Instrucciones desde Madrid para dar una imagen de absoluta normalidad

El BBVA agacha la cabeza para evitar la incautación de su banco en Venezuela

El presidente del Provincial asegura que el problema que provocó la abrupta reacción de Chávez se resolverá el lunes

Francisco Gonzalez, presidente de BBVA
Francisco Gonzalez, presidente de BBVA

Las sucursales del BBVA Banco Provincial de Venezuela funcionan con total normalidad. Eso es lo que dicen en la entidad, siguiendo instrucciones impartidas desde Madrid por el grupo español. Lo que ya no es tan normal es la acumulación de reuniones entre directivos del máximo nivel del grupo de Francisco González con representantes del Gobierno y de clientes supuestamente afectados por lo que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez, no dudó en calificar públicamente y en prime time televisiva de "estafas inmobiliarias". Tampoco es muy normal que un presidente de un banco, como Pedro Rodríguez, tenga que bajar a la arena para tratar de apagar el incendio provocado por las amenazas de incautación por parte de Chávez.

Chávez ame­nazó a Rodríguez con la na­cio­na­li­za­ción del BBVA Banco Provincial des­pués de que una per­sona del com­plejo re­si­den­cial de San José del Ávila, en Caracas, di­jera en un en­cuentro con el pre­si­dente tras­mi­tido por radio y te­le­vi­sión que el banco fi­lial del grupo es­pañol no le había dado una aten­ción ade­cuada y le había de­ne­gado un cré­dito. Tras la reunión for­zada por la in­ter­ven­ción de Chávez, en la que par­ti­cipó in­só­li­ta­mente el mi­nistro de Exteriores ve­ne­zo­lano (también es vi­ce­pre­si­dente de Asuntos Políticos), Nicolás Maduro, Pedro Rodríguez in­dicó que "se han sen­tado las ba­ses" para que todo el pro­blema se re­suelva el lu­nes, como muy tarde.

Una de las pri­meras fac­turas que puete tener que pagar el BBVA es en­tre­garle a Chávez en ban­deja la ca­beza de Rodríguez, y co­locar al frente del BBVA Banco Provincial a al­guien más cer­cano al mo­vi­miento bo­li­va­riano. Rodríguez, en medio de la bronca de Chávez, le re­plicó que el banco "no está en ven­ta". Una res­puesta "altanera", según ekl pre­si­dente de la República Bolivariana de Venezuela.

Los clientes están tran­qui­los, dentro de lo que cabe, ase­guran em­pleados del BBVA Banco Provincial. Quizás porque las ame­nazas de na­cio­na­li­za­ción del banco son un hecho que "ya es co­ti­dia­no". "Estas cosas pasan a me­nudo aho­ra", señala un di­rec­tivo de la en­ti­dad.

Quizás para en­friar los áni­mos, el pre­si­dente de la Comisión Permanente de Contraloría de la Asamblea Nacional, Héctor Navarro, des­cartó pú­bli­ca­mente, en otro pro­grama te­le­vi­sivo, que el Gobierno na­cio­na­lice el BBVA Banco Provincial "Lo de ayer ocu­rrió; lo vimos to­dos, al pre­si­dente se le pre­sentó una de­nuncia en donde él como Ejecutivo debe tomar ac­cio­nes". Claro que su ar­gu­men­ta­ción tam­poco puede con­si­de­rarse nor­mal: "Cuando un banco fi­nancia una ac­ti­vi­dad, cual­quier cons­truc­ción o una obra se ase­gura de que va a ga­nar, cuando una obra se de­tiene o se pa­ra­liza, tiene que ser ne­ce­sa­ria­mente con la com­pli­cidad del banco, "¿cómo es que el banco fi­nancia una obra sin saber que la misma va ser cul­mi­nada? En este caso los bancos a través de los in­tereses re­ciben algo, mien­tras está de­te­nida la obra, todo esto es una ma­qui­naria del sis­tema ca­pi­ta­lista en donde no les im­porta la gen­te". Y la lista de bancos na­cio­na­li­zados por Chávez es ya su­fi­cien­te­mente ex­tensa.

Pero tanto en la sede cen­tral del grupo BBVA en Madrid como en la del BBVA Banco Provincial las ame­nazas de Chávez no son vistas como un fa­rol, ni mucho menos como uno de los ha­bi­tuales ca­len­tones dia­léc­ticos del pre­si­dente ve­ne­zo­lano. Si se cumple la ame­naza de Chávez al pre­si­dente del Banco Provincial de Venezuela, el Estado con­tro­laría prác­ti­ca­mente la mitad de los de­pó­sitos del sis­tema fi­nan­ciero del país. Y se adueñaría del tercer banco de Venezuela, con 5.838 em­plea­dos, 315 su­cur­sa­les, 1,042 ca­jeros au­to­má­ticos y más de dos mi­llones de clien­tes.

"El BBVA hará todo lo po­sible para que no le quiten su banco en Venezuela. Porque lo ne­ce­sita para com­pensar la mala evo­lu­ción en España y en México, y que Estados Unidos y Asia no ter­minan de salir ade­lante y ge­nerar be­ne­fi­cios, y para en­gordar la apor­ta­ción de América del Sur a los re­sul­tados del grupo. Y tam­bién por ra­zones de ima­gen. No es lo mismo un Emilio Botín que, sí, le im­pi­dieron vender el Banco de Venezuela a un em­pre­sario lo­cal, pero sacó un di­neral por ceder la en­tidad al Estado, que un Francisco González al que le na­cio­na­lizan la en­tidad porque no da su­fi­cientes cré­di­tos", opina un eje­cu­tivo de un banco ve­ne­zo­lano pri­vado.

Artículos relacionados