EL MONITOR

Seguro: luces y sombras en el 2012

Flavia Rodríguez-Ponga, nueva di­rec­tora ge­neral de Seguros, un ape­llido con re­cuerdos

Flavia Rodríguez-Ponga
Flavia Rodríguez-Ponga

Muchas son las no­ve­dades que afectan al se­guro es­pañol en el año re­cién es­tre­nado. La pri­mera de ellas ha sido el cambio de ti­tular en el su­per­visor y re­gu­lador del sec­tor. Y es que con­ti­nuando con la cas­cada de nom­bra­mientos del nuevo Gobierno, le ha to­cado el turno al Seguro. Así, el pa­sado día 3, Flavia Rodríguez-Ponga tomó po­se­sión en el Ministerio de Economía y Competitividad ante el mi­nistro del ramo, Luis de Guindos, como nueva di­rec­tora ge­neral de Seguros y Planes de Pensiones en sus­ti­tu­ción de Ricardo Lozano. También lo hizo el nuevo pre­si­dente de CESCE, Álvaro Bustamante, que fue nom­brado igual­mente en el úl­timo Consejo de Ministros del año.

En el caso de  Flavia se puede decir que vuelve a casa después de Navidad, ya que la Dirección General de Seguros es sin lugar a dudas su casa. En ella empezó Flavia Rodríguez-Ponga en 1988 a hacer sus prácticas como Inspectora de Seguros del Estado, y una vez terminado ese periodo de prácticas continuó como inspectora hasta que en 1991 fue nombrada subdirectora general de Seguros Política Legislativa, y en 2001 subdirectora general de Inspección.

Según las malas lenguas, Rodríguez-Ponga se retiró en 2004 a sus cuarteles de invierno por discrepancias con Ricardo Lozano -al que ahora ha sustituido en el cargo-, poco después de ser nombrado éste director general de Seguros, algo que siempre han negado ambos. Pero lo cierto es que Flavia se fue al grupo Mutua Madrileña y en él ha permanecido durante algo más de siete años, primero como directora de Auditoría Interna y a partir de junio de 2008 hasta la actualidad como directora de Relaciones Sectoriales, Estudios y Reaseguro de la citada Mutua, así como consejera de diversas empresas del Grupo.

En el acto de toma de posesión, el ministro De Guindos afirmó que "las nueve personas que hoy toman posesión completan el equipo del Ministerio y confío plenamente en su dedicación y vocación de servicio público". Y esa vocación de servicio público no le falta a Flavia, como lo demuestra el hecho de que se haya ido a su nuevo cargo perdiendo dinero, y bastante, ya que los sueldos que paga la Administración son muy inferiores a lo que se cobran en la empresa privada y más ahora que Rajoy ha impuesto en su Gobierno la máxima austeridad para dar ejemplo y como medida fundamental para tratar de salir de la crisis.

Cuestión femenina

Al acto de toma de posesión también acudieron, entre otros, dos mujeres con cargos destacados en el sector: Pilar González de Frutos y Mirenchu del Valle, presidenta y secretaria general de Unespa, respectivamente. Así que tras el nombramiento de Flavia, los más altos cargos del seguro español (no de las empresas aseguradoras) están en manos de mujeres: Rodríguez-Ponga al frente de la Dirección General y Pilar González de Frutos (que también fue directora general de Seguros) presidenta de la patronal del sector.

Así las cosa, a ver si se cumple la canción de la zarzuela Gigantes y Cabezudos, que dice **"**Si las mujeres mandasen en vez de mandar los hombres serían balsas de aceite  los pueblos y las naciones". Y desde luego no se puede negar que en el seguro español mandan las mujeres, por méritos propios y sin necesidad de cuotas. A ver si se convierte en una balsa de aceite.

Nueva directora

Como directora general de Seguros, Flavia Rodríguez-Ponga tendrá que resolver toda la legislación que ha quedado pendiente por el final anticipado de la legislatura anterior: la Ley de Supervisión, la del Contrato,  la Reforma del Baremo de Automóviles, entre otras, que tendrá que desarrollar y aprobar según las nuevas directrices del partido en el Gobierno, que no hay que olvidar que tiene mayoría absoluta en la Cámara.

Además tendrá que seguir avanzando al ritmo que imponga la Unión Europea en Solvencia II, que va muy retrasada por la aprobación de otra ley comunitaria, Ómnibus II, cuya tramitación resulta mucho más lenta y complicada de lo previsto inicialmente. Y es posible también que tenga que enfrentarse al cambio de modelo de la propia Dirección General, que puede perder su carácter de supervisor y quedarse solo como regulador.

