EL MONITOR DEL DÍA

Construcción: las infraestructuras pagan otra ronda

Los Presupuestos del Estado para 2014 ig­noran hasta el man­te­ni­miento de las ac­tuales

Construcción
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Un año más el Gobierno sa­cri­fica las in­fra­es­truc­turas en los Presupuestos Generales de Estado, tanto para la crea­ción de nuevas como para el man­te­ni­miento de las exis­ten­tes. A los grandes re­cortes ha­bidos en esta par­tida desde 2009, se añade una nueva re­duc­ción, de modo que la suma de las in­ver­siones pre­vistas por los mi­nis­te­rios de Fomento y de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para 2014 se re­duce en casi mil mi­llones (947,32 mi­llones me­nos, un -9,5%) en re­la­ción a las do­ta­ciones asig­nadas el año an­te­rior. Como viene siendo ha­bi­tual en los úl­timos años, prác­ti­ca­mente la to­ta­lidad de esta re­duc­ción en las dis­po­ni­bi­li­dades para in­ver­sión se ad­ju­dica a Fomento (933,21 mi­llones menos que en 2013). Las do­ta­ciones to­tales pre­vistas -la suma de in­ver­siones di­rectas más las pre­vistas para el grupo em­pre­sa­rial y so­cie­dades pú­blicas de este mi­nis­te­rio- se re­ducen en con­junto un -11,3% hasta quedar en 7.306,67 mi­llones de eu­ros.

Las partidas que mayores reducciones van a soportar en las inversiones de Fomento son la destinada a carreteras (programa 453B) que caerá un -42,2%, la prevista para AENA (-34,5%) y la destinada a conservación y mantenimiento de carreteras (-13,2%). El resto de partidas tiene reducciones menores, y solo la inversión prevista por las empresas públicas Puertos del Estado (+5,9%) y Renfe Operadora (+1,7%) aumenta, aunque modestamente, las dotaciones asignadas el pasado año. De la inversión directa de Fomento, es muy significativa la caída de la inversión en carreteras, que ha pasado de representar el 56,5% de esta inversión, a sólo el 46%, pasando de 1.434,54 millones en 2013 a sólo 828,67 millones para 2014.

Inversiones directas

Las inversiones directas del ministerio de Fomento sumarán 1.803,35 millones, 735,77 millones menos que en 2013 (-29%), dentro de las que se sitúan las destinadas a creación de infraestructura de carreteras ya mencionadas, su conservación y explotación (818,2 millones, 124 menos que el año anterior), infraestructuras ferroviarias dependientes directamente del ministerio y un resto de otros pequeños programas más lo pendiente en programas aún vivos del antiguo ministerio de Vivienda. Para la SEITTSA se prevén 563,86 millones, un aumento de 45 millones (+8,7%) sobre la dotación adjudicada el año anterior, y para los organismos autónomos del ministerio (fundamentalmente CEDEX y CNIG) se destina una pequeña dotación de poco más de 6 millones con una reducción del -22,3% sobre el importe asignado el pasado año.

En cuanto a las entidades públicas empresariales dependientes de este ministerio, si bien sufren sus dotaciones una reducción del -4,7%, siguen llevándose de nuevo la parte del león del total disponible para Fomento en estos presupuestos, ya que casi triplican en su conjunto lo asignado para inversiones directas. Se destina al ADIF una cantidad idéntica a la destinada el año anterior (3.372,47 millones), 550,31 millones a AENA (-34,5% menos que en 2013) y las más arriba mencionadas para Puertos del Estado y Renfe Operadora. En total, 242,5 millones menos (-4,7%) que el año pasado. La dotación al ADIF se explica por la obligación de atender la parte correspondiente a 2014 de las obligaciones anualizadas en proyectos del AVE en construcción.

Aunque de menor entidad en el conjunto de la inversión pública y si bien se reducen mínimamente en su totalidad las dotaciones destinadas en 2014 al MAGRAMA respecto al año anterior (-0,8%), aumentan las inversiones directas más importantes dependientes de ese ministerio. Así, la dotación para gestión e infraestructuras del agua crece un 77,2% con 246 millones, 107,18 millones más que en 2013, y la destinada a calidad del agua crece también aunque en menos espectacular porcentaje (+15,1%). Por el contrario, se reducen las disponibilidades para actuaciones en costas y en el resto de programas de ese ministerio. Aumenta un 16,6% la dotación para sus organismos autónomos (un 45,9% más para parques naturales, hasta los 19 millones, y un 16,2% más, hasta los 503,2 millones, para el conjunto de las Confederaciones Hidrográficas), mientras se reduce casi un 20% la destinada a las Sociedades de Aguas.

La suma de las dotaciones para inversión en 2014 de estos dos ministerios, de tan gran importancia para el sector empresarial dedicado a la obra pública, es desoladora, tanto en su conjunto como en lo que respecta a sus dos grandes componentes por separado (gestión directa e indirecta). En la primera, habría que remontarse a los años ochenta de siglo pasado para encontrar los escasos volúmenes de inversión hoy disponibles (2.736 millones). En cuanto a la indirecta, que tanto auge cogió a partir del comienzo de este siglo, hemos vuelto a los niveles de 2001, al igual que en el conjunto de estas inversiones directas e indirectas, que suman para 2014 los 8.659,6 millones de euros, la dotación anual menor desde el año 2000.

Suma y sigue a años anteriores

Hemos visto que el descenso en dotaciones para inversiones reales que presentan estos Presupuestos del ministerio de Fomento más los del MAGRAMA, sobre los del año pasado, era del -9,8%. Pero es que, siendo desolador este porcentaje, se suma a los recortes que ya se han producido en 2011 (-35,5%), en 2012 (-28,1%) y en 2013 (-13,5%). Todo ello hace posible considerar que no se trata de un ajuste coyuntural, sino una premeditada política gubernamental a largo plazo, ya que tampoco permiten vislumbrar un propósito de recurrir alternativamente a la financiación privada o público-privada, porque en el proyecto de Presupuestos para 2014 no se prevé ninguna partida de carácter patrimonial (capítulo VIII) para nuevas infraestructuras, como se hizo entre los años 1996 a 2000. También se suprimen los préstamos participativos a concesionarias de autopistas de peaje por el sobre coste de las expropiaciones que han debido pagar.

La otra cuestión que hace aún más desolador el panorama que dibujan estos presupuestos para el sector de la construcción es la de que las cantidades previstas a duras penas van a permitir atender los compromisos en marcha, e incluso pueden obligar a mayores dilaciones en forma de nuevas paralizaciones de obras comenzadas y de mayor dilatación de las anualidades comprometidas, hasta plazos excesivos. Es decir, de obra nueva este año, nada de nada. Ante esto el sector dedicado a la obra pública sigue desangrándose: desde primeros de enero de 2008 hasta igual período de 2013 han desaparecido en este sector, según el DIRCE, más de 196.500 empresas cuya actividad estaba ligada a la construcción.

 

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