El MONITOR

España, se­gundo in­versor en una na­ción que quiere ser el Singapur re­gional

Latinoamérica: Chile, refugio ante la crisis

ACS, Sacyr, OHL, Acciona, FCC y Abengoa se re­fuerzan para par­ti­cipar en la re­cons­truc­ción de in­fra­es­truc­turas

Sebastian Piñera
Sebastian Piñera

Atracción e in­terés mu­tuo. Chile se ha con­ver­tido para las em­presas es­pañolas en uno de los des­tinos pre­fe­ridos a la hora de in­ter­na­cio­na­li­zarse y tam­bién en un ex­ce­lente re­fugio para ca­pear la crisis que azota Europa. Por su parte, el Gobierno chi­leno ha puesto es­pe­cial én­fasis en alentar la lle­gada de ca­pital de nuestro país, algo que dejó claro en marzo el propio pre­si­dente, el con­ser­vador Sebastián Piñera, cuando re­clamó en Madrid "mucha más in­ver­sión es­pañola para afianzar una re­la­ción es­tra­té­gica" y pidió ex­pre­sa­mente más ca­pital en in­fra­es­truc­turas (hay en marcha grandes pro­yectos en vías, puer­tos, ae­ro­puer­tos, hos­pi­tales y vi­vien­da), energía re­no­va­ble, tu­rismo, trans­porte, agroin­dus­tria y tec­no­logía de la co­mu­ni­ca­ción.

España, con más de 1.200 empresas en el país andino, fue hasta 2009 el segundo mayor inversor directo en Chile, después de EEUU, y continúa siéndolo en volumen acumulado. Las empresas hispanas en el país cuentan con ampliar su actividad allí este año, según el Panorama de la Inversión Española en Latinoamérica 2011 de IE Business School-Kreab Gavin Anderson: a inicios de este año, el 38% de las que forman el Ibex-35 y otras 16 ajenas a ese indicador pensaban elevar su presencia en Chile y un 46%, mantener su inversión. Y aunque Chile está en quinto lugar en las preferencias inversoras hispanas, tras Brasil, México, Colombia y Perú, es el único país en el que las compañías apuntan no ver ningún riesgo para sus inversiones.

Aunque el año pasado la inversión cayó y España bajó al undécimo lugar con 14,6 millones de dólares, entre 1974 y 2010 y en términos acumulados nuestro país mantiene la  segunda posición en IED, con 14.444 millones de dólares (el 18,7%), tras EEUU (19.978 millones, el 25,9%). Más diversificada que la norteamericana, británica y canadiense (centrada en la minería y especialmente en el cobre), la inversión la española se enfoca hacia la banca, la energía, las infraestructuras y las telecos. Además, y con permiso de China, el hundimiento inversor español en 2010 podría ser breve: las pymes hispanas muestran en 2011 un gran interés por Chile y las grandes ya presentes (Telefónica, Santander, OHL, BBVA, Sacyr) han reforzado sus posiciones.

La inversión foránea se ha convertido, junto a las exportaciones, en eje clave de la economía de Chile, que con México forma el tándem latinoamericano en la OCDE. El Gobierno Piñera, que se ha marcado como meta que la inversión extranjera pase del 21% al 28% del PIB, busca especialmente capital para los sectores de construcción e ingeniería, energía renovable, eficiencia energética, medioambiente, tecnologías de la comunicación, turismo y minería, actividades la mayoría de ellas en las que España cuenta con empresas potentes cuando no líderes a nivel mundial. De hecho, España, la UE y Asia-Pacífico se han convertido en objetivos principales de la poderosa ofensiva chilena para captar inversión. El Gobierno quiere convertir a Chile en "plataforma de inversiones para Europa" y en "plataforma de China en Latinoamérica" (puesto que hoy ocupa Brasil) y Santiago será anfitriona en  2012 de una cumbre euro-latinoamericana dedicada a iniciativas empresariales.

Un arsenal al servicio de la captación de inversión

Chile cuenta para captar flujos inversores con un arsenal de buenas prácticas económicas y empresariales, con los mejores índices socioeconómicos de la región y con eficientes organismos de promoción que han convertido al país en modelo de aplicación de políticas de atracción de Inversiones. Una gran estabilidad económica y social, mecanismos jurídicos claros, libre acceso a casi todos los sectores, mínima intervención del Estado en la actividad, buen empeño económico, muy aceptables condiciones para desarrollar negocios, su condición de mercado más libre de Latinoamérica y el amplio abanico de reformas realizadas en los últimos años explican que se esté convirtiendo en destino preferencial de las firmas internacionales. Y que Chile se haya ganado un puesto como destino inversor muy por encima de lo que teóricamente le correspondería por el reducido tamaño de su mercado, traba que el país trata de superar convirtiéndose en plataforma para otros mercados.

