y playa y en el modelo todo incluido impulsado por las cadenas españolas, ocupa la posición 86 a nivel mundial y el WEF recomienda mejoras tanto en regulación como en apertura empresarial. Tras el país se sitúan, por este orden, Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador, en los que la actividad turística comienza a ser contemplada como palanca para el crecimiento, pero donde déficit de infraestructuras, transporte y comunicaciones, así como unos marcos regulatorios inadecuados y poco propicios para estimular la inversión obstaculizan el progreso del sector.

Finalmente Bolivia (puesto 110 a nivel mundial), Venezuela (113) y **Paraguay **(115) cierran la lista, adjudicándose la calificación de países menos competitivos de la región en viajes y turismo. Venezuela constituye el caso más sangrante, habida cuenta de sus fabulosos recursos naturales (puesto 24 a nivel mundial), capaces por sí solos de facilitar que el país se convierta en potencia turística internacional. Sin embargo, un marco regulatorio poco propicio para la inversión privada, políticas poco amigables con los negocios y una creciente inseguridad se unen a la escasa prioridad que el Gobierno viene concediendo al turismo como pulmón de la economía y a la baja calidad de las infraestructuras y constituyen los grandes hándicaps que postergan un segmento que podría ser tan puntero para la economía nacional como los hidrocarburos.

 

Artículos relacionados