RESULTADOS BANCA

Banesto y BBVA cierran la ronda de unos resultados marcados por la prudencia

El grupo pre­si­dido por FG es el que menos ha cum­plido con los ‘Decretos Guindos'

Banesto y BBVA han apu­rado hasta el úl­timo día de oc­tubre para ofrecer sus cuentas co­rres­pon­dientes al tercer tri­mestre del ejer­cicio y que en la ma­yoría de las en­ti­dades ha es­tado mar­cada por la pru­dencia y el cum­pli­miento de los sa­nea­mientos fi­jados por el Ministerio de Economía a lo largo de este año, con un tras­fondo de las pruebas de re­sis­tencia coor­di­nadas por Oliver Wyman y la ar­ti­cu­la­ción del co­no­cido como banco malo y bau­ti­zado como Sareb.

La filial del Santander reduce su beneficio (39%) por unas mayores dotaciones (36%)

Según ya avanzara la semana pasada su matriz, Banesto ha cerrado los nueve primeros meses del año con un beneficio de 115 millones de euros, un 39,4% menos, porcentaje muy similar en el que ha incrementado las dotaciones para insolvencias durante este periodo (36,6%).

Ya en el primer semestre, Banesto había cumplido con el 55% de las provisiones derivadas de los dos reales decretos del ministro Luis de Guindos, posición muy diferente a la del BBVA, que tan sólo había cumplido con un tercio de las mismas. Sus consejeros delegados, no obstante, ya se comprometieron a completar esos saneamientos antes de finales de año.

Como era previsible antes de que arrancaran las oficiales presentaciones de resultados trimestrales de la banca española, las cuentas del sector financiero se han visto marcadas por los importantes saneamientos realizados por cada una de las entidades más que por su beneficio, así como las consecuencias derivadas de las pruebas de resistencia coordinadas por Oliver Wyman y la creación de un banco malo cuyos últimos detalles (los precios de transferencia) no parecen convencer en exceso a aquellos grupos que con una posición más sana están algo más que "invitados" a participar.

Banesto y BBVA son las últimas entidades en rendir cuentas, aunque sus presentaciones de hoy girarán más sobre otros condicionantes externos que sus propios números, que en algunos casos han perdido hasta emoción, al haberlos adelantado hace unos días su matriz (Santander).

Este es el caso del banco que preside Antonio Basagoiti, que a mediados de ejercicio ya cumplía con la mayoría de los objetivos fijados para el conjunto del año y que, tras un trimestre de menor actividad y beneficio, acumula un resultado atribuido de 115 millones de euros, un 39,4% menos en la comparativa interanual. Esta disminución, tras las pérdidas en las que incurrió en el último trimestre estanco de 2011, viene condicionada por un incremento del 36,6% de las dotaciones para insolvencias, cifra que el año anterior incluía 112 millones de utilización de provisión genérica.

El consejero delegado de Banesto, Javier San Felix, ya descartaba el pasado mes de julio que entre sus previsiones estuviera incurrir de nuevo en pérdidas, aunque fuera durante un trimestre. Por el momento, la entidad logra capear la situación, con mejoras sustanciales en sus principales márgenes, como ya ocurriera al cierre del primer semestre, y con un importante repunte de los resultados por operaciones financieras (ROF), de hasta el 46,4%, aunque en Banesto siempre puntualizan que su componente principal son operaciones con clientes.

El Español de Crédito ha sufrido en el tercer trimestre un aumento de las entradas en morosidad, aunque su tasa (5,74%) compara muy bien con las de otras entidades y con la media del sector. Además, el control de los costes de explotación les permitirá a sus responsables a enarbolar el ser el primer banco doméstico en eficiencia (la ratio ha mejorado hasta el 44,3%, desde el 45,4% en el que se situaba al cierre de junio).

La actual coyuntura se refleja en unos menores niveles de negocio, con una contracción de la concesión crediticia del 9% (debido sobre todo a la reducción del 22% de la cartera inmobiliaria objeto de saneamiento), mientras que los recursos de clientes caerían también un 9%, de no ser por la comercialización de pagarés minoristas, que permiten un ligero avance del 1% en depósitos. De esta manera, Banesto también mejora su financiación minorista al reducir la ratio de créditos/depósitos hasta el 122%.

Cumplir los saneamientos

Banesto ya había cubierto el 55% de los requerimientos totales estimados de los dos reales decretos del Ministerio de Economía al cierre de junio. En esa misma fecha, BBVA era uno de los grandes que más había dejado pendientes de saneamientos para la segunda mitad del ejercicio (más de 3.200 millones de euros, dos tercios de los 4.637 millones que tiene que destinar).

El consejero delegado del segundo grupo financiero español, Ángel Cano, ya se comprometía a finales de julio a cumplir con los requisitos antes de finales de ejercicio. Esta variable es una de las claves que habrá que analizar este miércoles, cuando se conozcan sus cuentas del tercer trimestre.

De igual manera, de estas últimas presentaciones de resultados se esperan algunas reacciones a los detalles que los responsables del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) han ofrecido en los últimos días sobre los descuentos en las transferencias de los activos al conocido como banco malo, aunque su denominación oficial sea Sareb.

Ya el presidente del Banco Sabadell, José Oliu, ha aventurado que este banco malo va a generar déficit público y no teme que los descuentos fijados para los distintos activos vaya a generar una caída brusca en el precio de los inmuebles.

Sobre la participación del Sabadell en el capital del banco malo, Oliu lo ha condicionado a la rentabilidad que se pueda obtener. Mientras tanto, los grandes grupos marcan distancias sobre la sociedad de gestión de activos y prefieren estudiar al detalle cómo se articulará finalmente el banco malo y las personas que sean elegidas para llevar a cabo su gestión.

 

 

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