De hecho, en el Panorama de la Inversión en Latinoamérica 2011, las firmas españolas califican de "ejemplar" el sistema chileno de licitaciones y concesiones a través del modelo de participación público-privada y ven en el país la principal plataforma comercial de Sudamérica, aunque la inversión hispana en Chile es tres veces inferior a la de Brasil y Argentina. El modelo concesional chileno público-privado permite reducir el riesgo para el inversor, al contemplar proyectos a largo plazo, garantizar unos ingresos mínimos y contemplar seguros y prevenciones contra riesgos en inflación. Las firmas hispanas destacan, además, el marco legal transparente y estable para la inversión extranjera, los reducidos costes de establecimiento, el favorable marco laboral y fiscal, la dotación de infraestructuras y comunicaciones y la aplicación desde 2000 de una política fiscal basada en la regla del superávit estructural, que permite amortiguar oscilaciones cíclicas y aporta estabilidad.

Además de la plataforma de compras y licitaciones Chilecompra, considerada modelo de sistema de contratos del sector público, con más de 80.000 empresas y 900 organizaciones públicas involucradas, Chile, que ya se dotó en 2003 de una Ley de Plataforma de Inversiones que fija las bases para convertir al país en centro de operaciones para las firmas extranjeras en su expansión en la región, impulsa el programa Chile, plataforma de inversión, destinado a atraer a firmas foráneas mediante golosos incentivos tributarios. Por la estatal CORFO, encargada de impulsar el desarrollo, la innovación y el apoyo a las pymes, pasan los principales dispositivos de captación de inversión. De ella dependen Innova Chile o InvestChile, encargada esta última de facilitar la instalación de empresas en el país, principalmente en sectores de alto potencial de crecimiento como recursos naturales (minería, pesca, agroindustrial), servicios globales, nuevas tecnologías (tecnologías de la información, desarrollo de software e I+D tecnológica) y energías renovables y tecnologías ambientales (hidráulica, geotérmica, eólica, solar, biomasa). Creado en 2000, InvestChile ha contribuido a materializar más de 2.400 millones de dólares en inversión nacional y foránea y a crear 40.000 empleos.

Para atraer la inversión, Chile cuenta también con la gran apertura de su mercado (62%) y en una extensa red de pactos comerciales que facilitan la instalación de compañías foráneas. Chile tiene pactos con 57 países que representan el 90% del PIB mundial y le permiten llegar a 4.000 millones de clientes potenciales. Entre ellos destacan los TLC con EEUU, Canadá, China, Japón, Centroamérica, Perú, Colombia, México y Panamá y un Acuerdo de Asociación con la UE (2002). En los últimos años, el país ha multiplicado de forma exponencial su relación con Asia, pero EEUU sigue siendo el principal proveedor y también el principal cliente de Chile seguido ya de cerca por China.

Buenos indicadores y atractivos chilenos

Además, Chile presenta credenciales de alta competitividad, regional e internacional, y como destino que facilita los negocios. En el Índice de Competitividad Global del WEF ocupa el primer lugar en Latinoamérica y el puesto 30 entre 133 economías y el Informe de Competitividad Mundial 2011 del IMD le sitúa como el país más competitivo de Latinoamérica y el 25 en un listado global que lidera Hong Kong. Y es considerado la economía más libre de Latinoamérica y la décima mundial por el Índice de Libertad Económica.

En su último análisis Doing Business, el Banco Mundial señala que Chile es el cuarto país de Latinoamérica donde más fácil es hacer negocios, por detrás de México, Perú y Colombia, y el número 43 entre 183 economías. Pese a haber subido diez puestos en 2010 y a haber rebajado de 9 a 8 los procedimientos y de 27 a 22 los días requeridos para abrir una compañía, los expertos destacan que debe mejorar en facilidad para la apertura de negocios, en cumplimiento de contratos y en permisos de construcción, si bien está bien valorado en otras como registro de propiedades, protección de inversiones y obtención de créditos. Mejor nota obtiene en el Índice de Clima Económico de la Fundación Getulio Vargas y el instituto Ifo y en el ránking de The Economist Intelligence Unit, en los que se le sitúa como líder en clima de negocios en la región.

La capital del país, Santiago, ha sido designada como segunda mejor ciudad para hacer negocios en Latinoamérica en 2010 por la revista América Latina, y las propias firmas españolas juzgan que, tras Sao Paulo, es la mejor ciudad para situar sus oficinas centrales al desarrollar su actividad en la región.

