El em­pre­sario Paes do Amaral vol­verá al grupo que fundó hace dos dé­cadas

Prisa/Liberty ya tiene comprador para el 30% de Media Capital

Portugal Telecom tendrá que es­perar otra opor­tu­nidad para pujar por la fi­lial lusa de Prisa

Polanco
Polanco

La venta por Prisa del 30% de Media Capital (MC), grupo que con­trola la te­le­vi­sión líder por­tu­guesa TVI, po­dría ser anun­ciada los pró­ximos días. El cierre de la ope­ra­ción, que es­taba pre­visto ini­cial­mente para el mes de ju­nio, había sido apla­zado hasta al 30 de ju­lio, plazo que tam­poco pudo ser res­pe­tado. Sin em­bargo, tras el acuerdo entre Prisa y los in­ver­sores nor­te­ame­ri­canos de Liberty, que se hará casi con el 70% del grupo es­pañol, ya no quedan obs­táculos para que Miguel Paes do Amaral vuelva al grupo me­diá­tico luso que fundó en 1992 y del cual salió en 2005. En aquel mo­mento, Prisa puso 234 mi­llones de euros por el 33% y la ges­tión de Media Capital, y des­pués tuvo que poner otros 500 mi­llo­nes, hasta ha­cerse con 95% del grupo. Según di­versas fuen­tes, Prisa re­ci­birá ahora por la venta del 30% de MC apenas unos 100 mi­llones de eu­ros, menos de la mitad del precio que pagó para en­trar en Portugal. Paes do Amaral tenía en­tonces como socio al CEO de Liberty Holdings, Nicolás Berggruen. Así, aunque no par­ti­cipe ahora en la ope­ra­ción de Media Capital, el in­versor de origen alemán aún man­tiene une re­la­ción muy es­trecha con Paes do Amaral, lo cual solo es­pe­raba la firma del acuerdo final entre Prisa y Liberty para volver a su an­tiguo grupo.

A falta de la confirmación oficial por ambas partes del acuerdo definitvo -existe un pacto de silencio por los lados  desde mediados de junio, ante el riesgo de ver fracasar las negociaciones- en Lisboa se da por seguro que el grupo de los Polanco y pronto del nuevo accionista mayoritario norteamericano anunciarán en los próximos días su pacto portugués, condición necesaria además para que se cierre definitivamente la entrada de Liberty en Prisa.

La venta del 30% de Media Capital es todo un "culebrón", iniciado a finales del 2008, cuando Prisa puso en venta algunos de sus principales activos para hacer frente a su deuda de casi 5.000 millones de euros. Y lo mismo que en 2005, cuando Prisa llegó a acuerdo con Paes do Amaral y Nicolás Berggruen para entrar en Portugal, el futuro de Media Capital y de su principal activo TVI, fue tema de conversaciones informales entre el primer ministro luso José Sócrates y su "bueno amigo" Rodríguez Zapatero. Lo cierto es que Prisa estuvo a punto de cerrar el negocio con Portugal Telecom (PT) ya en junio 2009: situado todavía banjo la tutela del Estado. PT estaba dispuesto a pagar 150 millones de euros para hacerse con 30% de MC, solo como inversión financiera, sin participación directa en la gestión, que quedaba pues bajo control español.

Si el negocio no se hizo fue por culpa del periódico "i": PT había llevado las negociaciones con Prisa muy en secreto, y con la participación de consejeros cercanos a Sócrates, con que la noticia publicado el 23 de junio por "i" creó una verdadera conmoción nacional. Así, ante la presión de la oposición, del jefe del Estado Aníbal Cavaco Silva y de la opinión pública -y sobre todo ante la sospecha general de que solo sería un "instrumento" del gobierno socialista para controlar la TVI (su política informativa era muy hostil a Sócrates)-, al final PT no tuvo más remedio que renunciar a la operación. Y a los pocos días entró en escena el grupo mediático Ongoing, que llegó rápidamente a un acuerdo con Prisa para hacerse con 35% de MC y con la gestión de la TVI, contra el pago de 122 millones de euros, pero que tampoco pudo concretar.

