El 'ejecutor' de em­presas de Díaz Ferrán, em­pon­zoñado por so­cie­dades vin­cu­ladas al caso Gürtel

Blanco Balín, ex Repsol, se asocia con el liquidador de Marsans, Ángel Cabo

El ex­perto en pa­raísos fis­cales y asesor em­pre­sa­rial está impu­tado por blan­queo en la trama Correa

Ángel Cabo
Ángel Cabo

Ramón Blanco Balín, ex con­se­jero de­le­gado de Repsol (cargo al que llegó de la mano de Alfonso Cortina), asesor em­pre­sa­rial y fis­cal, ex­perto en pa­raísos fis­cales e impu­tado en el caso Gürtel por con­si­derar la fis­calía y el juez ins­tructor que era pieza clave en el blan­queo de ca­pi­tales del grupo de em­presas de Francisco Correa, y buen co­no­cedor de los se­cretos in­con­fe­sa­bles de la elite em­pre­sa­rial y po­lí­tica, ha dado un paso, di­ríase que te­me­ra­rio, al 'asociarse' con el en­te­rrador de em­pre­sas, Ángel de Cabo Sanz. Este úl­timo, "ejecutor em­pre­sa­rial", es tris­te­mente co­no­cido por ser la per­sona que uti­li­zaron el pre­si­dente de la pa­tro­nal, Gerardo Díaz Ferrán, y su so­cio, Gonzalo Pascual, para que diera la cara en los juz­gados en la quiebra de Viajes Marsans, de­jando en la calle a 1.500 per­so­nas, a través de un ex­pe­diente de ex­tin­ción de em­pleo.

Blanco Balín ha admitido a Capitalmadrid que "ha vendido una parte" de su empresa de asesoría R. Blanco Asesores a Ángel Cabo, con el fin de "dar el servicio fiscal que el bufete de abogados de éste no dispone". R. Blanco Asesores está absolutamente quemada tras verse envuelta en el escándalo de las cuentas opacas de Liechtenstein, y posteriormente contratada como ingeniería fiscal por Francisco Correa y los cabecillas de Gurtel, para el blanqueo de capitales, según las acusaciones que figuran en los juzgados.

Cabo, propietario del bufete Ascendía, lo primero que ha hecho es cambiar el nombre de la empresa, que opera ya como Valmur Asesores, aunque Ramón Blanco es quien lleva las riendas con plenos poderes.

El puntillero de la cuadrilla de Díaz Ferrán ya había sido contratado anteriormente en el enterramiento de otra empresa emponzoñada por la banda de Francisco Correa, y en la que también participó el asesor fiscal Blanco. Se trata del grupo Teconsa-Proinsa, del empresario leonés José Martínez Núñez. Ángel Cabo apareció como administrador único de Teconsa al poco de que ésta se declarase en suspensión de pagos (virtual quiebra, en su caso).

La constructora Teconsa y su pata inmobiliaria Proinsa, donde el también leonés Blanco tenía poderes, están en concurso de acreedores, con visos de liquidación, y han protagonizado capítulos judiciales de la trama de Francisco Correa, supuesta pagadora en negro de cantidades importantes a políticos del Partido Popular, en lo que se conoce como caso Gürtel.

Ramón Blanco ha declarado siempre en los juzgados que es inocente y que no se ha quedado con un duro. Blanco asegura que siempre se limitó a su trabajo de asesor fiscal de las empresas. Sin embargo, el juez que instruye el caso Gürtel, Antonio Pedreira, no opina lo mismo, y ha requerido en una resolución judicial a Blanco Balín una fianza de 30 millones de euros, para cubrir las responsabilidades pecuniarias que se le puedan imponer.

Pedreira y la fiscalía anticorrupción pidieron en abril el embargo de todos los bienes y las empresas de Blanco hasta ese importe. El catedrático penalista, abogado del imputado, Esteban Mestre, recurrió esta resolución, por lo que ésta entró en suspenso. El recurso está todavía pendiente de resolverse.¨

El juez acusa a Blanco de diseñar la estructura de blanqueo de las empresas de la trama de Francisco Correa, la administración de éstas y la ejecución de órdenes de movimientos de fondos hacia y desde paraísos fiscales. También de tener poderes para mover el dinero del propio Correa, y gestionar su patrimonio, entre otros fundamentos de la acusación.

Desde esta resolución del juez del mes de abril, Ramón Blanco mantiene no obstante los poderes en sociedades de personajes notables, que aparentemente no le han dado la espalda, como son los primos Alberto Cortina y Alberto Alcocer y el empresario extremeño Alfonso Gallardo, quien lleva años pretendiendo instalar una refinería de petróleo en su tierra.

Un nexo de unión de todos ellos, la compañía Inversiones Financieras Are, sí ha sido disuelta el pasado mes de agosto. Blanco Balín compartía aquí la administración solidaria con Manuel Delgado Solís y Juan Luis Sillero. Delgado Solís, hombre de confianza de los primos, y consejero de ACS, fue acusado de servir de correo entre los encarcelados de Gürtel, Crespo y Correa, y sus apoyos en el exterior. Estos hechos se conocieron por las escuchas de las conversaciones de los encarcelados con sus abogados, que han supuesto una nueva imputación del juez Garzón en el Supremo. Por su parte, Juan Sillero, es el consejero delegado del grupo Alfonso Gallardo.

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