De Guindos margina a Ordóñez en la reforma de la banca pero cuenta con González

La pro­vi­sión de 50.000 mi­llones adi­cio­nales su­pone una en­mienda a la to­ta­lidad a la ges­tión de Fernández Ordóñez al mando del equipo de ins­pec­ción así como la del sub­go­ber­nador Aríztegui

Fueron es­ca­sí­simas las men­ciones de Luis de Guindos al Banco de España du­rante la rueda de prensa en la que ha dado los de­ta­lles de la re­forma del sis­tema fi­nan­ciero. En ningún mo­mento men­cionó al Gobernador, Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Ni para nada re­le­vante, ni para nada. La con­fir­ma­ción de que las pro­vi­siones re­que­ridas por el Ministerio de Economía y Hacienda son el doble de las que ha pac­tado el Banco de España con la Autoridad Bancaria Europea, en la prác­tica son una des­au­to­ri­za­ción ab­so­luta de la labor de su­per­vi­sión de Fernández Ordóñez. ¿Cómo jus­ti­fi­cará el Gobernador que los datos dados a la EBA nada tienen que ver con lo que le exige el Ejecutivo que im­pongan a la banca y que el Banco de España no tu­viera en cuenta tan solo hace dos me­ses? Bien es cierto que se trata de la ené­sima rec­ti­fi­ca­ción a Fernández Ordóñez, tanto a sus pre­vi­siones sobre el fu­turo del sec­tor, como a lo que es más grave, al aná­lisis que ha rea­li­zado sobre la realidad del sector fi­nan­ciero. Otro di­mi­ti­ría. Pero no pa­rece que vaya a ser el caso.

Bien es verdad que la base del cálculo de las necesidades de provisión se realizan sobre el informe del estabilidad financiera elaborado por el Banco de España. Según la estimación del supervisor, los activos inmobiliarios de riesgo alcanzaban 176.000 millones en el mes de junio. Para cubrir esos riesgos, como es la depreciación que puedan sufrir cuando se vendan los inmuebles o los terrenos,  los bancos españoles tendrán que destinar 50.000 millones.

Se les añaden a los 26.200 millones de euros de incremento de los fondos propios exigidos por la EBA para alcanzar un ratio de capital de primera calidad del 9%. Las necesidades son tan elevadas que los bancos y las cajas que lo necesiten podrán acudir al FROB que ha aumentado su capital hasta los 15.000 millones para mejorar el ratio de fondos propios respecto de los recursos ajenos. Lo ha tenido que anunciar justo el día que Fitch le ha rebajado la calificación.

No todo son noticias negativas para el Ejecutivo. Ha encontrado un colaborador decidido en el presidente del BBVA para llevar adelante esta reforma. Aunque Francisco González les ha alertado, a través de los medios, de que presionarle para que traten de salvar a Bankia no tendría sentido e incluso podría ser contraproducente. Su argumento es sencillo. La fusión de dos entidades de estas características podría provocar un riesgo sistémico por la dimensión que resultaría de fusionarse ambos. Más de 500.000 millones de activos. Esto está tomando ya otras dimensiones  

El mensaje de Francisco González con ocasión de la presentación de los resultados del 2011 ha sido claro. La situación de Bankia no es la mejor. De serlo no habría que poner reticencia alguna. Pero..., aunque no se lo atribuyó a la entidad que ahora preside Rodrigo Rato, sí ha asegurado González este jueves que, en términos generales, por la competencia feroz existente entre las entidades algunas se han autodestrozado y han destrozado al sistema financiero español. Esta es la realidad para Francisco González.

Según el presidente del BBVA, "no se trata de cuántas entidades hay, sino de quiénes compiten y tienen fuerza para competir de forma sana y sensata, que le den el mejor servicio al cliente y que ganen lo suficiente para que luego no tenga que venir el Estado y les tenga que rescatar. Que es lo que ha pasado desgraciadamente en estos últimos años".

El Gobierno no se ha quedado solo, aunque haya quien considera que las medidas son para salvar la credibilidad del Gobierno más que la de las instituciones. Hasta el 1 de junio quedan días de infarto.   

 

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