Miguel Ángel Fernández Ordóñez no re­pe­tirá, pero tam­poco se irá de ro­sitas en cuanto a pres­tigio

Abierta la veda contra el gobernador del Banco de España un año antes de expirar su mandato

CC.OO. , el pre­si­dente de Unnim Jaume Ribera, y Rodrigo Rato coin­ciden en las la­gunas de la ges­tión del su­per­visor

MAFO
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A Miguel Ángel Fernández Ordóñez, más co­no­cido como MAFO, se le va a hacer muy largo el año que le queda al frente del Banco de España. Un man­dato que se le acaba y que es im­pro­rro­ga­ble. Se le va a hacer muy largo porque se ha abierto la veda, al menos de forma pú­blica, para cri­ticar su labor al frente de la ins­ti­tu­ción en­car­gada de su­per­visar a las en­ti­dades fi­nan­cie­ras. Hasta ahora, las re­cri­mi­na­ciones que tenía que es­cu­char MAFO eran más por sus pos­turas de po­lí­tica eco­nó­mica, como su pro­puesta de mayor pro­fun­didad en la re­forma la­boral o su idea de des­ligar los sa­la­rios del IPC, entre otras, que han sus­ci­tado las iras de los sin­di­catos y de al­gunos sec­tores del PSOE y del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Unas afir­ma­ciones que le han en­fren­tado en va­rias oca­siones al equipo de la vi­ce­pre­si­denta eco­nó­mica del Gobierno, Elena Salgado. Pero ahora las crí­ticas se re­fieren a su forma de ges­tionar la si­tua­ción de bancos y, es­pe­cial­mente, de cajas de aho­rros.

En definitiva, a la manera con la que ha gestionado Miguel Ángel Fernández Ordóñez la reestructuración del sistema financiero. Que es clave para garantizar que se mantiene abierto el grifo del crédito, algo vital para consolidar la recuperación de la economía español, y especialmente para la creación de empleo. Y, por tanto, para darle la vuelta a las encuestas y que, apoyándose en esa mejoría de los datos, el PSOE sueñe con mantenerse en el poder. Eso sí, ya será con otro gobernador en el Banco de España.  

No es casual que, cuatro días antes de que el gobernador del Banco de España de a conocer su decisión sobre los planes de recapitalización de las entidades para cumplir con las exigencias del real decreto-ley de reforzamiento del sistema financiero, el secretario general del sindicato Comfia-CCOO, José María Martínez, haya aprovechado un encuentro con la Asociación de Periodistas de Información Económica (Apie) para destacar la "falta de coraje" del Banco de España en su labor de supervisión. Que el mismo día el presidente de Unnim (fruto de la fusión convencional de las caixas de Sabadell, Terrassa y Manlleu), Jaume Ribera, utilice un seminario del IESE sobre "El futuro de las cajas de ahorros", para dejar muy claro que, si bien cada entidad es responsable de su gestión, "parte de culpa" en la crisis que vive el sistema financiero en España es del supervisor gobernado por Miguel Ángel Fernández Ordóñez. Y que Rodrigo Rato, presidente de Bankia, advierta desde Valladolid, sin hacer referencia alguna al Banco de España, que la reestructuración del sector financiero español no ha terminado todavía. Aunque en Bankia no creen que Rato haya querido tanto criticar al gobernador como alertar contra la creencia de que ya está todo hecho en el ajuste de la banca en España. 

Se ha abierto la veda, ya que hasta ahora sólo el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, discrepaba públicamente con el gobernador. El líder del PP gallego desde el primer momento se enfrentó al Banco de España para impedir que las cajas de esta comunidad autónoma, Caixa Galicia y Caixanova, formaran parte de fusiones virtuales de alcance nacional; luego, para forzar la fusión convencional de las dos, a pesar de la opinión contraria del supervisor, y ahora, considerando como un ataque y una discriminación que Novacaixagalicia no sea tratada de la misma manera que las cajas catalanas en cuanto a las nuevas exigencias de capital.

El secretario general del sindicato mayoritario en el sector financiero, José María Martínez, cree que el Banco de España ha podido hacer más, mucho más, en las entidades financieras que han tenido graves problemas. Algo que piensan, sin atreverse a decirlo públicamente, muchos en el sector financiero. En línea con objeciones formuladas por inversores internacionales, el sindicalista critica al gobernador por permitir que los gestores que "han provocado" los problemas en las cajas sean "los mismos" que estén protagonizando la reestructuración del sector. "No es posible solucionar el problema de una entidad si no se acomete una reestructuración profunda de su cúpula directiva", argumenta. Es precisamente una de las razones por las que muchos inversores institucionales extranjeros, como fondos, se resisten a participar en las salidas a Bolsa de las cajas.

