EL MONITOR DEL DÍA

Sólo en ener­gía, la re­gión pre­ci­saría in­vertir 1,3 bi­llones de dó­lares en 20 años

Latinoamérica: miles de millones en infraestructuras

México y Brasil li­deran la car­tera de pro­yectos en obras pú­blicas para los pró­ximos 18 meses en la re­gión

Infraestructuras
Infraestructuras

Los países de la Latinoamérica, con Brasil, México, Chile y Colombia a la ca­beza, darán un im­pulso de­ci­dido a sus grandes pro­yectos de in­fra­es­truc­turas du­rante el pró­ximo año y me­dio, pe­ríodo en el que des­ti­narán cerca de 145.000 mi­llones de dó­lares a la apro­ba­ción de grandes pro­yectos para mo­der­nizar o cons­truir ae­ro­puer­tos, puer­tos, fe­rro­ca­rri­les, au­to­pis­tas, redes eléc­tri­cas, presas e hi­dro­eléc­tri­cas. Según la Federación Interamericana de la Industria de la Construcción (FIIC), en el con­junto de pro­yec­tos, más de un cen­te­nar, México y Brasil, con in­ver­siones por 91.000 mi­llones de dó­la­res, aportar el 62% del to­tal.

Pese al montante, la inversión es inferior a la que estima necesaria la Corporación Andina de Fomento (CAF), que juzga que el área debe duplicar su actual inversión en la materia, cercana al 3% del PIB, y destinar al menos 250.000 millones de dólares al año a mejorar infraestructuras si quiere zanjar el grave déficit que acumula en ese ámbito clave para el crecimiento económico. Según CAF Latinoamérica invirtió 440.000 millones en proyectos de infraestructura entre el 2008 y el 2011, de cuyo monto la mayor parte se destinó a iniciativas de transporte.

Según los datos de FIIC, del centenar de obras pendientes de adjudicación para los próximos 18 meses, Brasil ejecutará 22, por un montante de 53.339 millones, mientras que México prevé 25 obras con una inversión de 37.339 millones de dólares. Los proyectos con un montante superior a 1.000 millones (38) se elevan a 14, de los que 14 son de Brasil, 8 de México, 5 de Chile, 4 de Colombia y 2 de Ecuador. Panamá, Perú, Panamá, Costa Rica, Argentina y Uruguay cuentan con un megaproyecto.

Se trata de proyectos destinados a transformar  la infraestructura de cada uno de los países y de planes muy atractivos para las grandes constructoras internacionales. De hecho, prácticamente todas las grandes constructoras españolas (Sacyr-Vallehermoso, ACS, FCC, Ferrovial, Acciona, OHL...), así como otras compañías como Abertis, Abengoa, CAF o Renfe están presentes ya en obras públicas de esos países y optan y pujan por nuevas adjudicaciones.

El impacto del déficit de infraestructuras en el crecimiento económico y en el desarrollo ha motivado en los últimos años el lanzamiento de multimillonarios planes de infraestructuras en los principales países del área, especialmente en Brasil, Colombia, Perú y Panamá, la mayor parte de ellos ejecutados mediante nuevas leyes que impulsan la participación público privada (PPP). Según FIIC, este año en 2012, el PIB nominal de la industria de la construcción en los países que integran la FIIC ascendió a 321.650 millones de dólares, cifra que representa el 13 % del sector a nivel mundial. Y en 2013, el PIB de la construcción, crecerá especialmente en Chile (7,5%), seguido de Uruguay (6%) Colombia y Ecuador (4,4%); Argentina (2,7%); Venezuela (2,5%); Brasil (1,4%) y México (1%). A escala global la industria de la construcción representa alrededor del 13% del PIB mundial y se prevé que represente el 15% en 2020, lo que significa que en próximos siete años la industria crecerá el 7,2%, a más de 12 billones de dólares.

A más largo plazo, las inversiones previstas en obra pública son, lógicamente, superiores, habida cuenta de la voluntad de los principales países del área de reducir o eliminar su déficit en infraestructuras. Sólo en cuatro países de la región, Brasil, México, Chile y Colombia, se otean inversiones en ese ámbito por un total de 460.000 millones de euros, según un estudio reciente de KPMG.

Proyectos más interesantes

En Brasil, acuciado por la necesidad de mejorar su entorno en obra pública ante la Copa del Mundo de Fútbol del año que viene y las Olimpiadas de 2016, que tendrán Río de Janeiro como epicentro, destacan los proyectos de trenes de alta velocidad (Río-Sao Paulo-Campinas), la modernización del aeropuerto Galeao, la mejora del Puerto de Itaqui, la  red eléctrica del norte-sureste, la creación de una red de vías de peaje. De la mano del nuevo Plan de Inversión en Logística se acometerán inversiones por 85.000 millones de dólares hasta 2018, de los que 49.000 irán destinados a mejorar las redes vial y ferroviaria.

