Bruselas señala que no hay dinero para la banca mientras el Gobierno ve con preocupación el descalabro de la bolsa  

El Ejecutivo pre­sen­tará esta se­mana el pro­grama de es­ta­bi­lidad y el pro­grama na­cional de re­formas

Pese al de­bate que se había pro­du­cido sobre si el co­mi­sario eu­ropeo de la com­pe­ten­cia, Joaquín Almunia, había su­ge­rido o no que la banca es­pañola pi­diera ayuda a las ins­ti­tu­ciones co­mu­ni­ta­rias porque el sector no tiene re­cursos su­fi­cientes para salir de la cri­sis, re­sulta que el acuerdo que re­gula las ayudas no ha en­trado to­davía en vi­gor. No lo hará hasta el pró­ximo mes de ju­nio. Además las ayudas no las podrá pedir di­rec­ta­mente la banca, sino los Estados afec­ta­dos. A ello hay que añadir que falta por saber cuanto tiempo tar­darán los or­ga­nismos co­mu­ni­ta­rios en poner en fun­cio­na­miento las ins­ti­tu­ciones ne­ce­sa­rias para que, una vez entre el vigor la norma que per­mite la ayuda al sector fi­nan­ciero, este pueda re­cibir las ayudas ne­ce­sa­rias.

Esta precisión por parte de medios autorizados de la Comisión Europea justifica algunas de las dudas crecientes sobre la capacidad del sistema financiero español y el castigo paralelo que ha sufrido el mercado bursátil español. La idea de que el HSBC pudiera estar interesado por alguna de las grandes entidades españolas fue muy bien recibida por parte de destacados miembros de la Comisión que advierten de las dificultades de algunas grandes entidades para cumplir con la nueva normativa de saneamiento del sector financiero español. Sin rubor vuelven a señalar a Bankia.

Los expertos insisten en apuntar en que la caída del mercado español es más acusada que la del resto de socios europeos debido sobre todo a la desconfianza en los bancos y a las dudas sobre sus necesidades de recapitalización.

La reforma financiera impulsada por el ministro de Economía y Competitividad no parece que convenza a los mercados. Entre los expertos comunitarios críticos con la reformas De Guindos señalan que los fundamentos de las propuestas de recapitalización para la banca española está escritos sobre una servilleta. Se fijaron 50.000 millones, como se podrían haber planteado 100.000. Para Bruselas, según ha podido saber ‘capitalmadrid' de fuentes de la máxima solvencia los cálculos no resisten el menor análisis.

Si admiten las explicaciones de fuentes gubernamentales de que el presidente del Gobierno esté siguiendo con la máxima preocupación la evolución de los mercados, la constante caída de la bolsa y la tensión de la prima de riesgo.

Para el Ejecutivo comunitario es fundamental que el Gobierno español mantenga el calendario anunciado de reformas y su apuesta por la austeridad para contener el déficit.

En este sentido, Bruselas espera conocer los datos de la actualización del programa de estabilidad y el programa nacional de reformas que entregará el titular de Economía y Competitividad en la capital comunitaria.

 

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