BANKIA CONFIDENTIAL

A Bankia se le ponen de corbata

Rodrigo Rato
Rodrigo Rato

El juez que in­ves­tiga el caso Bankia ha ci­tado a de­clarar el pró­ximo día 16 como impu­tado a Sergio Durá , in­ter­ventor ge­neral de la en­tidad fi­nan­ciera ahora y du­rante el úl­timo año de Rodrigo Rato . La no­ticia coin­cide con el pe­dido de mil cor­batas de la firma pija "Lester" hecho por el banco para aten­ciones va­rias. Claro, cuando se junta el hambre con las ganas de comer y se ponen los dos in­gre­dientes en una pro­beta ex­pe­ri­men­tal, la con­clu­sión cien­tí­fica sólo puede ser una: la ci­ta­ción de Durá se los ha puesto de cor­bata a mu­chos en el Gobierno y en Bankia. Verde y en bo­te­lla. ¡Niño, dile a Gema de Protocolo que en­cargue más que con tanto aco­jo­nado, no vamos a dar abasto!

La citación es una mala noticia para el todavía ministro de Economía,** Luis de Guindos**, y no tan buena para José Ignacio Goirigolzarri, que ven como la declaración de Durá podría dejarles con el trasero al aire si se confirma que las cuentas que presentó Rodrigo Rato como cierre del ejercicio 2011 eran plenamente correctas.

No obstante, la protección legal que ofrece una imputación en lo que se refiere a la posibilidad de no decir verdad como parte de la propia defensa ofrece un resquicio de alivio a ambos.

También es posible que Durá afirme que trasladó a Rato en diciembre de 2011 las observaciones que supuestamente le comunicó Francisco Celma, socio responsable de la auditoria de Deloitte. En ese caso la losa sería para el ex director del Fondo Monetario Internacional, que perdería su piedra angular de defensa: "nadie de Deloitte nos manifestó grave inquietud por las cuentas".

Es incomprensible que el **juez Andreu **haya tardado más de un año en llamar a capítulo al interventor de la entidad. Una de dos, o desconoce cómo funciona un banco y, en ese caso, aviados estamos con nuestros jueces; o simplemente está tan harto de la querella política presentada por UPyD en julio de 2012 que esperaba a que las aguas se amansasen para dar carpetazo a esta ridícula situación. Hay otra posibilidad: que al Gobierno le interese alargar al máximo esta asunto para distanciarse del epicentro temporal de la crisis Bankia y haya movido ficha, a través del Ministerio de Justicia/ Fiscalía, para continuar con el circo.

Lo cuiroso del caso es que la decisión de citar a Sergio Durá haya sido solicitada por la Fiscalía como consecuencia de la declaración del secretario general de Bankia, Miguel Crespo, quien repitió varias veces en su declaración que Durá era el responsable de la contabilidad interna. Miguel Crespo, ese hombre inmaculado que "olvidó" enviar las famosas cuentas a la CNMV sin incluir - como le había pedido Rato- una advertencia de que se presentaban sin informe auditor por la complejidad del proceso de fusión de siete Cajas y con la seguridad de que estaría todo en regla unos días después coincidiendo con la convocatoria de la primera Junta general de Bankia.

Un secretario general que curiosamente no cuenta con el máximo de los cariños de Goiri, pero que sigue en su puesto porque el Ministerio de Economía lo exigió explícitamente. ¿Pago de algún favor durante el proceso de caída de Bankia? ¿O simplemente por tener a alguien de confianza empotrado en las entrañas del "nuevo equipo de Goirigolzarri?".

Sergio Durá es un profesional animoso y competente que se incorporó a Bankia, en el mes de julio de 2011, al poco de debutar la entidad en el parqué. El joven granadino, al que Ildefonso Sánchez-Barcoj, director general entonces enfilaba siempre que podía, sabe perfectamente que el apaño contable que hizo Goiri con el vanidoso Luis de Guindos para justificar las supuestas pérdidas no se ajustaba necesariamente a la imagen fiel de la entidad, aunque sea legal.

Sergio Durá fue el representante de Bankia que la tarde noche del día que Rato presentó a la Prensa el ejercicio 2011, estuvo mano a mano con el Banco de España para explicar la corrección de los datos, ante la impertinente e injerente insistencia de Guindos de que no podían ser veraces, porque eso significaría que lo que le habían contado y él había defendido ante Mariano Rajoy no era verdad. Se le frustraba así el Plan Bankia o al memos se le torcía un poco.

Con Durá ya sólo falta por visitar la madrileña calle Prim, sede de la Audiencia Nacional, Luis Maldonado. El jefe de gabinete de Rato y director general de estrategia de Bankia. Uno de los hombres de Bankia que trató directamente con el Ministerio el último plan que se presentó "in extremis" y que ya sabe cómo acabó. El directivo al que Goiri cambió su contrato sin que se enterara nadie en septiembre de 2012 para llegar a un acuerdo dos meses después y permitirle que llevará un pellizco de unos 500.000 euros, mientras Luis de Guindos le recolocaba en PriceWaterHouseCoopers.

¿Cómo es posible que ni siquiera se le haya citado, aunque sólo fuera para confirmar las conversaciones y exigencias que hizo el Ministerio de Economía en las semanas anteriores a la intervención? Es como si nunca hubiera estado en Bankia...

El culebrón Bankia vuelve a ponerse interesante. Tiempo de regalo, de apretarse los machos y de disimular incorporando a nuestro vestuario complementos. En este contexto, qué acertada ha sido la decisión de encargar corbatas de Lester a unos 40-50 euros la pieza para al menos, aliviar el luto.

 

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