EL MONITOR DEL DÍA

Seguro: la crisis incide en su factura

El vo­lumen de primas re­tro­cede un 11% en el primer tri­mestre del año sin que se des­peje el ho­ri­zonte

Cajas de ahorro
Cajas de ahorro

La crisis sigue ha­ciendo mella en la eco­nomía es­pañola y de mo­mento prác­ti­ca­mente no se han de­jado sentir los efectos de las nu­me­rosas re­formas que está po­niendo en marcha el Gobierno de Mariano Rajoy. Además, las pre­vi­siones no son nada op­ti­mis­tas. La pa­sada se­mana, el FMI pre­sentó sus es­ti­ma­ciones para España y es­pera que el PIB se con­traerá este año un 1,8% pero vol­verá a tasas po­si­tivas en 2013, con un avance mí­nimo del 0,1%. Bastante más pe­si­mista to­davía es el in­forme pre­sen­tado por Funcas, la Fundación de las Cajas de Ahorros, que pro­nos­ticó que la re­ce­sión se pro­lon­gará este año y el que viene, que se re­fle­jará en des­censos del PIB del 1,7% y del 1,5%, res­pec­ti­va­mente. Entre los nu­ba­rrones que ace­chan a la eco­no­mía, Funcas es­tima que todas las me­didas que ha to­mado hasta ahora el Ejecutivo no son su­fi­cientes y que el pró­ximo año tendrá que subir el IVA entre otros im­pues­tos, con las re­per­cu­siones ne­ga­tivas que ello aca­rrea para todos los sec­to­res.

De momento, los datos no son nada halagüeños, ya que según las estimaciones del Servicio de Estudios del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, la economía española se contrajo un 0,5% en tasa interanual durante los tres primeros meses del año. En esta situación y con un panorama tan sombrío, el sector asegurador, que hasta ahora había resistido mejor que la mayoría los efectos de la crisis, presentó sus resultados a finales de marzo, que siguen la tendencia apuntada a lo largo de todo el año anterior. El desgaste que está provocando la crisis es cada vez mayor.

Según las estimaciones de ICEA realizadas con los datos aportados por 174 entidades que representan una cuota de mercado del más del 96, el seguro español recaudó un volumen de primas en los tres primeros meses de 15.181 millones de euros, lo que supone un descenso del 11% sobre el mismo periodo del año anterior. La mayor pérdida correspondió al ramo de Vida, que cayó un 19% hasta los 6.666 millones.

Aunque hay que decir en su descarga dos cosas. La primera, que en el primer trimestre de 2011, también en plena crisis, este mismo ramo creció casi un 17%, con lo que la caída de este año vuelve a poner un poco las cosas en su sitio. Y la segunda, que la mayor producción de Vida, en torno al 70%, proviene de las entidades de bancaseguros y depende, por tanto, de la política de comercialización que ordenen los bancos a su red de oficinas. Así que si a los bancos -como ha sido el caso- les ha interesado más vender depósitos, las oficinas bancarias se han dedicado principalmente a ello dejando de lado la venta de otros productos.

Merma familiar

También hay que tener en cuenta que la prolongación de las crisis está mermando cada vez más la capacidad de las familias para ahorrar y eso se deja notar en la compra de seguros de vida como en la de otros muchos productos. Según el Banco de España, los hogares españoles vieron reducido sus ahorros en activos financieros -efectivo y depósitos, acciones, otros valores y reservas de seguro- en un 3,4% el pasado año, hasta los 1,7 billones de euros. La riqueza financiera neta de las familias descendió un 4,1% en 2011 respecto al año anterior, hasta los 786.359 millones. En el caso de las acciones y otras participaciones, el saldo se redujo en un 15%, hasta los 463.977 millones de euros, mientras que el ahorro depositado en valores distintos de las acciones se incrementó en un 34,5%, con 62.686 millones de euros.

Y esa preferencia de las familias por ahorrar en valores distintos a acciones, entre ellos en seguros, se ha materializado en el primer trimestre de 2012 con un incremento del ahorro gestionado por el seguro de vida de casi un 4% en relación con el mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar los 154.992 millones. Si se consideran solo los tres primeros meses de este año el crecimiento es del 0,68%.

En los ramos No Vida la situación es muy distinta. El volumen de primas alcanzó a final de marzo los 8.516 millones, lo que supone un descenso del 2,32%. En el mismo periodo del año anterior el decrecimiento fue de sólo el 0,29%, lo que indica que la crisis está afectando en mayor medida a estos productos.

