Estabilidad po­lí­tica y eco­nó­mica y un mer­cado gi­gan­tesco animan a la in­ver­sión

Indonesia tienta a Acciona, OHL, Indra y Técnicas Reunidas

Su nuevo pro­grama de in­fra­es­truc­turas des­pierta el in­terés de las com­pañías es­paño­las, muy ne­ce­si­tadas de mer­cados

Agus Martowardojo, ministro indoneso de finanzas
Agus Martowardojo, ministro indoneso de finanzas

¿Por qué no Indonesia? Esto es lo que se han plan­teado al­gunas grandes em­presas es­pañolas como Acciona, Indra, OHL y Técnicas Reunidas dentro de sus ac­tuales po­lí­ticas y planes de in­ter­na­cio­na­li­za­ción. Situada en Asia-Pacífico, una de las zonas de mayor cre­ci­miento mun­dial junto a Latinoamérica, lo que re­sulta clave en estos tiempos de cri­sis, Indonesia está en­cua­drada entre los ti­gres eco­nó­micos del sur­este asiá­tico, un grupo que man­tiene una más que ro­busta ex­pan­sión en los úl­timos años. El país es para mu­chos ob­ser­va­dores el mer­cado de la zona con mayor po­ten­cial de desa­rrollo y, según el ICEX, des­tino en el que con­viene meter la ca­beza antes de que sea de­ma­siado tarde. Estabilidad po­lí­tica y eco­nó­mica, un gi­gan­tesco mer­cado de 240 mi­llones de per­so­nas, una ex­pan­sión eco­nó­mica sos­te­nida, cer­cana al 6% en los úl­timos años y la exis­tencia de gi­gan­tescos re­cursos mi­ne­rales y ener­gé­ticos son otras ra­zones de peso para plan­tearse el des­em­barco.

Atraídas por estas variables, en los últimos días veinte compañías españolas ha visitado el antaño conocido como Imperio del Este con la meta de identificar y concretar oportunidades de negocio e inversión en los sectores industrial, transporte y energético y explorar alianzas con firmas indonesias. En el encuentro, organizado por la Oficina Comercial española en Yakarta, la capital del país, participaron Acciona, OHL, Técnicas Reunidas e Indra, que tienen expectativas declaradas de adentrarse en los mercados industrial y de infraestructuras del país, considerados dos de los sectores más potentes en la economía indonesia y con mayor impulso futuro.

Algunas como OHL o Técnicas Reunidas, tienen ya cierta tradición de operar proyectos en el país. OHL construyó entre 1992 y 1995 un gran complejo de infraestructuras en Irian Jaya, la parte occidental de la isla de Nueva Guinea, consistente en un puerto fluvial, instalaciones aeroportuarias, un hotel de 5 estrellas, un parque industrial ligero y una nueva ciudad para dar servicio a la empresa extractora de las importantes minas de oro, cobre y plata de Gasberg. Y Técnicas Reunidas acometió en los 80 la construcción de una refinería en en el país. Otra empresa española, Cimsa, desarrolló hace unos años la primera fase del proyecto de informatización del catastro y del registro de la propiedad.

De momento, la presencia inversora española se centra especialmente en el sector turístico y tiene como principal representante al Grupo Meliá, que gestiona cinco hoteles (Yakarta, Yogyakarta, Anyer y dos en Bali). Pero también están presentes de forma estable en el país Acerinox, Amadeus, Cimsa (presente desde 1997) y Repsol, así como tres empresas del sector cerámico y varias de trading, amén de delegaciones de varias compañías involucradas en proyectos puntuales de infraestructuras.

Las infraestructuras, prioritarias

El interés de las empresas españolas se centra esencialmente en participar en los nuevos planes de Yakarta para impulsar obras públicas y nuevas tecnologías. A día de hoy, el desarrollo (creación o modernización) de infraestructuras se presenta como una de las prioridades de Indonesia, que trata de recobrar en este campo el tiempo perdido tras la crisis asiática de 1990. Según los expertos, las necesidades de infraestructuras en Indonesia se estiman en torno al 7%-8% del PIB, unos 22.000 millones de dólares anuales.

Indonesia acaba de lanzar un plan de impulso a las infraestructuras, con especial énfasis en las que presentan más insuficiencias (transportes, energía y suministro de aguas), un plan que puede suscitar enorme interés para las grandes compañías españolas del ramo, desde ACS a Sacyr pasando por OHL, FCC, Abertis o Ferrovial.

De hecho, Yakarta prevé invertir 108.000 millones de euros en el próximo trienio en grandes proyectos de infraestructura y obras públicas en todo el país para resolver el actual _cuello de botella. _Así, mientras que la mayoría de naciones desarrolladas recorta el gasto público, Indonesia planea incrementarlo un 7,4%, lo que pone al país en el punto de mira inversor internacional. Los proyectos de infraestructuras previstos incluirán el desarrollo de 14 aeropuertos, 150 kilómetros de vía férrea, 4.000 kilómetros de carreteras, 7,68 kilómetros de puentes, presas y otros proyectos, además de aquellos ya planeados para conectar las principales islas del archipiélago, los denominados economic corridors.

