La banca lusa inicia su pro­ceso de con­so­li­da­ción y res­truc­tu­ra­ción en un clima ge­neral con­fuso

Banco Popular y BBVA toman posiciones en el proceso de privatización del BPN portugués

Las fa­vo­ra­bles pruebas de re­sis­tencia atraen a la banca es­pañola, pese al dé­ficit de imagen y los pro­blemas con la Justicia

BPN Portugal
BPN Portugal

La gran banca por­tu­guesa, que cuenta con una fuerte par­ti­ci­pa­ción es­pañola, se en­frenta a un pa­no­rama de­sigual ante el duro pro­ceso de con­so­li­da­ción que de­manda la su­per­ación de la crisis fi­nan­ciera. Los cinco ma­yores bancos del país sa­caron ma­trí­cula de honor en las pruebas de re­sis­ten­cia, con des­taque para el Santander Totta, que ob­tuvo la mejor nota, muy por de­lante del Banco Português de Industria (BPI), del Comercial Português (BCP), de la Caixa Geral de Depósitos (CGD) y del Espírito Santo (BES). El resto se en­frenta a sus pri­meros pasos de con­so­li­da­ción: Montepío Geral ofrece hasta 340 mi­llones de euros por Finibanco, mien­tras que la pri­va­ti­za­ción del Banco Português de Negócios (BPN), que fue na­cio­na­li­zado en no­viembre del 2008 y pre­senta un "agujero" de 2.000 mi­llones de eu­ros, es se­guida muy de cerca por media do­cena de en­ti­dades na­cio­nales y ex­tran­jeras como el Banco Popular y el BBVA, que quieren re­forzar su pre­sencia en Portugal. Y tam­bién está el BES, que saca a re­lucir su in­fluencia in­ter­na­cio­nal, y que acaba de llegar a un acuerdo de co­la­bo­ra­ción con el Banco Pastor.

Tras su participación decisiva en la venta de Vivo a Telefónica, posibilitando que Portugal Telecom (PT) llegara a acuerdo con Oi/Telemar para quedarse en Brasil, el Banco Espirito Santo cerró la semana pasada un amplio acuerdo de colaboración con la entifdad española, que incluye su gestora de activos y el 50% de la actividad aseguradora de Banco Pastor. En Brasil, el BES firmó una alianza "africana" con Bradesco y el Banco do Brasil.

En el aspecto negativo, sobresale la liquidación inminente del llamado "banco de los ricos", el Banco Privado Português (BPP), que fue intervenido a finales del 2008 en une situación de quiebra técnica. Pero lo que más ensombrece la imagen del sector son sus problemas con la justicia: un puñado de banqueros tendrán que sentarse próximamente en el banquillo de los acusados, para responder de supuestos delitos de manipulación de los mercados, falsificación documental, fraude fiscal, etc. El fundador del BCP Jardim Gonçalves y su sucesor Filipe Pinhal, que fueran inhabilitados por nueve años por el Banco de Portugal (BdP), se enfrentan a ahora ocho años de prisión. Lo mismo que el antiguo presidente del BPN José Oliveira e Costa, que lleva ya casi dos años privados de libertad.

Teniendo la imagen por los suelos y sufriendo los avatares de la crisis, la gran banca lusa dió la gran sorpresa en los "testes de resistencia", donde quedó claro que hasta en el escenario económico y financiero más negativo proyectado para el país por el Banco Central Europeo (BCE) y por el BdP  (2,3% de recesión, tasa de interés del 5%, 13,5% de paro, 20% de pérdidas bursátiles... ) mantendría en 2010/2011 un nivel de capital y de solvencia situado por encima de los mínimos legales exigidos. El Santander Totta fue el que sacó la mejor nota (un ratio del 13%) principalmente por la preponderancia de las hipotecas en su posición crediticia, por su baja exposición a la Bolsa y porque tiene casi el 100% de sus activos de deuda soberana contabilizados ("banking book").