Este año, además, Chile se ha convertido en líder latinoamericano en innovación, por delante de Costa Rica y Brasil, al subir cuatro puestos en el Índice Global de Innovación del Insead. El informe destaca como fortalezas de Chile su atractivo para actividades productivas, la resistencia de la economía a ciclos económicos, el gran nivel de flujos de inversión, el buen manejo de las finanzas públicas, la baja deuda del Estado y un alto nivel de inversión en telecos. Como debilidades figuran un bajo e inestable tipo de cambio, la reducida exportación de servicios comerciales, bajo nivel de empleo en porcentaje a la población y altos costes en telecomunicaciones.

Inversiones en alza

Por si fuera poco, Chile encabeza también este año el ráking de optimismo sobre desempeño económico en la región, según el International Business Report de Grant Thornton. Con un fuerte crecimiento del PIB (del 6% en 2010 y del 9,8% en el primer trimestre de 2011), una inflación del 3%, una gran apertura de mercado, una eficiente gestión macro y una importante estabilidad, el país está en plena fase de expansión, según la consultora. Y no quedan aquí las alabanzas: según el Índice de Desarrollo Global Minorista (GRDI) de A.T. Kearney, que analiza 30 países en desarrollo, es el tercer destino mundial más atractivo para la inversión minorista, tras Brasil y Uruguay.

A todo ello se añade la coincidencia de las grandes agencias de calificación de deuda (Fitch, S&P, Moody's) en destacar que Chile mantiene un bajo riesgo soberano y apuntar que su marco empresarial es estable y eficiente. Y, en el caso español, a estos atractivos se une la existencia desde 1991 de un Acuerdo de Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) y, desde, 2004 de un Acuerdo para Evitar la Doble Imposición.

Síntoma del creciente atractivo de Chile, uno de los seis destinos preferidos por la inversión extranjera y española, junto a Brasil, Colombia, Perú, México y Argentina, el país andino fue según la Cepal el tercer receptor de inversión extranjera directa (IED) en 2010, con 15.905 millones de dólares (+43,4%), sólo por detrás de Brasil (48.462 millones) y México (17.726 millones). Y el primero según el más reciente Informe sobre las Inversiones en el Mundo de la Unctad. En sólo cuatro años, Chile ha visto duplicarse la entrada de IED, que en 2007 se elevó a 7.340 millones. En 1974-2010 captó inversión por 77.262 millones.

A pesar de la crisis de 2009, cuando el PIB cayó el 1,7%, y del  fuerte impacto causado por el seísmo que asoló el país en febrero de 2010, el interés inversor por Chile se mantiene. Superando las dificultades, el país ha vuelto a fuertes tasas de crecimiento con las que espera apuntalar su desarrollo, crear empleo y reducir la pobreza: el Gobierno calcula que si el PIB mantiene el ritmo de 2010 se logrará crear un millón de empleos en cuatro años. Y, de momento, se augura una expansión de 4,5%-6,5% en 2011. La devastación causada por el terremoto ha generado, por otra parte, nuevas oportunidades de negocio en actividades de reconstrucción de unas infraestructuras (vivienda, hospitales, centros educativos y red vial) gravemente dañadas, y numerosas empresas extranjeras se han interesado por el Plan de Reconstrucción lanzado por el Ejecutivo, que destina 8.400 millones de dólares a las zonas más afectadas.

Una fuerte presencia

En su visita a España en primavera, el presidente Piñera, que ganó las elecciones en 2009, tuvo ocasión de reunirse con los principales inversores españoles, encuentro en el que animó a las empresas a apostar aún más por su país, identificó como "grandes prioridades" las infraestructuras, las energías renovables y el agua (desalinización), dejó claro que quiere potenciar con incentivos tributarios la inversión española en turismo, tecnología, innovación e I+D, "actualmente baja pese a que España es el segundo inversor en Chile" y solicitó que, además de las grandes firmas, las pymes inviertan también en su país. Es algo que ya está en marcha, ya que a las grandes firmas de servicios que se instalaron hace 12 años se les ha unido en los últimos tiempos una legión de pymes, hasta conformar una presencia de gran envergadura.

El año clave para el desembarco en Chile fue 1999, cuando España se convirtió en primer inversor con la licitación de grandes obras públicas de infraestructura y la realización de fuertes inversiones y compras por parte de los mayores grupos bancarios y Endesa. Desde entonces, la inversión hispana ha seguido una línea decreciente que Santiago y Madrid quieren revertir.