En los últimos tiempos, además, Indonesia ha implementado con fuerza la fórmula PPP (Public-Private Partnership), cuya norma reguladora fue remozada en 2005 y mejorada luego en 2007, ante la imposibilidad del Estado de financiar todas las infraestructuras requeridas. En el marco de estas asociaciones público-privadas para realización de infraestructuras, la Agencia Nacional de Planificación del Desarrollo (Bappenas), anunció hace apenas tres meses la entrada en licitación de otros 17 proyectos de infraestructura por 11.000 millones de dólares.

Para las grandes empresas españolas, la fórmula PPP constituye una buena posibilidad de desembarco e Indonesia, pero no es la única. Las empresas hispanas también pueden acogerse a planes de ayuda al desarrollo, como el Programa de Cooperación Financiera Bilateral España-Indonesia, acordado en 2005, y por el que se acordó un protocolo de 210 millones de euros para financiar proyectos de infraestructuras en el país a través de Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD), con adjudicación de proyectos mediante concursos restringidos a empresas españolas. Además, últimamente se han multiplicado los concursos internacionales vinculados a organismos multilaterales y en el país crecen las oportunidades en concesiones, con especial valoración para las empresas que dan servicio integral o llave en mano.

Respaldo a las inversiones e incentivos

El nuevo marco regulatorio institucional y normativo de las PPP está incluido tanto en la nueva Ley de Inversiones adoptada en 2007 para fijar un régimen más transparente que ofrezca garantías a los inversores como en diversas reformas normativas sectoriales. La ley de inversiones equipara las empresas foráneas con las locales; establece que los litigios entre Gobierno e inversores sean arbitrados por leyes internacionales y se protege a las firmas extranjeras contra cualquier iniciativa de nacionalización.

Además, el Consejo Coordinador de Inversiones (BKPM) queda encargado de coordinar la implementación de la política de inversiones para aligerar burocracia y tiempos de espera, y la adjudicación a empresas foráneas de terrenos en usufructo se amplía hasta 80 años, en lugar de los 20 actuales. La normativa fija, asimismo, una reducción del solapamiento de impuestos locales y regionales, la introducción de incentivos fiscales a la inversión (rebaja del Impuesto de Sociedades) y la progresiva eliminación de restricciones a la inversión extranjera en los sectores de energía, transportes, agua y telecos.

El país diseña actualmente otros planes para incentivar la inversión extranjera y a modo de ejemplo, en agosto pasado, Yakarta anunciaba que al menos cinco compañías foráneas obtendrán vacaciones fiscales por un período de 5 a 10 años en cinco sectores, incluyendo las industrias del metal, del petróleo, del gas, de las energías renovables y de los equipos de telecomunicaciones. Para poder acogerse a esa facilidad, las compañías deberán registrar al menos 117 millones de dólares de inversión en alguno de esos sectores.

Además, el Gobierno indonesio tiene previsto anunciar en breve nuevas medidas de estímulo, que pasarían por una reducción de impuestos del 30% durante seis años para ciertas industrias y 128 segmentos de negocio. Esta medida se halla pendiente de aprobación por parte del presidente del país, Susilo Bambang Yudhoyono. Con todo ello, Yakarta trata de lograr un aumento del 15% en la inversión. En los tres primeros trimestres de 2011, la inversión nacional y extranjera aumentó en el país 15,3%, a 7.260 millones de dólares.

El país, que comienza a dar prioridad a las energías renovables, también puede convertirse en destino atractivo para las compañías españolas del ramo, que en los últimos años llevan a cabo un proceso acelerado de implantación en Latinoamérica y Oriente Medio. De hecho, Indonesia tiene actualmente en construcción 115** **nuevas plantas de energía solar que comenzarán a operar en 2012 y la Administración del país asiático está abierta a inversiones en otros segmentos de renovables, como el eólico. Sólo en solar, Yakarta prevé implementar un nuevo plan para construir 1.000 plantas en 1.000 pequeñas islas del archipiélago en cuanto se completen las que se construyen actualmente. Asimismo, existe gran potencial en el sector de las nuevas tecnologías de la información en el país, lo que no pasa inadvertido a Indra y otras firmas españolas. Indonesia, de hecho, ultima un ambicioso plan para cubrir sus necesidades en tecnología y apuntalar así su expansión económica.