Caja Castilla La Mancha (CCM), CajaSur, ambas intervenidas por la institución que gobierna Miguel Ángel Fernández Ordóñez, Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) y Caja España Duero son los casos en los que se piensa que el gobernador no ha estado acertado. Evidentemente,  la responsabilidad es los gestores de las entidades, peroen CCM y CajaSur el Banco de España "dejó languidecer a las entidades durante un año y sólo intervino al ver que no acudía nadie al rescate", según José María Martínez.

Y en la CAM, más de lo mismo, lo cual ya no es tan justificable teniendo en cuenta las experiencias anteriores. Sobre todo si se tiene en cuenta que, según CCOO, el Banco de España comunica el 18 de enero que la caja alicantina tiene bastante más morosidad de la reconocida, pero ésta no informa a sus consejeros ni a los otras cajas implicadas en Banco Base. Entonces, el gobernador debería haber dado un golpe de autoridad. José María Martínez cree que la tardanza en intervenir la CAM puede deberse a que "al gobernador le queda apenas un año de mandato y quizás no quiere problemas". También denuncia que la CAM ha comprado la ficha bancaria del Banco Base (ahora, Banco CAM), en su opinión, para "que no se quede en la calle" su director general, Roberto López Abad, que ocupaba ese puesto en la caja antes de irse a pilotar la fallida fusión virtual. Sin embargo, la entidad ha informado de la intención de prejubilar a este directivo.

En opinión del secretario general de Comfia-CCOO, al Banco de España "le ha faltado coraje para para atender a su responsabilidad, para tomar decisiones sobre las entidades financieras". Prueba de ello es que el Banco de España no haya tomado medidas contra los gestores de la CAM. Y que tampoco esté haciendo nada con los de Caja España-Duero, "que llevan un año con una fusión que no avanza", y que se va a ser rescatada por Unicaja.

Curiosamente, José María Martínez acusa a Miguel Ángel Fernández Ordóñez de ser "muy dependiente del Ministerio de Economía" (el entonces vicepresidente, Pedro Solbes, le propuso para gobernador del Banco de España cuando era secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos). El mismo reproche que, en voz muy baja, han hecho responsables de bancos y cajas. Seguramente, Elena Salgado no piensa lo mismo, aunque nunca lo reconocerá públicamente. Porque las relaciones entre ambos han estado marcadas por la tirantez en muchas ocasiones, casi siempre por cuestiones relacionadas con el ajuste en el sistema financiero.

Pero no sólo se quehan los sindicatos, también los banqueros. El presidente de Unnim, Jaume Ribera, afirmaba públicamente que el Banco de España tiene "parte de culpa" en la crisis que sufre el sistema financiero, porque el supervisor contaba con toda la información respecto a la situación que atravesaban bancos y cajas de ahorros, aunque por supuesto cada entidad financiera es responsable de su gestión. "El Banco de España tenía la visión completa de las cajas de ahorros, tendrá parte de culpa en lo que ha pasado, pero no me quito parte de culpa de mi institución", respondió a una pregunta de un asistente a las jornadas del IESE sobre 'El futuro de las cajas de ahorros'.

Ribera indicó que los mayores requisitos de capital establecidos en España "no van en la línea de favorecer el crédito", aunque a largo plazo puedan incrementar la confianza de los mercados internacionales en el país, en una clara crítica tanto al Banco de España como al Ministerio de Economía. Y en este escenario, el presidente de Unnim pronosticó que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) "entrará en el capital de bastantes instituciones españolas", y defendió esta alternativa porque permitirá a las cajas "ganar tiempo" para mejorar su situación. "El Frob es una alternativa que a primera vista para la mayoría de las entidades suena mal porque parece que no has podido llegar a levantar el capital por otras vías, pero si lo piensas, es lo normal, lo extraordinario es que algunas entidades logren la capitalización", argumentó.

Y el presidente de Bankia y de Caja Madrid, Rodrigo Rato, ha advertido en Valladolid respecto a que la reestructuración del sector financiero español no ha terminado todavía, en lo que se ha interpretado como una velada crítica al Banco de España y al Ministerio de Economía. Opina que las crisis económicas siempre han derivado en una reordenación del sector financiero, en lo que ha descrito como un "juego de las sillas" en el que siempre alguna entidad pierde ésta y se reduce el número de jugadores.

Pero el que fuera vicepresidente económico de los Gobiernos de José María Aznar destaca  la "intensa" capacidad de reacción de España a la situación, con más transparencia ("somos el único país de la UE que ha exigido a rodas sus entidades que hagan pública toda la inversión en el sector inmobiliario") y la exigencia de más capital de calidad que la que requiere incluso la normativa internacional.

 

 

 

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