En el sector financiero están presentes con fuerza Santander, BBVA, Banco Sabadell-Atlántico y Mapfre. En infraestructuras y construcción prácticamente todas las grandes están establecidas: Sacyr (que construyó la Autopista Nororiente y este año se ha adjudicado la Ruta alternativa a Iquique), Abertis (que controla las Rutas del Pacífico), ACS (que construirá y explotará la Ruta 5), OHL, Acciona, Abengoa, Isolux, Dragados, FCC, AZVI, Cementera Española, Cintra (filial de Ferrovial), Comsa, GAM, GVI, San José, Técnicas Reunidas, Tecsa, Teyco... En telecos destaca la presencia de Telefónica, Avanzit y Gesfor y en el sector del agua están implantadas Acciona, que ha construido diversas plantas depuradoras y centrales hidroeléctricas y que en 2011 se ha adjudicado la construcción de una desaladora; Agbar, que a través de Aguas Andinas desarrolla un plan por 1.225 millones de dólares en 2007-14 y FCC, que a través de Aqualia se ha adjudicó en 2010 una desalinizadora.

En energía predomina Endesa Chile, la mayor generadora eléctrica del país. La compañía, que en 2009 lanzó un plan de inversiones por 3.000 millones de dólares, ha visto aprobado este año el proyecto Hidroaysén, por el que creará en consorcio con la chilena Colbun el mayor complejo de generación eléctrica de Chile, con una inversión de 7.000 millones. Pero Endesa, que acaba de anunciar también que invertirá 1.000 millones en parques eólicos en Chile (donde quiere hacerse con el Parque Eólico Reinaco, el mayor del país) y Brasil, no está sola. En Chile están Bogaris, que construirá una planta de biodiesel; Elecnor, ENAP, Metrogas, Enersis (filial de Endesa España), Ener Renova-Gecal-Collosa, que han invertido un millón de euros en renovables, Eólica de Navarra, que trabaja en tres proyectos de centrales hidráulicas y otro parque eólico, Hidrolena, Iberdrola, Urbase, Repsol Renovables, Solarpack (con tres proyectos de plantas fotovoltaicas), Torsa y Gas Natural Fenosa.

En turismo y hostelería destacan Sol Meliá, NH, Grupo Fournier, Atrápalo, Hortasa, Roma's Ribs y Telepizza y en servicios y comercio están implantadas Adolfo Domínguez, Egasa, Eulen, Incomex,  Indra, Prisa, Prosegur, Aenor, Unísono, Aldeasa, Atento, Elnur, Epsa, Planeta, Ibermatica, Nutrexpa, Orbi, Multiópticas, Santillana, Inditex y Securitas. En el sector agroalimentario destacan Auxiliar Conservera, Daminvest, Pescanova (con su filial Pesca Chile), Rianxeira (a través de Trans Antartic), Borges, Agrosevilla, Dani,  Conservas Isabel, Noly, Azucarera Ebro.. Y a ellas se suman otras firmas de los más diversos sectores como Roca, Flex, Iberia, Dentaid, Miguelez, Bergé...

Muestra del interés español, las misiones comerciales a Chile y los foros se han multiplicado. El ICEX ha convocado en Santiago para noviembre el III Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial España-Chile, que hará hincapié en los sectores de renovables, minería y tecnologías de la comunicación. Chile, por su parte, y tras la Feria Internacional Alimentaria de junio, ha convocado un Foro de Inversiones en la Industria Auxiliar de Minería (octubre) y otro de Inversiones en servicios globales (noviembre). Entre enero y junio, más de 200 empresas españolas visitaron Chile para interesarse por invertir allí.

Tierra de oportunidades

Oportunidades no faltan para que las firmas españolas emprendan en Chile la aventura exterior o la fortalezcan, empezando por la **energía, **donde la necesidad de generación y distribución de electricidad sigue siendo relevante, aunque el mercado está copado por grandes como Endesa, y donde se quiere dar impulso especial a las renovables. Los limitadas combustibles fósiles en el país, la dependencia de importaciones y el alza del petróleo han forzado a Chile a desarrollar iniciativas energéticas para diversificar la red eléctrica y Piñera apeló en Madrid a las empresas españolas a ayudar a cumplir el objetivo de Chile, país con un crónico problema de suministro eléctrico, de duplicar la capacidad de generación esta década (hidroelectricidad, energía termoeléctrica, renovables). El país ha optado por las nuevas energías a la hora de aplicar su Plan de Seguridad Energética, y su meta es aprovechar el potencial de recursos naturales para lograr que el 20% de la energía eléctrica generada en 2020 proceda de energías renovables, lo que ha elevado en los últimos dos años la inversión de empresas de ese sector, especialmente en eólica, solar y pequeña hidráulica. Las firmas españolas lideran las inversiones en renovable, capitaneadas por Iberdrola-Idener, Generadores Eólicos de Navarra, Endesa-Eco, Gas Natural Fenosa y Abengoa Solar.