Un mercado de 240 millones

Indonesia ofrece, además, dos aspectos muy interesantes para atraer la inversión: un enorme mercado y estabilidad política. País-archipiélago formado por más de 13.600 islas y habitado por 300 grupos étnicos, Indonesia cuenta con 240 millones de potenciales consumidores (es el cuarto país más poblado del mundo) y una creciente clase media urbana. Hasta hace pocos años miembro de la OPEP (hasta que las reservas de crudo mermaron y dejaron de ser materia de exportación), Indonesia es hoy es un país en fase avanzada de democratización, con un Gobierno reformista que ha logrado estabilizar las variables macroeconómicas e impulsar un crecimiento sostenido del PIB.

Los analistas subrayan que en contra del país juega la información que usualmente se conoce sobre Indonesia a través de los medios de comunicación, frecuentemente negativa (terrorismo, tsunamis), y que pocas veces se presentan los aspectos favorables: un islamismo bastante tolerante y democrático, un crecimiento sólido y estable desde la crisis asiática de fines de los 90 y una estabilidad política que ha hecho del presidente Susilo Bambang Yudhoyono una de las figuras más populares de Asia. Tras su reelección en 2009, el mandatario hizo de la riqueza colectiva la promesa más importante de su Administración y ha consolidado al país como principal economía del sureste asiático. El presidente ha sido el gran impulsor del plan maestro para 2014, con el que se pretende relanzar la economía y mantener la tasa de crecimiento cercana al 6%, buscando inversiones anuales cercanas al 7% del PIB y promoviendo la participación de firmas internacionales especializadas.

Enormes posibilidades a la vista

Así las cosas, la Oficina Comercial española en Indonesia destaca el gran interés que puede ofrecer a las empresas nacionales un país en el que las compañías japonesas y chinas han puesto su mirada hace años. "Indonesia ofrece enormes posibilidades de negocio en muchos campos y grandes ventajas para la inversión, entre ellas su tamaño como mercado, una clase media emergente, un perfil cada vez más importante en la escena internacional y sus planes de convertirse en 15 años en una de las diez economías más grandes del mundo", según indicó a ante la reciente misión de veinte firmas hispanas el director de la Oficina Comercial española en Yakarta, Antonio Estévez, para quien "la empresa española no se puede permitir el lujo de no mirar a Indonesia ahora, ya que es el momento de empezar a sembrar y plantearse seriamente una implantación" inversora. Indonesia ocupa hoy el puesto número 18 entre las economías del Planeta y registra un crecimiento del PIB del 6,5% en lo que va de 2011 que podría elevarse al 7% en 2012, según las más recientes previsiones.

Y si en inversión la situación es más que mejorable, en términos comerciales, entre España e Indonesia la balanza está fuertemente desequilibrada a día de hoy: suma 3.000 millones de euros, de los que el 90% atañe a compras españolas de productos indonesios, casi en exclusiva _commoditie_s.

No todo es color de rosa

Un reciente estudio de la BBC situaba al país entre los mejores lugares del mundo para emprender un negocio, junto con EEUU, Canadá, India y Australia. Más comedido, el Banco Mundial, en su último informe Doing Business, señalaba que las cosas no son tan de color de rosa y situaba a Indonesia en la posición 129 en cuanto a país más amigable para los negocios entre 183. Eso sí, aun bajando tres puestos en ese ránking, se ubica codo con codo con Brasil y por encima de naciones como Ecuador, Bolivia y la India. Por su parte, el World Economic Forum sitúa al país en el puesto 46 entre 142 en su Índice Global de Competitividad, en el que Indonesia baja dos puestos y se ubica justo detrás de Portugal. Con todo, el WEF destaca la impresionante escalada del país en los últimos tiempos (once puestos en dos años) y apunta que "Indonesia sigue siendo una de las naciones con mejor perfomance entre los países en desarrollo de Asia, por detrás sólo de Malasia y China y por delante de la India, Vietnam y Filipinas".

El creciente marco favorable al emprendimiento en Indonesia, eso sí, se ve lastrado por la posterior inseguridad jurídica y por las dificultades y enorme lentitud burocrática en licitaciones y otros trámites. Otros inconvenientes son la delincuencia y la extendida práctica de la corrupción y el soborno en un país que parece haber combatido con éxito a la rama asiática de Al Qaeda, la Jemaa Islamiya, que perpetró hace años un brutal atentado en Bali (202 muertos). El propio WEF apunta que la corrupción y el soborno, persistentes en el país, dificultan el clima inversor y, junto a la pobreza de los servicios públicos y el déficit de infraestructuras, impiden a Indonesia mejorar en competitividad.

Para superar las trabas burocráticas, la Oficina Comercial de España en Yakarta, aconseja a las empresas utilizar un agente local que desempeñe tareas de _lobby _con la Administración. "Además de resolver problemas, la presencia de un contacto local es valorada muy positivamente". Para el resto de inconvenientes y problemas, habrá que confiar en las políticas que desarrolla la nueva Administración.

 

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