Otra noticia relativamente buena para el sector en este comienzo de año es que el seguro no se verá afectado en principio por esa tasa que franceses y alemanes están dispuestos a imponer a las transacciones financieras en la Unión Europea, o al menos en la Europa del euro, antes de que termine el presente año. La discusión está servida, ya que hay países, como Reino Unido o Suecia, que se oponen a ese impuesto, pero los gobiernos de Merkel y Sarkozy parece que están dispuestos a imponerlo (y nunca mejor dicho) a toda costa.

Aunque todavía hay muchas cosas que discutir entre los distintos países, en la propuesta que presentó el Ejecutivo comunitario en septiembre pasado, se pretendía que la tasa solo gravase con un tipo del 0,1% las compraventas de acciones y bonos y con un tipo del 0,01% las de derivados y que se aplicase a todas las transacciones entre instituciones financieras en el caso de que al menos una de las partes esté en la UE, que según la Comisión suponen el  85% del total. Pretenden que no se grave ni a los ciudadanos ni a las empresas y que no entren en el ámbito de aplicación de la propuesta las hipotecas, los préstamos bancarios, los contratos de seguros y otras actividades financieras normales efectuadas por personas físicas o pequeñas empresas.

Contratos de seguro

Como dice la propuesta, los contratos de seguros no estarán incluidos, pero, aunque no se especifica, el nuevo impuesto sí que afectará a determinados productos de seguros y a las propias entidades aseguradoras, que al invertir sus reservas se con vierten grandes compradores de bonos y acciones. En ese sentido sí que les afectará el nuevo impuesto. Y, ¿quién puede asegurar que un mayor gasto no se repercutirá en el consumidor final? 

Algo que sí afectará, al menos momentáneamente, a las compañías de seguros es el recargo "temporal de solidaridad" en las rentas de trabajo y de capital que según el Gobierno de Mariano Rajoy se ha visto obligado a imponer por el desfase que se ha producido en el déficit público, que se situará finalmente en el 8% este año y no en 6% inicial que había planteado el Gobierno socialista.

En lo referente a las rentas de capital, esta medida, como ha sido tomada de urgencia, ha pillado con el pie cambiado a las empresas que tiene que aplicarla, principalmente bancos y cajas, aunque también afectará a las compañías de seguros, sobre todo en los rendimientos de operaciones de seguro de vida o invalidez. La mayoría de las entidades afectadas no han  tenido tiempo de cambiar sus sistemas informáticos y por eso se verán obligadas a adelantar a Hacienda la diferencia entre el tipo antiguo y el nuevo que es más elevado.

Para quien no ha comenzado bien el año es para Rastreator, que es un comparador a través de internet de precios de seguros de automóviles, motos, hogar, vida y viaje y que además opera como mediador. O le van muy bien las cosas y quiere ampliar el negocio o no le van tan bien y quiere buscar nuevas fuentes de negocio, el hecho es que Ratreator, que está participado por el grupo británico Admiral y por Mapfre, ha enviado a sus usuarios un  correo en el que les informa que "debido al éxito experimentado por el comparador en España, y respondiendo a las peticiones de los usuarios, Rastreator.com comenzará a comparar otros productos más allá de los aseguradores, pero siempre manteniendo su línea de negocio basada en la comparación que permita el ahorro de sus usuarios" y les avisaba de que podrían recibir correos publicitarios y promocionales de este servicio de comparación de otros productos.

El rastreador

Tras enviar los correos a sus usuarios, Rastreador se ha visto sorprendido con una denuncia de la asociación de consumidores Facua ante Protección de Datos, porque considera que el comparador de precios está haciendo algo prohibido por la Ley al señalar a sus clientes que utilizará sus datos para enviarles publicidad de otros productos y servicios "si no recibimos notificación alguna por tu parte en el plazo de 1 mes, entenderemos que das tu consentimiento".

Facua considera que la fórmula utilizada por Rastreator no es el consentimiento expreso del usuario, sino el denominado consentimiento informado, esto es, una comunicación en la que le indica que, si no se niega, recibirá la publicidad, algo que solo está permitido cuando las comunicaciones son "referentes a productos o servicios de su propia empresa que sean similares a los que inicialmente fueron objeto de contratación con el cliente".  Según la organización de consumidores, en el correo electrónico enviado, Rastreator indica a sus clientes que les remitirá ofertas de un abanico de cerca de una treintena de sectores ajenos al asegurador, añadiendo al final que también lo hará de "cualesquiera otros de interés para ti".

Rastreator se ha defendido de estas acusaciones a través de una nota de prensa en la que afirma que el email enviado "no tiene carácter comercial si no que es de carácter informativo previo" y que "en ningún caso Rastreator.com hará publicidad de terceros ni cederá los datos personales de sus usuarios** **con fines comerciales". Según el comparador, en la nota enviada a sus clientes les informaba que podrían recibir en el futuro,  siempre y cuando lo autorizasen, correos publicitarios y promocionales de este servicio de comparación de otros productos.

Habrá que esperar para ver cómo termina este lío.

** **jholgado1@gmail.com

 

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