Lleva vin­cu­lado a Caja Madrid desde 1995 y ocupa di­versos cargos en Bankia a pesar de su con­di­ción de do­mi­nical

Moral Santín (IU) se desmarca de la gestión de Rato en Bankia y se aferra a su cargo de consejero en Mapfre

La na­cio­na­li­za­ción del grupo fi­nan­ciero siembra de dudas las im­por­tantes par­ti­ci­pa­ciones in­dus­triales acu­mu­ladas

Moral Santin
Moral Santin

Rodrigo Rato ha apro­ve­chado el úl­timo con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción de Mapfre, la ase­gu­ra­dora aliada tra­di­cio­nal­mente con Caja Madrid y con un cruce ac­cio­na­rial con Bankia, para re­nun­ciar a su cargo como con­se­jero do­mi­nical en la firma que pre­side en la ac­tua­lidad Antonio Huertas. Su gesto no ha sido se­cun­dado, sin em­bargo, por José Antonio Moral Santín, el po­lé­mico con­se­jero de Bankia en re­pre­sen­ta­ción de Izquierda Unida y Comisiones Obreras desde hace va­rios años y que tam­bién fi­gura en el con­sejo de ad­mi­nis­tracón de Mapfre como con­se­jero do­mi­nical en re­pre­sen­ta­ción de Caja Madrid Cibeles, la so­ciedad que en su mo­mento es­tuvo lla­mada a ser el hol­ding de las par­ti­ci­padas por el en­tidad de aho­rros ma­dri­leña en un in­tento de emular a Criteria, la so­ciedad co­ti­zada cons­ti­tuida por La Caixa hace unos años. Precisamente, la na­cio­na­li­za­ción de Bankia ha ge­ne­rado se­rias dudas sobre las prin­ci­pales par­ti­ci­pa­ciones in­dus­triales del grupo fi­nan­ciero. De he­cho, Rodrigo Rato aún no ha re­nun­ciado a su cargo de con­se­jero en IAG, la ae­ro­línea fruto de la fu­sión de Iberia y British Airways.

Rodrigo Rato ha acelerado su retirada de todos los cargos que tenía en condición de presidente de Bankia y el primer paso ya lo ha dado con su renuncia al cargo de consejero en Mapfre, la aseguradora aliada del grupo financiero y con el que mantiene un cruce accionarial. Banco Financiero y de Ahorros (BFA) controla casi el 15% de la primera aseguradora del país, mientras que la Fundación Mapfre tiene un 4,31% del capital de Bankia.

Sin embargo, la salida de Rato no se ha visto acompañada de la de José Antonio Moral Santín, que también es consejero con carácter dominical de Mapfre en representación de Caja Madrid Cibeles desde marzo de 2008 (dos años antes de que entrara como consejero el propio Rodrigo Rato). A diferencia del ya ex presidente de Bankia, Moral Santín también figura como vocal en la comisión de auditoría de la compañía aseguradora que preside Antonio Huertas. Rato no tenía más competencias en los distintos órganos de Mapfre.

Moral Santín está vinculado a Caja Madrid como consejero desde 1995 en representación de Izquierda Unida y Comisiones Obreras (CCOO), aunque la coalición de izquierdas considera que ya no representa a su formación y que tan sólo defiende sus propios intereses, ya que fue uno de los pilares del anterior presidente de la entidad madrileña, Miguel Blesa, apoyó a Rodrigo Rato y ha dado la bienvenida al nuevo presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, con la nacionalización del banco.

Además de su puesto de consejero en Bankia, que asumió a mediados de junio de 2011 tras causar baja como consejero de Banco Financiero y de Ahorros (al igual que otros consejeros como Virgilio Zapatero o Arturo Fernández, vicepresidente de la CEOE y líder de la patronal madrileña), Moral Santín forma parte de los consejos de administración de Caja Madrid Cibeles y Corporación Financiera Caja Madrid.

Junto a este poder acumulado en el grupo financiero, el polémico consejero forma parte de la comisión ejecutiva o delegada de Bankia y de la comisión de nombramientos y retribuciones. Moral Santín tiene la condición de consejero dominical en Bankia, al representar a Caja Madrid en el banco nacionalizado. Los otros dos miembros de la comisión de nombramientos y retribuciones, José Manuel Serra y Juan Llopart, están en calidad de consejeros externos.

En el informe de gobierno corporativo de Bankia se indica que los miembros de dicha comisión deben ser consejeros externos, condición que Moral Santín no cumpliría al estar en calidad de consejero dominical.

Participaciones industriales

La nacionalización de Banco Financiero y de Ahorros, la matriz de Bankia, también ha generado en las últimas horas diversas incertidumbres sobre las participaciones industriales que tiene BFA en algunas de las principales compañías del país.

Además del cruce accionarial con Mapfre, antes comentado, BFA controla más del 12% de IAG (International Consolidated Airlines Group), la aerolínea fruto de la fusión entre Iberia y British Airways. Rodrigo Rato aún no ha formalizado su salida del consejo de administración de esta compañía.

El grupo financiero también controla más de un 20% de Indra, el 18,65% de Deoleo (la antigua SOS Cuétara), el 15,74% de NH Hoteles y el 5,4% de Iberdrola. A todas estas participaciones también se suman algunas otras empresas como Realia (27,7%).

El ex presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, ya advirtió hace más de un lustro de la necesidad de que las entidades de ahorro procedieran a una venta ordenada de sus participaciones industriales, sobre todo para evitar que el tejido empresarial español se quedara sin un sostén financiero de repente.

Sin embargo, la mayoría del sector pasó por alto dicha advertencia y la llegada de la crisis económica les ha alcanzado con importantes participaciones industriales, de las que los bancos ya habían comenzado a desprenderse desde hace años. La importante cartera industrial de BFA-Bankia podría suponer unos ingresos sustanciales en el caso de su venta, pero las pretensiones del Gobierno, que será el principal accionista, también deberán tener en cuenta que no pueden dejar desprotegidas accionarialmente a determinadas compañías que tendrían hasta un carácter estratégico para la economía nacional.   

 

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