LA CELOSÍA

En los úl­timos doce meses ha re­par­tido un alu­vión de dis­tin­ciones en contra de lo ha­bi­tual

El Rey sólo ha distinguido a cuatro mujeres con títulos nobiliarios desde la Constitución

Como mo­narca sus tres pri­meras con­ce­siones fueron para la mujer de Franco, su hija y Arias Navarro, todos Grandes de España

Juan Carlos I y Vicente del Bosque
Juan Carlos I y Vicente del Bosque

El rey Juan Carlos tiene con­sa­grada por la Constitución de 1978 la po­testad para "la con­ce­sión de ho­nores y dis­tin­ciones de toda clase, con arreglo a las le­yes". Los úl­timos cuatro mar­que­sados con­ce­didos la se­mana pa­sada, pre­miando a per­so­na­li­dades de la Cultura, Mario Vargas Llosa, Deporte, Vicente del Bosque, Derecho, Aurelio Menéndez y Empresa, Juan Miguel Villar Mir, ra­ti­fican el sesgo en lo que atañe a la con­ce­sión de reales apre­cios. Rasgo éste que cu­rio­sa­mente co­menzó en la etapa de­mo­crá­tica, tras pro­cla­mase la Constitución de 1978, que con­sagra la igualdad de gé­nero. Hasta en­tonces había sido lo con­tra­rio, siendo las mu­jeres las pre­mia­das, aunque se en­tiende por el sig­ni­fi­cado po­lí­tico que con­lleva a veces la dis­tin­ción.

Juan Carlos de Borbón comenzó ya a repartir títulos en la época preconstitucional y en este periodo de tiempo concedió dos ducados, un señorío, un condado y un marquesado. Los tres primeros fueron todos con el marchamo de Grandeza de España. La mujer del dictador, Carmen Polo, y su hija Carmen Franco, se transmutaron en Señora de Meirás y Duquesa de Franco, seis días después de la muerte del inquilino del Pardo. Pocos meses después, también fue declarado Marqués de Arias Navarro, Carlos Arias, más conocido por las víctimas de su represión como "carnicerito de Málaga".

Dos de los tres presidentes que tuvieron las Cortes franquistas, Alejandro Rodríguez Valcárcel (encargado del traspaso de poderes al rey) y Antonio Iturmendi (tomó juramento al príncipe Juan Carlos como sucesor de Franco), consiguieron ser condes, el primero a título póstumo, y el segundo por persona interpuesta, su viuda Rita Gómez. La última concesión, un ducado, de la etapa preconstitucional recayó en uno de los artífices de la transición, Torcuato Fernández Miranda,

Mientras que en este período tres mujeres equilibraron la balanza de los seis títulos, cuando llegó la democracia y la igualdad de género, cambiaron las tornas y de 38 nuevos premios nobiliarios, dejando al margen los concedidos a sus hijas Elena y Cristina y su hermana Pilar, solamente cuatro mujeres han sido merecedoras de una distinción de honor del rey. Las afortunadas son la condesa de Fenosa, Carmela Arias (viuda de Barrie de la Maza), título que ha pasado al sobrino banquero José María, la bioquímica investigadora Margarita Salas, marquesa de Canero, el pueblo asturiano donde nación la marquesa de O'Shea, Paloma O'Shea Artiñano, promotora de la cultura musical y esposa del presidente del Banco Santander, Emilio Botín, y la editora catalana Roser Rahola, Baronesa de Perpinyà, viuda del ilustre historiador represaliado por el franquismo, Jaume Vicens Vives.

La preponderancia del varón en la aristocracia española dio un vuelco definitivo con la sentencia del Tribunal Supremo de hace tres años cuando, en pleno y por unanimidad, los magistrados decidieron que la Ley de Igualdad promulgada dos años antes era aplicable a los procesos civiles pendientes cuando entró la ley de Aído. Esta sentencia ha originado rupturas familiares, debido a la no aceptación por parte de los varones a ser desposeídos del título reclamado por sus hermanas. El Ministerio de Justicia se ocupa de reglamentar los actos sucesorios.

Desde la Ley de Igualdad de octubre de 2006, el rey Juan Carlos, que había estado cuatro años (2004-2008) sin otorgar una nobleza, ha concedido 13 y solamente en tres ocasiones a féminas, las tres últimas citadas anteriormente.

Los títulos conllevan una especie de patente de uso, protegida por los tribunales. Al respecto es relevante recordar que el Tribunal Supremo dictó una sentencia en la que consideró una intromisión ilegítima el etiquetado de un vino con el nombre de Marqués de Bradomín, que es un personaje de ficción creado por Valle Inclán, aprovechado por el rey Juan Carlos para crear ese título que concedió a su hijo Carlos en 1981. En definitiva el que quiera usar el nombre de un título como marca comercial debe pagar al titular del mismo.

El monarca ha tratado de mejorar la imagen periclitada de la aristocracia con la incorporación a la nobleza de nombres ilustres del mundo del arte y de la cultura, o con guiños simpáticos como en el caso de Valle y el reciente de Del Bosque, el seleccionador de "la Roja".

Salvador Dalí y Antoni Tapiés, son los pintores premiados, Andrés Segovia y Joaquín Rodrigo, músicos, Camilos José Cela y Vargas Llosa, literatos. El mundo editorial está representado por la grandeza de España que añadió al Conde de Godó, o los marquesados concedidos al fundador de Planeta, José Manuel Lara , y a Guillermo Luca de Tena, el que fuera director de ABC, el periódico monárquico, y único marqués, junto a Gregorio Marañón hijo, a quien el rey la ha hecho grande de España. También Leopoldo Calvo Sotelo, ex presidente del Gobierno después de Adolfo Suárez, ha recibido tal distinción.

De la banca, dos nombres Alfonso Escámez, ex presidente del Central, y cuyo título lo utiliza ahora su sobrino, director del Santander, y José Ángel Sánchez Asiain, ex presidente del Banco Bilbao, purgado por Francisco González y fortalecido con el premio real concedido el año pasado.

En los últimos 12 meses, el jefe del Estado ha otorgado títulos nobiliarios a 10 personas, una cifra muy alta, teniendo en cuenta que tardó 11 años en alcanzar igual número tras ser proclamado rey por las Cortes elegidas por el pueblo.

**Esta información puede consultarse en La Celosía, el blog de Gonzalo Garteiz, en **

http://gonzalogarteiz.blogspot.com/

 

Artículos relacionados