La caja ali­can­tina ha en­te­rrado más de 300 mi­llones de euros en la so­ciedad Crédito Inmobiliario

El fracaso de la inversión de la CAM en México desata sospechas sobre evasión fiscal y blanqueo

El abo­gado mur­ciano Diego de Ramón exige a la CNMV y al Banco de España una in­ves­ti­ga­ción sobre las ope­ra­ciones de la en­tidad desde 2008

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Del árbol caído todos hacen leña. Ya lo dice el re­frán. Pero es que al­gunas ope­ra­ciones claman al cielo o al menos sus­citan sos­pe­chas sobre su ver­da­dera fi­na­li­dad. Es el caso de la rui­nosa in­ver­sión de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) en la hi­po­te­caria me­xi­cana Crédito Inmobiliario. Como ya des­veló Capitalmadrid.com el 29 de marzo, la en­tidad de ahorro ali­can­tina des­tinó 145 mi­llones de euros a la ad­qui­si­ción de esa firma me­xi­cana en abril de 2009, cinco meses des­pués de la quiebra del banco de in­ver­sión nor­te­ame­ri­cano Lehman Brothers, que marcó el mo­mento ál­gido de la crisis fi­nan­ciera in­ter­na­cional que co­menzó en el ve­rano de 2007. Precisamente, por el de­rrumbe del mer­cado de hi­po­tecas sub­prime en Estados Unidos. Las hi­po­te­ca­rias me­xi­canas no li­gadas a grupos ban­ca­rios su­frieron el cierre del grifo de la fi­nan­cia­ción, y Crédito Inmobiliario fue una de las más afec­ta­das. Ahora, un abo­gado mur­ciano, Diego de Ramón, ha exi­gido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y al Banco de España una in­ves­ti­ga­ción pro­funda sobre todas las ope­ra­ciones de la CAM en los úl­timos cuatro años, y sus­cita sos­pe­chas de eva­sión de im­puestos y de blan­queo de di­nero en la in­ver­sión en la hi­po­te­caria me­xi­cana.

En sus peticiones a los supervisores, Diego de Ramón cuestionan la adquisición de Crédito Inmobiliario, a la que describe como una "empresa mexicana especializada en préstamos hipotecarios y a constructores", por parte de la CAM en abril de 2009, apenas "cinco meses después del terremoto de Lehman Brothers y en plena tormenta financiera". La CAM, "previa autorización del Banco de España", compró esta empresa por 144 millones de euros. El mismo año que la CAM se hizo con el 100% de Crédito Inmobiliario, la firma perdió 120 millones de euros, por lo que la caja de ahorros alicantina invirtió 150 millones de euros, lo que suma 294 millones.

El abogado reclama que se investigue de qué corredor financiero o de qué depósitos de la CAM se han transferido esos 300 millones de euros a la inmobiliaria de México. Si procede el dinero de países extranjeros con "amplias ventajas fiscales" donde la CAM tenga sociedades (en alusión a los paraísos fiscales). Que se averigüe cuántas propiedades tienen en México empresas españolas (o extranjeras a nombre de personas españolas, valencianas o murcianas). Y pregunta si se ha pedido la colaboración de las autoridades financieras y policiales de México, Estados Unidos y Reino Unido, en cuanto a la lucha de prevención y lucha contra el blanqueo de capitales.

Diego de Ramón señala que "si el examen resulta que es positivo su culpabilidad de imprudencia temeraria financiera, por parte de los directivos y miembros del consejo de administración de la CAM", se informe a la ONU y al Consejo de Europa, por los convenios firmados contra la corrupción. Y también a Transparencia Internacional.

También propone que se debería investigar "a través de las agencias españolas dedicadas a asuntos financieros" sobre el centro de fomento de negocios en México de la Región de Murcia, (Cenexmur), en la capital mexicana, inaugurado por Ramón Valcárcel, presidente del Gobierno de la Región de Murcia, en mayo. Este centro se dedica a captar inversiones de empresas murcianas en México. Y según Diego de Ramón "sería importante saber si en estas empresas están financiadas por la CAM, en el sector de la construcción, donde ha habido importante pérdidas, de más de cien millones de euros".

Todas estas sospechas sobre la verdadera finalidad de la inversión de la CAM en Crédito Inmobiliario se enmarcan dentro de la solicitud de Diego de Ramón a la Comisión Nacional del Mercado de Valores y al Gobernador del Banco de España para que investiguen las actuaciones de la caja alicantina desde 2008. El punto de partida de su argumentación es que el 24 de septiembre de 2007, la CAM valoró su patrimonio en 5.000 millones de euros de cara a la salida a Bolsa mediante la emisión de cuotas participativas (entonces sin derechos políticos).

El abogado, en sus comunicaciones a los supervisores, asegura que los créditos en terrenos sin recalificar "equivalían a todo el capital de la caja", 4.604, millones de euros de recursos propios, "sin saber si iban a ser recalificados definitivamente", según un requerimiento del Banco de España del 23 de febrero de 2007.

Otro ejemplo de mala inversión es Terra Mítica, en la que la CAM invirtió 420 millones de euros en el año 2000. Cuatro años más tarde, se intenta vender por 70 millones. O los negocios de la caja con el constructor Enrique Ortiz, implicados en los casos Brugal y Gurtel de presunta financiación ilegal del Partido Popular, y que el abogado cuantifica en 450 millones. También cita los préstamos concedidos por la CAM a clubes de fútbol, aunque algunos han sido concedidos de forma sindicada por un grupo de entidades financieras, no sólo por la caja alicantina.

Diego de Ramón habla del proyecto inmobiliario Novo Cartago, en Cartagena (Murcia), ha sido liderado por Hansa Urbana (con participación de la CAM) sobre una superficie de 590 hectáreas para recalificar, aprobándose en contra de informes de las consejerías de Agricultura y de Obras Públicas de la Región de Murcia, "para realizar miles de viviendas en el Mar Menor, cuando éste se encuentra protegido en parte". "Y ahora se pretende emprender Marina Cope para realizar 12.000 casas, 20.000 plazas hoteleras, cinco campos de golf y una gran marina con 2.000 puntos de amarre, en 21 millones de metros cuadrados en Águilas (Murcia), en suelo no urbanizable y que ha sido recalificado", añade.

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