El sector de­nuncia que Industria ha vuelto a re­gular e in­ter­venir un mer­cado que está li­be­ra­li­zado

Soria reanuda la cruzada contra las petroleras para obligarlas a que bajen los precios de las gasolinas

Repsol no podrá abrir nin­guna ga­so­li­nera nueva en 35 pro­vin­cias es­pañolas in­cluida Mallorca, Ibiza y Formentera

Repsol
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El Ministerio de Industria y Energía ha reanu­dado la cru­zada que inició hace un año contra las pe­tro­leras para romper como sea el mo­no­polio que existe entre Repsol, Cepsa y BP en el ne­gocio de los com­bus­ti­bles y obli­garlas a que bajen los pre­cios. Repsol no podrá su­perar el 30% de su cuota de mer­cado en 35 pro­vin­cias es­pañolas in­cluida Mallorca, Ibiza y Formentera, según una re­so­lu­ción pu­bli­cada ayer en el Boletín Oficial del Estado. A Cepsa le afecta esta me­dida en Ceuta, Menorca, Ibiza y Formentera, mien­tras que la com­pañía Disa, pro­piedad de la fa­milia Carceller, no podrá so­bre­pasar ese lí­mite en todas las Islas Canarias más Ceuta. Disa opera en la pe­nín­sula con la marca Shell tras com­prar la red de es­ta­ciones que tenía la mul­ti­na­cional an­glo­ho­lan­desa. La bri­tá­nica BP no su­perar ese 30% en nin­guna de las pro­vin­cias donde está im­plan­tada y podrá se­guir abriendo ga­so­li­neras en todo el te­rri­torio na­cio­nal. El sector de­nuncia que Industria ha vuelto a in­ter­venir un mer­cado que es­taba li­be­ra­li­zado. "Se han vuelto a poner puertas al cam­po", seña­lan.

El titular de Industria, José Manuel Soria, cumple así con uno de sus mayores objetivos de introducir un mayor grado de competencia en el mercado de los combustibles y evitar un posible pacto de precios entre las petroleras, tal y como han venido denunciando insistentemente la Comisión Nacional de la Energía (CNE) y la Comisión Nacional de la Competencia (CNC). Estos dos organismos han quedado integrados ahora en la Comisión Nacional de Competencia y de los Mercados (CNMC) que preside José María Marín.

Dicha disposición incluida dentro de la ley 11/2013, de 20 de julio, sobre medidas de apoyo al emprendedor, establece que los operadores al por mayor de productos petrolíferos que dispongan de una cuota superior al 30% no podrán incrementar el número de instalaciones en régimen de propiedad ni suscribir nuevos contratos de distribución en exclusiva con distribuidores al por menor que se dediquen a la explotación de la instalación para el suministro de combustibles, con independencia de quien ostente la titularidad de la instalación.

Con esta nueva normativa que Industria ha impuesto, Soria está intentando  que las grandes compañías como Repsol, Cepsa y Disa pierdan cuota de mercado en favor de los indepedientes y de las marcas blancas. En estos momentos, existen 1.800 gasolineras con marcas blancas y más de 6.500 controladas por mayoristas.

Sin ninguna duda, la más perjudicada de todas es Repsol a quien se le prohíbe prácticamente abrir nuevas estaciones de servicio en toda España, pero básicamente donde más le duele es en  Madrid y en Barcelona, que ve cómo se le cierran las puertas a nuevos puntos de venta. Estas dos provincias son con mucho las que más consumo registran. La empresa que preside Antonio Brufau tiene 2.500 gasolineras que son de su propiedad y otras 1.093 estaciones que están abanderadas por la petrolera española.

El sector considera que Industria ha vuelto a regular e intervenir un mercado que está liberalizado y en el que los precios son libres. Industria se ha apoyado para tomar estas medidas en los informes que, desde hace tiempo, tanto la CNE como la propia CNC, han venido haciendo públicos y en los que detectaban una total falta de competencia en el sector.  Precisamente, hace justo un año, la CNE hizo público un informe en el que denunciaba que los márgenes de las compañías habían subido un 20 % desde que se inició la crisis en 2007, como consecuencia de que no hay suficiente competencia.

Informe demoledor

El informe era demoledor para las petroleras, culpándolas incluso de los altos precios que mantenían las gasolineras que estaban abanderadas por Repsol, Cepsa y BP y poco menos que se acusaba a las tres grandes compañías de manejar a su antojo el mercado.

Esta situación llevó al Gobierno a aprobar en febrero de este año una serie de medidas para mejorar la competencia en el sector de los combustibles. Con este plan, Industria busca esencialmente dar entrada a nuevos operadores, limitando temporalmente la apertura de nuevas estaciones de servicio a los principales operadores de cada provincia. Además, se han establecido condiciones más estrictas a la hora de la suscripción de contratos en exclusiva con las grandes petroleras y se prohíben las recomendaciones de precio de venta al público.

En cuanto a los trámites administrativos y burocráticos, se han eliminado muchas de las barreras que impedían abrir nuevos puntos de venta y se ha agilizado todo el papeleo, de modo que, en un plazo máximo de ocho meses, pueda abrirse una estación. Industria ha abierto a su vez la mano para facilitar la apertura de gasolineras en centros comerciales, establecimientos de inspección técnica de vehículos y zonas o polígonos industriales.

 

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