Dentro de los seguros No Vida el comportamiento de unos ramos a otros ha sido muy diferente, como lo lleva siendo desde hace mucho tiempo. El ramo principal, el de Autos que por la continua y prolongada recesión cada vez tiene un menor peso específico dentro del seguro, sigue la estela marcada por el sector del automóvil, que junto a construcción son de los más castigados por la crisis. No se venden coches y para los pocos que se venden hay una competencia feroz para ver quien consigue asegurarlos. Así, el volumen de primas de este ramo cayó un 4,48% en los tres primeros meses de este año y recaudó 2.873 millones. En el pasado ejercicio este ramo cayó un 2,29% en el conjunto de año.

Salud, vuelve una vez más a ser el ramo más destacado y junto a Multirriesgos los que tiran del carro del seguro en nuestro país. Con un crecimiento del 2,37% interanual, los seguros de Salud recaudaron primas por importe de 1.820 millones en el primer trimestre. Aunque no es oro todo lo que reluce en este amo, porque, según datos del Instituto Nacional de Estadística, a cierre de marzo el IPC armonizado de los seguros relacionados con la sanidad se situaba en el 3,5%. Los seguros Multirriesgos, por su parte, tuvieron un crecimiento más moderado, del 1,80%, y alcanzaron un volumen de primas de 1.797 millones.

Totum revolutum

El resto de los seguros No Vida es un "totum revolutum", que ha pasado el primer trimestre con más pena que gloria. Según la patronal Unespa, estos ramos "se comportan en línea con los sectores de actividad en los que desarrollan su negocio", como ha sido también el caso del Automóvil. En su conjunto, todos estos ramos recaudaron en el primer trimestre 2.027 millones en primas, un 6,53% menos que en el mismo periodo de 2011.

En ese "totum revolutum" predominan las caídas, bueno, más que caídas derrumbes en la mayoría de los casos, como el de los seguros de Aviación, cuyo volumen de primas se desplomó casi un 76%; o el Decenal de la Construcción, con más del 45% de recorte ( el 42% en todo el ejercicio pasado) ; el 35% en Montaje; el 30% en pérdida Pecuniaria; el 25% en Robo...Sólo cuatro ramos consiguieron mejorar respecto al año anterior: Otros Daños a los Bienes, con un crecimiento del 44%; Equipos Electrónicos, con el 29%; Asistencia, con el 4,58% y Decesos, con el 2,71%.

Unos cardan la lana y otros se llevan la fama

Dice el viejo refrán español que "unos cardan la lana y otros se llevan la fama", algo que se cumple plenamente entre aseguradoras y bancos. Tradicionalmente se ha acusado al sector asegurador de abusar de "la letra pequeña" en sus pólizas, aunque hace muchos años que la legislación de seguros establece la obligación de utilizar un tamaño mínimo en la letra de los contratos. A pesar de ello, ese sambenito colea todavía hasta nuestros días y cada vez que hay cualquier diferencia entre un cliente y su aseguradora se vuelve a poner de manifiesto la coletilla de "la letra pequeña".

Sin embargo quienes sí han usado y abusado de "la letra pequeña" han sido, y lo son todavía, los bancos y las cajas de ahorros que en la información de muchos de sus productos y en muchas cláusulas de contratos han utilizado un tipo de letra más pequeño que el habitual para tratar de que esas condiciones "leoninas" pasasen desapercibidas a los clientes.

Ahora eso parece que se va a acabar y por fin el Banco de España (BdE) ha tomado cartas en el asunto. La pasada semana, se conoció el proyecto de circular del BdE sobre transparencia y responsabilidad en la concesión de préstamos, que pretende configurar un nuevo código general de transparencia, claramente orientado a la protección de los clientes de los servicios bancarios, que deberá regir en lo sucesivo las relaciones entre éstos y las entidades de crédito. Entre otras muchas cosas, el documento obliga a las entidades financieras a eliminar "la letra pequeña" de los contratos de los productos bancarios con el objetivo de avanzar en la protección de los clientes y promover la concesión responsable de créditos. Concretamente, el apartado 2 de la norma séptima, dice textualmente que "la letra a utilizar en los documentos de información que se regulan en esta Circular tendrá un tamaño apropiado para facilitar su lectura; en todo caso, la letra minúscula que se emplee no podrá tener una altura inferior a dos milímetros".

jholgado1@gmail.com

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