En México, los proyectos más importantes son la refinería Bicentenario de Tula (11.600 millones de dólares), el nuevo aeropuerto Ciudad de México (4.500 millones), las líneas 2 y 3 del tren suburbano del DF, la expansión del puerto de Veracruz, el tren AVE de pasajeros México-Querétaro y el tren Transpeninsular Mérida-Punta Venado. El pasado julio, el presidente Peña Nieto anunciaba un conjunto de proyectos de infraestructura en comunicaciones y transportes para el país a ejecutar en los próximos cinco años.

El Programa de Inversiones en Infraestructura de Transporte y Comunicaciones es el ambicioso plan de México para modernizar las vías de comunicación del país, y que generará inversiones por 300.000 millones de dólares que también incluirán proyectos para Pemex, la Comisión Nacional de Electricidad (CFE) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Sólo en la red vial, ferroviaria, aeroportuaria y tendido eléctrico se destinarán inicialmente unos 100.000 millones de dólares. En telecos, la inversión rozará los 55.000 millones. Los expertos detectan grandes oportunidades para las empresas españolas tanto en transporte como en ejecución de obras de energía.

En Colombia, de la mano del Plan de Desarrollo de Infraestructuras y de proyectos como A__utopistas para la** **Prosperidad, se esperan inversiones por más de 107.000 millones de dólares hasta 2020, con más de la mitad destinado a transporte nacional y redes viales y ferroviarias, pero sin descuidar infraestructuras en ciudades y regiones, minería, energía y vivienda. Recientemente, se han sacado a licitación nueve paquetes de carreteras, con un total de 1.232 kilómetros. Entre los proyectos emblemáticos se hallan el de la navegabilidad del Río Magdalena.

Según el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, las inversiones en curso permitirán dar un salto hasta el año de 2020 donde la meta del Gobierno es que la red nacional quede a la altura de un país de renta media. Andrade, que admitió que la red vial del país es de las peores de la región, aseguró que Colombia ya tiene procesos de precalificación de las nueve concesiones que ya están en licitación, con alrededor de 23 consorcios compuestos por 25 empresas extranjeras de Brasil, México, Ecuador, Perú, España, Italia, Francia, Austria, China e India y unas 27 firmas colombianas.

En Perú, donde el presidente Ollanta Humala anunciaba el pasado verano la creación de un fondo de proyectos de inversión privada, cofinanciadas con un fondo de más de 500 millones de dólares en el primer año, y donde la Administración impulsa planes de mejoramiento de red vial, gasoductos, aeropuertos (Chinchero y Jorge Chávez Internacional), acometidas de agua, viviendas y puertos, la meta es lograr una inversión de 17.000 millones de dólares hasta 2016 para la construcción y modernización de todo tipo de infraestructuras.

En Chile, donde las infraestructuras, tras años de esfuerzo inversor, se sitúan entre las mejores de la región, el Gobierno vuelca sus esfuerzos en ultimar la red vial, mejorar la red de suministro de agua con nuevas presas y modernizar su red eléctrica, además de reacondicionar el Aeropuerto Internacional de Santiago.

Grandes necesidades en energía

Muestra de que, pese al gigantesco esfuerzo público y a facilitación de la inversión privada en infraestructuras Latinoamérica debe aún multiplicar sus planes en infraestructura son las nuevas cifras ofrecidas por  el vicepresidente de Energía del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Hamilton Moss, para quien la región necesitará hasta 2 billones de dólares en inversiones sólo en el sector energético en los próximos 20 años para mantener su ritmo de desarrollo, con un mínimo de 1,3 billones.

Al presentar días atrás el estudio Energía: una visión sobre los retos y oportunidades en América Latina y el Caribe, Moss indicó que para lograr reunir esos gigantescos fondos "no bastará" llamar a la puerta de todos los bancos multilaterales y será clave la implicación de los gobiernos de los países y del sector privado. El estudio remarca que la región ocupa el segundo lugar en reservas de petróleo y gas y que en ese terreno la inversión de 2010 a 2035" en la región debería ascender a 77.000 millones de dólares por año.

Asimismo, y muestra del persistente déficit energético, se señala que la tasa de ciudadanos que todavía carecen de acceso a energía eléctrica se sitúa en el 6%, es decir, 30 millones de personas. Y eso que la región presenta la cifra de electrificación más alta del mundo en desarrollo (94%).

 

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