En tecnologías de la información, InvestChile es uno de los principales pilares en los que se basa la actual estrategia de convertir al país en principal polo de innovación y emprendimiento en Latinoamérica y en el Singapur o el Silicon Valley de la región. Y si con InvestChile (que acaba de abrir cuatro oficinas en EEUU, Alemania, Francia y Brasil que se suman a las de España, Italia, India y China) se pretende incrementar la inversión extranjera, con el programa Start-Up Chile, se busca atraer a jóvenes talentos internacionales y a emprendedores de alto potencial para que se instalen en el país. De hecho, este año el programa ha convocado ya a 300 emprendedores procedentes de 28 países. Cada emprendedor recibe 20 millones de pesos de InnovaChile para una estancia de seis meses. La meta de InvestChile en 2011 es alcanzar 155 millones en IED directa y capturar proyectos nuevos por otros 260 millones

Chile no descuida el sector **turístico **y a fines de septiembre albergará la mayor cumbre de inversiones hoteleras de Latinoamérica, la SAHIC, que contará con la presencia de altos ejecutivos de las grandes cadenas internacionales. A través de los programas del organismo Sernatur, Chile está haciendo un enorme esfuerzo de promoción turística internacional y apostando por el turismo ecológico, de aventura, para la tercera edad, deportes de invierno y otras clases de turismo especial. Existe una gran necesidad de más complejos hoteleros, de mejorar el transporte y de apuntalar el turismo de naturaleza, lo que brinda oportunidades a las firmas españolas.

Grandes oportunidades existen especialmente en **infraestructuras, **sector en el que Chile ha hecho en la última década un formidable esfuerzo para modernizar los sistemas de comunicaciones y redes y al que ahora debe dedicar aún más inversión tras los daños del seísmo. A los proyectos tradicionales (modernización de carreteras y autopistas urbanas e interurbanas, aeropuertos, estacionamientos, tratamiento de residuos, cárceles, regadío, embalses) se suma el esfuerzo inversor destinado a reconstruir lo devastado, lo que implica más proyectos en todos esos campos y planes en reconstrucción de vivienda residencial y hospitales y de mejora de la red de ferrocarriles.

Al sector de la construcción, a través del Programa de Concesiones, se han destinado para 2010-14 más de 11.700 millones de dólares para un total de 61 proyectos en varios frentes, infraestructuras viales urbanas; viales interurbanas (con énfasis en la Ruta 5); autopistas urbanas (inversiones por 2.508 millones); penitenciarias (ocho recintos); **hospitalarias **(reconstrucción total de 13 hospitales y más de 50 consultorios así como reparación parcial de 66 hospitales y 100 centros de salud, con una inversión en 1.338 millones de dólares sólo en 2010-14); edificación pública y restauración y construcción de viviendas; obras de riego, aeropuertos (licitación del Internacional Arturo Merino Benítez por  480 millones);  **equipamiento urbano; puertos **(licitación en 2011 de nuevos puertos públicos y de las nuevas etapas de modernización de San Antonio y Valparaíso por 300 y 352 millones de dólares para aplicar el Plan Chile Portuario 2020, que busca transformar al país en la mayor potencia portuaria regional). En 2011 se han convocado licitaciones por 1.850 millones para construir la autopista Américo Vespucio Oriente, la carretera Rutas del Loa, la Interconexión Vial Logística Portuaria de Concepción, impulsar el Metro de Santiago y Valparaíso y lanzar el tren transandino Chile-Argentina.

Existen también oportunidades en el sector de aguas, (proyectos de desalinización; en **industria medioambiental **(consultoría e ingeniería asociada), en **industria auxiliar, **en el sector pesquero (congelación de pescado y fabricación de conservas y piscicultura) y **agroindustria **(con enfoque exportador). En el sector minero, principal actividad del país (Chile es líder mundial en exportación de cobre, nitratos, yodo, litio y renio, lo que genera ingresos por 51.000 millones de dólares), y en el que más inversión se precisa, la tradición hispana es escasa. Sólo la empresa Codelco invertirá 17.500 millones hasta 2015 y la inversión total para 2011-18 es de 60.000 millones.

 

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