UN BANCO EN EL RETIRO

Cataluña, vísperas independentistas

Se uti­lizan ar­gu­mentos eco­nó­micos pero nadie se pre­gunta cómo será des­pués

Independencia catalana
Independencia catalana

El ta­xista bar­ce­lonés de turno es se­ne­ga­lés, ca­ta­lá­n-an­daluz o an­da­lu­z-­ca­ta­lán. El per­sonal de la Casa Batlló, esa ma­ra­villa del mo­der­nismo, no es ca­talán de pura cepa ni tam­poco del resto del Estado sino la­ti­noa­me­ri­cano an­glo­par­lante y es­pi­gadas jó­venes cen­tro­euro­peas. En la Sagrada Familia de Gaudí, feudo de ins­ti­tu­ciones ca­ta­la­nas, el per­sonal sí es au­tóc­tono o lo pa­rece. En el Parque Güell los guiris mo­no­po­lizan el gran óvalo que forman los bancos gau­dianos mien­tras los pa­seos que dis­cu­rren entre una mo­desta ve­ge­ta­ción me­di­te­rránea acogen a una va­riada re­pre­sen­ta­ción de la ve­cin­dad.

Mediodía: Paseo de Gracia, una abigarrada muchedumbre de turistas ocupa aceras, terrazas y forma colas para visitar las joyas arquitectónicas de Gaudí. A la misma hora las aceras de El Paralelo, en el tramo que discurre entre El Molino y la Plaza de España, ofrece una muestra de viandantes compuesta de tenderos, camareros, latinoamericanos y asiáticos en su mayoría.

Viaje desde Madrid para otear el horizonte y sobre todo visitar a unos amigos de siempre. Acogida  calurosa, trato  sincero y sabrosas comidas catalanas. Primera parada en Roselló, un pueblecito próximo a Lérida  enclave frutero por excelencia y también vecino de una comarca donde se crian cientos de miles de cerdos. La inmigración se ha multiplicado, africanos para la fruta, marroquíes para el comercio y latinoamericanos para todo. Comida familiar. El anfitrión ha vendido sacos de papel por el ancho mundo y cazado en tierras de la Mancha, sus hijas -autodidacta una en inglés e italiano, en el audiovisual la otra- preguntan por qué la deuda pública estadounidense se financia más barata que la de la mayoría de los países europeos. Un cenáculo compuesto de ciudadanos razonables e inteligentes donde todos  piensan votar "independencia" sencillamente porque el Estado Español resta mas que añade.

Barcelona. El joven taxista que se dice catalán y mantiene el tono de sus padres andaluces, también está a favor de la independencia, por aquello de que las "autopistas son de pago en Cataluña y gratuitas en el resto". El taxista nacido hace muchísimos años en Jaén pero llegado en su niñez a Cataluña, tampoco ha perdido su acento ni la irritación del inmigrante; al llegar a los barrios altos de Barcelona comenta:"Aquí viven los ricos, aunque yo y para joder votaré al PP".

La marea independentista es tan emotiva como creciente. En esta o en aquella familia, catalanes todos de tradición liberal, se señala al disidente diciéndole: "Tu serás el único que no vote independencia". Racionalizaciones justificativas, económicas en primer lugar, "pagamos más al resto del Estado de lo que recibimos; en los Presupuestos Generales del Estado para 2014 la inversión pública programada para Cataluña es inferior a la del resto... déficit en autovías construída.. en ferrocarriles.... Pero además Cataluña cada vez necesita menos al resto del Estado. Actualmente las ventas al exterior representan el 26% de la exportación española". Este porcentaje efectivamente es superior al que representa Cataluña en el PIB de todo el Estado, es decir que el grado de apertura de Cataluña es el mayor de todo el Estado.

Ninguna reflexión, sin embargo, sobre la marcha de sus exportaciones a Europa cuando hayan de competir en igualdad de trato con las chinas o marroquíes. Ninguna salvaguardia ante el hecho de que las ventas de Cataluña al extranjero sólo representen una tercera parte del valor de su producción, el 66% restante se vende entre el resto de España y el propio territorio. En cualquier caso el entusiasmo por la independencia no parece que vaya a remitir. Los predicadores independentistas hacen llegar su sermón hasta el último rincón, donde también llegan los mensajes separatistas que se lanzan desde el centralismo madrileño.

Banco en El Retiro, comento con mis contertulios la fatalidad de la escisión. Tanto al gobierno del Sr. Mas como al partido del Sr. Rajoy la contienda parece  que les resulta tan conveniente como  oportuna mientras que el Reino de España, leo en La Vanguardia, tiene la intención de aumentar sus compras de deuda pública de la Generalitat hasta quedarse con el 100% en los próximos dos años.

 

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