EL MONITOR DEL DÍA

Construcción: la internacionalización, el único dato positivo en 2011

Desde 2007, el sector ha per­dido uno de cada tres euros de pro­duc­ción

Internacionalización
Internacionalización

El pe­ríodo com­pren­dido entre 2007 y 2011 ha sido de­mo­ledor para la ac­ti­vidad eco­nó­mica en España y ha visto de­rrum­barse una tras otra todas las pre­vi­siones de todos los sec­to­res, em­peo­rán­dolas tri­mestre a tri­mestre hasta llegar a la ac­tual si­tua­ción en la que los ci­mientos de nuestro bien­es­tar, de las as­pi­ra­ciones de un gran nú­mero de tra­ba­ja­dores y em­pre­sa­rios y las pers­pec­tivas de mu­chos sec­tores pro­duc­tivos se han visto trun­cadas sin atisbo de re­cu­pe­ra­ción a corto plazo. A las puertas de una re­ce­sión pro­lon­gada, la eco­nomía es­pañola no puede sos­tener la ac­ti­vidad eco­nó­mica, lo que se re­fleja en los datos de su evo­lu­ción el pa­sado año y en lo que va de éste.

En lo que respecta a la construcción, en el año 2011 ha continuado la caída iniciada en 2007. En el último lustro este sector ha rebajado su producción en 64.250 millones de euros, perdiendo uno de cada tres euros sobre lo que producía en 2007 (-32,1%). La actividad en edificación residencial ha corrido en el período con el grueso de la caída habiendo perdido la mitad de lo que producía en 2007. La edificación no residencial (oficinas, edificios industriales, parques de edificios de equipamientos comerciales y otros) ha perdido una cuarta parte. La rehabilitación y el mantenimiento de edificios la tercera parte, y la obra civil un 20%.

Los datos de la evolución de la construcción en 2011, sin embargo, reflejan menores caídas porcentuales  en edificación que en los ejercicios anteriores, siendo la obra civil la que ha visto disminuir en mayor medida su actividad debido a que desde mitad de 2010 los clientes públicos han reducido drásticamente sus disponibilidades presupuestarias para dotación de nuevas infraestructuras y a que el recurso a la financiación extrapresupuestaria ha sido prácticamente nulo, debido a las dudas sobre los modelos a utilizar, las dificultades de salvar los requisitos comunitarios para que no computen a déficit público y a que el propio modelo concesional, tan boyante fuera de nuestras fronteras, está teniendo en España problemas derivados del marco normativo y de las dificultades actuales en los mercados financieros.

En 2011 la producción en construcción en España alcanzó solo los 135.940 millones de euros, muy lejos de los más de 200.000 producidos en 2007 y un 8% menos que el año 2010. Asimismo, esta producción en construcción representó el 11,3% del PIB, cuando en 2010 esta magnitud se sitúo en el 12,6% y en 2007 en el 18%, es decir, la actividad constructora ha perdido en cinco años 6,7 puntos porcentuales de su peso en el PIB nacional.

Por subsectores, en 2011 la edificación residencial representó un 26% del total de la producción anual y descendió un -5% en relación con lo alcanzado el año anterior. La edificación no residencial representó el 18% del total y cayó un -2% y la rehabilitación cayó un -1% representando el 27% del total. Por su parte la obra civil descendió hasta un -18% representando un 29% del total. En 2007  la edificación residencial representaba el 35,5% del total, la no residencial el 16%, la rehabilitación el 23,8% y la obra civil casi la cuarta parte, el 24,7% del total.

Menos producción

El descenso de la producción se ha reflejado en el resto de indicadores del sector. Los ocupados de la construcción en 2011 se situaron en 1.393.000 trabajadores muy lejos de los más de 3.600.000 alcanzados en 2007 y un 15,6% menos que el año 2010, con lo que en cinco años se han perdido en la construcción más de 1.300.000 empleos, prácticamente la mitad de los existentes en 2007. En 2011 los ocupados en la construcción representaron el 7,7% del total nacional habiendo perdido en un año 1,2 puntos porcentuales de representación. El consumo de cemento continuó su caída, constante desde 2007, perdiendo en el último año un 17,2%, situándose en 20,2 millones de toneladas y volviendo a niveles desconocidos desde los pasados años noventa, equiparables a los de 1994. En los últimos cuatro años el descenso acumulado ha sido del -64%.

La obra pública, que en los años 2007, 2008 y 2009 consiguió ser el único subsector de la construcción que mantuvo crecimiento, aunque descendente, comenzó a sufrir en 2010 una caída significativa del -14%, que en 2011 ha aumentado hasta el -18%. Todo indica que este segmento será el que mayores caídas puede protagonizar en el futuro próximo, puesto que el indicador de la licitación pública muestra claros síntomas de colapso. En 2011 solo alcanzó los 13.755 millones de euros. Habría que remontarse a 1998 para equiparar esta cifra anual. El año pasado descendió un 47,3% sobre el año anterior, situándose en 33.000 millones menos que el año 2006, el de mayor licitación histórica. Por su parte la licitación pública con financiación extrapresupuestaria, es decir, por sistemas concesionales, tuvo también en 2011 una abultada caída del 47,1% sobre la anotada en 2010, situándose solo en 5.560 millones de euros.

La internalización

Frente a este panorama negativo que se refleja en los datos de la evolución de la construcción en el mercado interior, la apuesta de muchas empresas españolas por la internacionalización sigue dando frutos positivos. En 2011, tanto la contratación como la facturación en el exterior, continuaron creciendo. La contratación alcanzó los 20.657 millones de euros, un 15,2% más que el año anterior. Se concentró en su mayor parte en países de la UE con 7.630 millones, seguida de América central y del sur (4.491 millones), Asia (2.630 millones) y  América del norte (2.556 millones). Igualmente la mitad de la facturación se alcanzó en países de la UE con 7.740 millones de euros.

Por tanto la evolución previsible de la construcción nacional este año podría, de nuevo ser la de una caída de su producción entre un -8% y un -10%. Porque si bien la edificación puede estar comenzando a tocar fondo -la residencial no caería más allá de un -3%, la no residencial entre un -3% y un -4% y la rehabilitación entre un -1% y un -3%-, la obra pública continuará inevitablemente su acusado descenso a tenor de los indicadores adelantados comentados más arriba y volverá a ver reducida sustancialmente su actividad hasta obtener un descenso en cota interanual cercano al -10%.

 

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