MEDIOS DE PAGO

La crisis impulsa el uso de las tarjetas de débito

Las de cré­dito re­gis­tran un sus­tan­cial des­censo, sobre todo en su uso como prés­tamos

Cajero automático
Cajero automático

La crisis eco­nó­mica y la­boral que se sufre en España ha mo­di­fi­cado de forma ra­dical el com­por­ta­miento de mu­chos ciu­da­danos que, hasta no hace mu­cho, op­taban por en mayor en­deu­da­miento para al­gunos ser­vi­cios y pro­duc­tos. El hecho es que buena parte de los con­su­mi­dores optan por gastar lo que tienen dis­po­ni­ble, antes de acu­mular más deu­das. Casi el 79% de los ti­tu­lares de tar­jetas ban­ca­rias optan por la mo­da­lidad de dé­bito, lo que ha lle­vado a los ni­veles más altos en los úl­timos 10 años de esta op­ción de pago elec­tró­nico.

El gasto medio en las compras con los plásticos se reduce de manera considerable

En contraposición, el pago con las tarjetas de crédito, incluso su uso para la extracción de efectivos en cajeros, o las conocidas como revolving (pago aplazado con intereses), registran una importante disminución por parte de unos clientes que evitan a toda costa un mayor endeudamiento con sus entidades financieras.

En tiempos del euro, los consumidores parecen mirar más que nunca el duro, como solían decir los mayores en los tiempos en los que aún estaba vigente la peseta. La aversión a un mayor endeudamiento, y un coste superior por los intereses, ha llevado a los españoles a tirar más de las tarjetas de débito, aquellas que registran el gasto en el momento de la adquisición de bienes o servicios. Esta tendencia lleva a que la utilización de estos plásticos alcance su cuota más alta en los últimos 10 años, según el último barómetro que realiza Mastercard.

Según esta compañía de medios de pago, la utilización de las tarjetas de débito alcanza los máximos de utilización desde que la crisis macroeconómica se recrudeciera en 2009. El 78,9% de los encuestados en el estudio de Mastercard han optado por la utilización de las tarjetas de débito, que evitan contraer mayores deudas con las entidades financieras de cada uno de los usuarios.

De igual manera, el uso de las tarjetas de crédito ha descendido en el periodo analizado y el gasto medio asumido con estos plásticos se ha reducido en un año en unos 40 euros, hasta un saldo final de unos 298 euros mensuales. Eso sí, el gasto medio generado con las tarjetas de débito, las grandes beneficiadas por la crisis económica, tan sólo asciende hasta los 228 euros, con una utilización de 3,69 veces al mes.

 

Menos crédito express

La mayoría de los titulares de tarjetas utilizan, de manera preferente, las de débito para la extracción de efectivo de los cajeros automáticos, por lo que se evitan el cobro de unas importantes comisiones. No obstante, y antes del estallido de la crisis, eran bastantes los clientes que optaban por la retirada de efectivo con las tarjetas de crédito, lo que suponía una alternativa de financiación a unos intereses menores por aquel entonces.

Sin embargo, a lo largo del último año la tendencia parece haberse invertido, ya que la extracción en cajeros con tarjetas de crédito ha menguado más de un 6%. De hecho, sólo un 49,2% de los usuarios de estos plásticos asumen que utilizan esta modalidad para obtener dinero en efectivo. Mientras tanto, las compras o pagos con las tarjetas de créditos se han reducido en un 2% en el último año.

Lo que no parece haber cuajado entre los clientes bancarios españoles es el uso de las tarjetas revolving o de crédito aplazado, a pesar del interés y empeño que muchas entidades financieras han puesto en su comercialización.

El hecho es que el uso de este tipo de tarjetas ha marcado sus niveles más bajos desde 2004, cuando Mastercard comenzó a realizar el citado estudio. Tan sólo un 12% de los usuarios utilizan la modalidad del pago aplazado, frente al 14% que lo hacían un año antes. Esto supone un descenso interanual del 14%, pero lo más significativo es que más del 28% no se ha planteado optar por esta modalidad de pago.

 

 

 

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