BANCA INTEGRACIÓN

El adelanto del MEDE acelera la reestructuración del grupo 2 de bancos

Se com­plican las sa­lidas a bolsa de Liberbank y BMN, la in­te­gra­ción de CEISS en Unicaja y la de Caja 3 en Ibercaja

El Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) ha pre­fe­rido ade­lan­tarse en 24 horas al plazo pre­visto para la in­yec­ción de la ayuda a las cuatro en­ti­dades en­glo­badas en el grupo 2 de los bancos con ne­ce­si­dades de ca­pital (BMN, Banco CEISS, Liberbank y Caja 3), des­pués del visto bueno a sus planes de re­ca­pi­ta­li­za­ción otor­gado por la co­no­cida como Troika la se­mana pa­sada. Desde luego, Bruselas tiene in­terés de que la re­forma del sis­tema fi­nan­ciero es­pañol se cierre lo antes po­si­bles y al­gunas en­ti­dades ya se dan por alu­didas en cuanto a sus pla­nes. Banco CEISS, o lo que es lo mismo la en­tidad fruto de Caja España-Duero, es la que se ve más pre­sio­nada, ya que los más de 600 mi­llones de euros de in­yec­ción de ca­pital se harán en forma de ca­pital y no como bonos con­tin­gentes o ‘cocos', como se co­nocen en el sec­tor, tal y como ocurre con las otras tres en­ti­da­des.

Caja España-Duero ha suspendido el pago de cupón de cuatro emisiones de preferentes, una de las principales aristas con las que se topa el presidente de Unicaja, Braulio Medel, para cerrar una operación que se demora ya casi dos años.

Los parabienes de la Troika a la reestructuración del sistema financiero español no suponen relajo alguno para un sector que aún tiene un duro esfuerzo de saneamiento en los próximos años. La inyección pactada con Bruselas para las cuatro entidades englobadas en el grupo 2, aquellas con necesidad de capital pero no nacionalizadas, ha llegado al Banco de España 24 horas antes de lo previsto, pero será ahora el organismo que gobierna Luis María Linde el que tendrá que transferir al FROB los 1.865 millones de euros para su posterior distribución entre las entidades afectadas: BMN (730 millones); CEISS (604 millones); Caja 3 (407 millones), y Liberbank (124 millones).

El adelanto de la ayuda del MEDE ha coincidido con el anuncio por parte de Banco CEISS (Caja España-Duero) de que suspendía el pago de cupón de cuatro emisiones de participaciones preferentes (dos de la leonesa y otras tantas de la salmantina) por unos 400 millones de euros. La posible quita para los titulares de estos productos, y que Bruselas cifró entre un mínimo del 30% y un máximo del 75%, parece ser uno de los escollos añadidos al complejo proceso de integración de esta entidad en Unicaja.

El grupo financiero que preside Braulio Medel, que ya ha roto otras negociaciones de integración como CCM, Cajasur o Cajasol en los últimos años, se remite a lo comunicado a finales de diciembre, cuando consideraba necesario una "redifinición" del "pacto de integración" para adaptarse a los nuevos requisitos del memorando de entendimiento (MoU, según sus siglas en inglés) para el rescate de la banca española por parte de la Unión Europea.

Mejor la venta

El hecho es que el comisario de la competencia, el español Joaquín Almunia, ha visto con bastantes recelos la integración de Banco CEISS en Unicaja. De hecho, el grupo financiero castellano-leonés recibe los 604 millones de euros de ayuda como capital y no como bonos obligatoriamente convertibles (los conocidos en el sector como ‘cocos', tal y como ocurre con las otras tres entidades del grupo 2).

La intención de las autoridades comunitarias es la venta de Banco CEISS en subasta, lo que supondría un verdadero quebradero de cabeza para las autoridades del FROB y el Banco de España, que aún han sido incapaces de colocar a potenciales compradores las intervenidas Catalunya Caixa y NCG Banco.

La venta del banco fruto de la fusión de las cajas municipales catalanas se ha intentado reactivar en las últimas semanas, pero las dudas sobre las condiciones de su subasta parece retraer a los que pudieran estar interesados por la entidad. Bien podría ser que algunos de los perdedores en la misma pusieran su atención en Banco CEISS, aunque el atractivo de esta franquicia no es el mismo para algunos grupos que buscan mayor cuota de mercado en Cataluña (Banco Sabadell, Banco Santander o Kutxabank).

El hecho es que el tiempo corre en contra para la integración de CEISS en Unicaja, aunque de ello ya eran conscientes a finales de diciembre cuando anunciaban su confianza de alcanzar "en breve plazo, la articulación de un proyecto de integración". Por el momento, todo este complejo proceso parece dilatar la publicación de sus cuentas anuales, aunque el caso del grupo castellano-leonés todo parece indicar pérdidas tras los 407 millones de euros de números rojos registrados al cierre de septiembre.

Complejas OPV's

La incertidumbre bursátil, con continuos vaivenes que se han visto agudizados por la crisis política en España, también podría complicar la solución de continuidad para otras dos de las entidades del grupo 2. Liberbank, que es la que menos dinero público de Bruselas necesita (124 millones de euros), tendría que cotizar en el plazo más breve posible en bolsa para devolver los ‘cocos' que reciba del MEDE.

El grupo financiero capitaneado por Cajastur ha mantenido en todo momento su intención de buscar socios privados para su recapitalización y en su última junta de accionistas ya dieron los primeros pasos para su salida a bolsa. Sin embargo, la enorme volatilidad y la judicialización de dos precedentes como Bankia y Banca Cívica suponen unos obstáculos casi insalvables a corto plazo.

Banco Mare Nostrum (BMN) aún goza de algo más de margen, ya que su cotización en bolsa tendrá que producirse antes de finales de 2017. Eso sí, el grupo que preside Carlos Egea tendrá que reducir en ese periodo un 40% su dimensión, lo que dejaría a la entidad casi sin interés para cualquier inversor.

Caja 3, el grupo compuesto por la CAI, Caja Círculo y Caja Badajoz, es el que menos presión tendrían con el adelanto del dinero del MEDE. Su futuro pasa por la integración en Ibercaja y el principal escollo radica en un acuerdo laboral con los sindicatos. Los avances logrados en Banco de Valencia y Bankia, dos de las entidades nacionalizadas y sobre las que planeaba este miércoles una jornada de huelga general, pueden considerarse un buen presagio para el acercamiento de posturas en los ajustes que sean necesarios en el grupo financiero. 

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