ANÁLISIS

Las alertas de la FED contrastan con un optimista Zapatero

Bernanke reitera su dis­po­si­ción a in­ter­venir pero Zapatero da por zan­jada la crisis de la deuda

Los prin­ci­pales men­sajes de las úl­timas horas son con­tra­dic­to­rios. El en­viado por el Presidente de la Reserva Federal evi­dencia su preo­cu­pa­ción por la ra­len­ti­za­ción eco­nó­mica de Estados Unidos lo que le llevó a re­co­nocer que está dis­puesto a ac­tuar cuando sea ne­ce­sario para im­pulsar el cre­ci­miento. En cambio en la en­tre­vista con­ce­dida por el pre­si­dente del Gobierno es­pañol al Wall Street Journal, su men­saje es cla­ra­mente op­ti­mista. La crisis de la deuda eu­ropea está su­per­ada, aunque sigue ha­ciendo falta más coor­di­na­ción entre los go­biernos de la Unión. Pese a que ayer martes volvió a subir el di­fe­ren­cial de la deuda con Alemania, Zapatero en­fa­tizó al diario neo­yor­quino que ha vuelto la con­fianza en España una vez que se hi­cieron pú­blicos los re­sul­tados de los test de re­sis­tencia de la banca el pa­sado mes de ju­lio, que el Gobierno ha sido capaz de re­ducir el dé­ficit y que los bancos es­pañoles han re­du­cido su ape­la­ción al Banco Central Europeo.

Estos fueron todos los mensajes de optimismo de Zapatero al Wall Street Journal. La versión más sujeta a los datos, a los 1.37 indicadores que maneja diariamente el presidente de la Reserva Federal, es que la  ralentización económica que vive EEUU es un hecho como evidencia que en el segundo trimestre su economía ha crecido el 1,6 por ciento, claramente por debajo del 3,7 por ciento del trimestre anterior.

Los analistas barajan la idea de que la nueva medida que adoptará la Fed será  un o programa de recompra de bonos del Tesoro, lo que aumentaría su balance, que cuenta con 2 billones de dólares en activos.

Hasta el momento, la Fed había decidido bajar a mínimos históricos los tipos de interés aplicados a los bancos para tratar de combatir la recesión a la que se ha puesto fecha oficial de inicio en el mes de diciembre de 2007, y que acabó en junio de 2009. También aprobó un programa de compra de títulos hipotecarios de hasta 1,7 billones de dólares.

Como esto no ha sido suficiente, decidió reinvertir los recursos obtenidos de su cartera hipotecaria en la compra de bonos del Tesoro. Ahora de nuevo se vuelve a debatir esta posibilidad, como vía para impulsar el crecimiento económico y atajar una de las mayores tasas de desempleo de su historia.

En su comunicado de ayer martes, la Fed no hace referencia a nuevas compras de Bonos del Tesoro, describe que seguirá vigilando la situación económica y afirma que está preparada para intervenir si la situación lo requiere.

La Fed también advierte de que la inflación está en la actualidad por debajo de los niveles que considera adecuados para promover el máximo empleo y la estabilidad de precios.

El comunicado se ajusta por completo a las previsiones de los expertos, que daban por hecho la disposición de la Fed a anunciar que adoptará nuevas medidas si la situación económica lo requiere.

La Fed, frente al criterio optimista del presidente del Gobierno, repitió que el ritmo de reactivación en la producción y el empleo ha bajado en los meses últimos.

Como dato significativo, la decisión de la Fed no fue unánime, pues de nuevo el presidente del Banco de la Reserva Federal de Kansas City, Thomas Hoening, votó contra el mantenimiento de los tipos de interés en niveles tan bajos. Hoening considera que ya no resulta necesario el mantenimiento de los tipos de interés tan bajos. Según su criterio mantenerlos perjudicará el crecimiento a largo plazo.

 

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