La ba­jada de sueldo del pre­si­dente del BBVA tiene truco: ya ha ven­dido la mitad de las ac­ciones per­ci­bidas como sa­lario va­riable

FG y Ángel Cano perciben más del doble de retribución en acciones que Botín y Alfredo Sáenz

El con­sejo del BBVA apenas par­ti­cipa en el ca­pital y ni si­quiera González su­pera el 0,052% de tí­tulos en pro­piedad

Ángel Cano
Ángel Cano

El pre­si­dente del BBVA, Francisco González, ha op­tado por la li­quidez a cambio de la mitad de las ac­ciones del banco per­ci­bidas como re­tri­bu­ción va­riable a cargo del pa­sado ejer­ci­cio. FG había per­ci­bido más de 155.000 ac­ciones por este con­cepto, aunque ha ven­dido cerca de 73.000 de las mismas a un precio algo in­fe­rior al que las había to­mado. Las dis­tintas ope­ra­ciones de venta de tí­tulos le ha re­por­tado un in­greso lí­quido cer­cano al medio mi­llón de eu­ros, des­pués de que viera que su re­tri­bu­ción total du­rante el pa­sado ejer­cicio que­dara re­du­cida en un 6,37% res­pecto a la de 2010. Aun lejos de los emo­lu­mentos de al­gunos otros di­rec­ti­vos, como los que ha re­ci­bido Pablo Isla en Inditex, el pre­si­dente del BBVA se man­tiene entre los eje­cu­tivos de banca mejor pa­gados y la re­tri­bu­ción en ac­ciones su­pera con creces a la que per­ciben sus co­legas de la com­pe­ten­cia, como es el caso del pre­si­dente del Santander, Emilio Botín. Incluso, el con­se­jero de­le­gado del BBVA, Ángel Cano, ha per­ci­bido cuatro veces más de ac­ciones en con­cepto re­tri­bu­tivo que el nú­mero dos del Santander, Alfredo Sáenz, en ca­beza no obs­tante en cuanto a re­tri­bu­ciones fi­jas.

El consejo de administración del BBVA no se caracteriza por su estrecha vinculación con el capital del grupo financiero. De hecho, se trata de uno de los consejos menos comprometidos en este sentido, frente a lo que ocurre en otras entidades como Banco Popular o Banco Sabadell. Su propio presidente, Francisco González, se sitúa como el consejero con mayor participación en la entidad, con cerca de dos millones y medio de acciones en su poder que sólo representan un 0,052% del total del capital.

Ese desapego respecto al capital de la entidad se confirma con los últimos movimientos realizados por el propio Francisco González. El presidente del BBVA ha percibido 155.479 acciones en concepto de retribución variable con cargo al pasado ejercicio, pero ha preferido vender casi la mitad de los títulos recibidos a un precio incluso inferior del valor al que le fueron entregados.

FG vendió, en tres operaciones cerradas en el mismo día, un total de 72.740 de las acciones percibidas como retribución variable, a un precio que rondaba los 6,8 euros por título. De esta manera, el presidente del BBVA habría logrado hacer una caja de unos 494.882 euros que vendrían a sumarse a los 4,977 millones de euros de retribución total percibida (entre fijo y variable) a cargo del ejercicio pasado.

Bien es cierto, que el presidente del BBVA ha visto como sus emolumentos anuales se reducían, por segundo año consecutivo, en más de un 6% y quedaba lejos de los máximos que había obtenido en ejercicios anteriores cuando se situaba como el ejecutivo bancario mejor pagado de todo el sector financiero español. Eso sí, con lo obtenido por la venta de la mitad de las acciones recibidas, González igualaría los más de 5,3 millones de euros ingresados con cargo al ejercicio de 2010.

Lamentos públicos

El presidente del BBVA se lamentaba, hace tan sólo unos días, sobre el poco reconocimiento de los mercados bursátiles, que tan bien conoce él mismo, del valor que tiene el banco. "Soy plenamente consciente de que el precio de la acción no refleja, en absoluto, la situación actual y el potencial del BBVA", aseguraba en una letanía muy similar a la que otros presidentes de bancos suelen pronunciar sobre la cotización de los títulos de sus respectivas entidades.

La diferencia radica en cómo algunos de esos ejecutivos atesoran las acciones de sus bancos y no optan, salvo en contadas ocasiones, por la venta de las mismas. Frente a la retribución variable en acciones del presidente del BBVA, Emilio Botín, presidente del Santander, ha percibido tan sólo 19.968 títulos de manera directa y unos 14.500 bajo posesión indirecta. Sin embargo, la participación de Botín en el capital del Banco Santander supera los 79 millones de acciones que representan un 0,871% del total del capital, según los datos remitidos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Esa participación es muy superior a las poco más de 2,5 millones de acciones que tiene FG de su banco.

La diferencia también es llamativa en el caso de los números dos de ambos grupos financieros españoles. El consejero delegado del BBVA, Ángel Cano, ha percibido 98.890 acciones en concepto de retribución variable con cargo al pasado ejercicio, mientras que el del Banco Santander, Alfredo Sáenz, tan sólo ha sido remunerado con 22.892 acciones del primer banco del país.

Cano, con menos años en el cargo que su colega del Santander, tan sólo acumula 443.150 acciones del BBVA, lo que representa tan sólo un 0,009% del capital del grupo financiero. Alfredo Sáenz, veterano ejecutivo de banca y con más años en el cargo que su colega competidor, acumula más de 2,6 millones de acciones, un 0,029% del capital total del Banco Santander.

Eso sí, el consejero delegado del BBVA no ha optado por vender parte de las acciones percibidas como retribución variable, a diferencia de su presidente. Francisco González defendía, en la última junta de accionistas de la entidad, que se grupo "es muy fuerte y tiene un gran futuro" y que el mercado también "va a estar convencido de la fortaleza de nuestro proyecto". Sin embargo, su decisión de vender la mitad de las acciones percibidas no parece ser una muestra para convencer a los abstractos mercados.

 

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