Algunas fuentes señalaron entonces que el grupo controlado Nuno Vasconcelos y su socio español Rafael Mora (la 20ª personalidad con mayor influencia en Portugal, según el "Jornal de Negócios"), no actuaba por cuenta propia, sino como "intermediario" de PT, del cual es el tercer mayor accionista con una participación de 6,74%. Además, Ongoing había recibido financiación del fondo de pensiones de PT, por 75 millones de euros, y su deuda con el Banco Espirito Santo (BES), que es el mayor accionista de la operadora lusa con un 8,63%, alcanza los 150 millones. El grupo debe igualmente 387 millones al Banco Comercial Portugues (BCP), que es el mayor banco privado del país y tiene una dirección muy cercana al Partido Socialista.

Sin embargo, no fue por sus relaciones directas e indirectas con PT, ni tampoco por su abultada deuda con el BES y el BCP, que Ongoing también tuvo que renunciar a la compra de MC y al control de TVI. La razón principal fue la condición impuesta por las autoridades lusas de Competencia: antes de firmar el acuerdo con Prisa, el propietario del "Diario Económico" tenía que desprenderse de su 23% en el rival Impensa, el grupo de Pinto Balsemao, que controla el semanario "Expresso" y la televisión SIC, que es la segunda más importante del país. Ongoing tenía de plazo hasta el 31 de marzo para realizar la operación, y viendo que nadie estaba dispuesto a pagar 70 millones de euros por su 23% de Impresa, optó por renunciar a MC.

Antes inclusive de constatar que nadie estaba dispuesto a pagar el precio que pedía por su participación en Impresa, y cuando no había expirado aún el plazo fijado por la autoridad de la competencia para realizar la operación, Ongoing ya no veía muy claro el acuerdo con Prisa. Nuno Vasconcelos llegó a manifestar en una entrevista su "incomodidad" ante los cambios que se anunciaban en el grupo español con la entrada de Liberty en su capital. "Esto suena como un cambio de las reglas del juego a mitad del partido", digo el propietario de Ongoing, explicando que lo que tenía previsto no era compartir la responsabilidad de la gestión de MC y de TVI con un fondo de inversiones norteamericano, sino con los Polanco.

Con Miguel Paes do Amaral sucede pues todo lo contrario: la entrada de Liberty en Prisa, con casi un 70% del capital, constituye un fuerte aliciente para volver al grupo mediático que fundó en 1992, sobre todo porque volverá a encontrarse con Nicolás Berggruen, que fue su socio en MC hasta 2005 (venta de los 33% que compartían al grupo Polanco) y que está ahora al frente del fondo de inversiones norteamericano. Tanto es así que llegó a anunciar que la firma del acuerdo con Prisa seria solo "una cuestión de dos o tres semanas", apuntando para finales del mes de abril, y después para finales de junio. Al final, ante las dificultades surgidas en las negociaciones entre Prisa y Liberty, Paes do Amaral decidió remitirse al silencio, pero sin dejar de apostar en el acuerdo Prisa/Liberty, como paso previo a la operación de MC.

Ocurre, además, que Paes do Amaral es un empresario muy del agrado de los socialistas. Lo más probable es que se hará con 30% de MC pagando sólo unos 100 millones de euros (menos de la mitad de lo que cobró en 2005 conjuntamente con su socio Nicolás Berggruen) y tendrá alguna participación en la gestión de la TVI, que ya no supone ninguna amenaza para Sócrates: durante las negociaciones con PT y Ongoing, Prisa tuvo el cuidado de forzar la salida del director de TVI José Eduardo Moniz (¡ahora trabaja para Ongoing!) y también la de su mujer Manuela Moura Guedes, que dirigía el informativo de los viernes por la noche, Jornal Nacional, que llevaba tiempo denunciando la presunta implicación de Sócrates en el "escándalo Freeport" - un asunto de corrupción política que remonta a la época en que dirigía el Medio Ambiente.

Lo cierto es que Prisa siempre cuidó mucho sus buenas relaciones con el poder socialista: recién elegido y con mayoría absoluta, en 2005 Sócrates no puso ningún obstáculo a que TVI pasara bajo el control de Prisa, que correspondió de la mejor manera, manteniendo Paes do Amaral como "chairman" de MC. Fue solo en 2007 que el fundador de MC dejó el grupo para dedicarse a sus negocios editoriales, inmobiliarios y financieros y igualmente a su pasión por las carreras automóviles (corrió las 24 Horas de Le Mans). Prisa contrató entonces el ex ministro de la Economía y Finanzas Pina Moura, que ya ejercía la presidencia de Iberdrola Portugal y que cumuló ambas funciones hasta 2007, cuando decidió dejar MC: Prisa había perdido el control de la información de la TVI... que había quedado en manos de Moniz y de su mujer.

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