LA CELOSÍA

La cons­truc­tora que pre­side Florentino Pérez con­tinúa con sus prác­ticas con la au­to­car­tera

ACS pierde la batalla con Competencia por repartirse con otras el negocio de residuos sanitarios

La de­rrota ju­di­cial le obliga a in­formar pú­bli­ca­mente de la san­ción de cuatro mi­llones a la fi­lial Consenur

Florentino Pérez, presidente de ACS
Florentino Pérez, presidente de ACS

Pocas ba­ta­llas pierde ACS en el campo ju­rí­dico y en el ad­mi­nis­tra­tivo, pero el grupo que pre­side Florentino Pérez ha sido do­ble­gado por la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), el or­ga­nismo que vela por la li­bertad de mer­cado. Consenur, líder es­pañola en el tra­ta­miento de re­si­duos sa­ni­ta­rios con más del 40% de cuota, y fi­lial del grupo que con­trolan los Albertos, fa­milia March y Fluxá y el pre­si­dente del ga­lác­tico Real Madrid, había sido san­cio­nado por la CNC y tras ser des­es­ti­mado su re­curso ju­di­cial, se ha visto for­zo­sa­mente obli­gado a hacer pú­blico su pe­cado el día 25 de marzo en un anuncio par­ti­cular pu­bli­cado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Competencia, pre­si­dida por Luis Berenguer, san­cionó hace más de un año a la fi­lial de ACS con cuatro mi­llones de euros por acordar re­par­tirse el mer­cado de re­si­duos sa­ni­ta­rios con otras em­presas del sec­tor, Cespa -que per­te­nece a Ferrovial-, la ex­tre­meña Interlun y Sissa, de la ONCE.

Sin embargo, ACS  decidió interponer un recurso  contencioso administrativo ante la Audiencia Nacional que a primeros de este mes ha fallado en su contra, desestimando la reclamación de Consenur para que se anulara la multa de Competencia.

El grupo de Florentino Pérez no se consideraba inocente de la gravísima infracción mercantil de la que había sido acusada su filial en la interposición del recurso sino que alegaba en su defensa que el expediente sancionador debía ser anulado porque se había vulnerado el derecho a la inviolabilidad del domicilio en el registro que hizo la CNC, así como el secreto de las comunicaciones entre abogado y cliente y el de los correos electrónicos de los empleados.

La Audiencia ha desestimado todos los argumentos de la filial de ACS dejando clara la jurisprudencia existente sobre la materia. Al respecto hay que señalar que Competencia cuenta ya con la suficiente experiencia en materia de inspección como para no patinar en la vulneración de los derechos fundamentales a la hora de realizar los registros.

Hochtief y la autocartera

En otra batalla reciente, Florentino ha salido ganador. Ha sido la de la OPA sobre la alemana Hochtief, que no ha estado libre de marrullerías por ambos bandos. En el caso de ACS hay que alertar sobre el hecho de que siendo una oferta de intercambio de acciones, la española intervino en el mercado abierto con la generación de autocartera, lo que no es precisamente muy ortodoxo, según se infiere de la documentación aportada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), presidida por Julio Segura.

La última comunicación de autocartera al regulador corresponde a una operación del 7 de octubre del año pasado, según la cual ACS se aplicaba (compra y venta simultánea propia) 18,88 millones de títulos (6% del capital) a un precio de 34,95 euros. Sin embargo, la compañía ha declarado que a 31 de diciembre tenía 656.320 acciones más en autocartera, de donde se deduce que desde el anuncio de la oferta intervino en el mercado ayudando a sostener la cotización para  hacer más digerible una oferta, que aún mejorada, era muy mala para los accionistas de la alemana. No hay datos de lo que pudo hacer en el mercado desde final de año hasta el 18 de enero, cuando terminó el plazo de aceptación.

La deficiente normativa española sólo obliga a las empresas a comunicar la compra de autocartera, por lo que ahora mismo ACS figura en los registros públicos con las acciones propias comunicadas en octubre, cifra que ha quedado desfasada por la oficial publicada en la memoria, y que debería ser muy inferior si se tiene en cuenta que ha tenido que intercambiar más de 5 millones de títulos por acciones de Hochtief tras finalizar la opa en febrero.

Si ya la creación y enajenación de autocartera es un tema muy sensible, de tal suerte que hay empresas que nunca intervienen en el mercado, en el caso de ACS la vigilancia debería ser máxima por parte del regulador, ya que el año pasado gastó 333 millones en comprar más de 10 millones de títulos, lo que supone un mes de contratación, y en los últimos ejercicios su "inversión" en autocartera es de 1.500 millones de euros.

Florentino Pérez ha jugado siempre con este instrumento a veces de manera muy poco ortodoxa, tal es el caso de cuando compró sin dar la opción a un tercero la autocartera que había generado OCP, la predecesora de ACS. Esta operación, ya entonces irregular y que hoy sería ilegal, supuso un hito en su carrera directiva fulgurante tras suceder a Jesús Roa. Éste había tenido que dejar la presidencia tras asumir la responsabilidad de la acusación de cohecho para conseguir obras públicas.

LA CELOSÏA es el blog de Gonzalo Garteiz, en http://gonzalogarteiz.blogspot.com

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