Todo lo contrario del BES, que quedó relegado al último lugar, con un ratio del 7,5%, por sus participaciones financieras, por el nivel elevado de crédito empresarial y porque tiene más de la mitad de la deuda soberana en negociación ("trading book"). Así, aunque sufrieran globalmente una pérdida de valor de 10.000 millones de euros, ninguno de los cinco mayores bancos lusos necesitarían inyecciones de capital para mantener en 2010/2011 sus ratios por encima del 6%.

Antes inclusive de los "testes de resistencia", Santander Totta era ya considerado por los analistas como el mejor banco del país: aunque su cuota de mercado sea solo del 12%, en el 1º semestre obtuvo el segundo mejor resultado neto del sector, 247 millones de euros, prácticamente el mismo nivel alcanzado en 2008 (273 millones) y 2009 (278 millones), quedando solo por detrás del BES (282 millones) y muy por encima del BCP (163 millones) y del BPI (99 millones).

Santander Totta es sobre todo líder en términos de imagen: aunque haya tenido un parto complicado (para hacerse con la mitad del grupo financiero de Antonio Champalimaud, al final de la década de 1980, el antiguo Central Hispano tuvo que hacer frente a la hostilidad de las autoridades lusas y llevar en conflicto a Bruselas), Santander Totta tiene hoy toda la simpatía de los portugueses, sobre todo ante la multiplicación de los escándalos "político-financieros" que afectan de algún modo la imagen de los grandes bancos nacionales, como el líder BCP o el BES.

Antes de la publicación de los testes de resistencia, de lo que se hablaba principalmente en los medios financieros era de la "fragilidad" del BCP, que había tenido que hacer frente a una campana anónima de rumores que llegaran a afectar la cotización de la entidad. Ocurre que los problemas de BCP vienen de lejos: su capitalización solo representa hoy la quinta parte de los 18 millones alcanzaba en 2007, cuando intentó hacerse con el control del rival BPI (primero con una Opa hostil, después a través una  fusión propuesta por el mismo BPI pero que también fracasó) y cuando sufrió también una lucha interna por el poder.

Lo peor de todo, es que la imagen del BCP quedó asociada a una lista interminable de delitos financieros, atribuidos a su antigua dirección, que creó más de veinte "off shores" en diversos paraísos fiscales para realizar todo tipo de acciones ilícitas, como la manipulación de los mercados en sendos aumentos de capital. Es por ello que el fundador de la entidad Jardim Gonçalves, su sucesor Filipe Pinhal y media docena de otros antiguos consejeros ejecutivos tendrán que rendir cuentas a la justicia: unos y otros fueran ya condenados por el BdP (multas 1 millón de euros y 9 anos de inhabilitación) y los próximos meses tendrán que sentarse en el banquillo de los acusados, donde riscarán hasta ocho años de prisión.

Quien sí está ya privado de libertad desde finales del 2008, es el antiguo presidente del BPN José Oliveira e Costa, que sufrió primero ocho meses de detención preventiva y quedó después bajo arresto domiciliario, bajo la acusación de fraude, evasión fiscal, falsificación documental, etc. Su juicio, donde risca también hasta ocho años de prisión, está previsto para después del verano, con que podría coincidir con el inicio de la privatización del BPN, que tuvo que ser nacionalizado en noviembre del 2008, en una situación de quiebra técnica.

Desde entonces, colocado bajo la tutela y la gestión de la CGD, el BPN vio su "agujero" contable multiplicarse por tres, hasta los 2.000 millones de euros, y para mantenerse a flote tuvo que recibir del banco publico inyecciones de liquidez por más de 4.000 millones de euros, garantizadas por el Estado. Sin embargo, la privatización prevista para antes de final de año, a través un concurso público cuyo precio de partida fue fijado en 180 millones de euros, suscita un vivo interés: Banco Popular ya confirmó que estudia presentar una oferta, lo mismo que Barclays, el banco angoleño BIC y Montepio Geral, mientras que BBVA, que parece igualmente interesado, rechaza desvendar sus intenciones.

En principio, el comprador del BPN se hará con una entidad ya saneada por la CGD... a  costas de las arcas públicas lusas. Y el precio inicial de 180 millones de euros, es muy llamativo, puesto que representaría una inversión mínima de 837.000 euros por cada una de las 215 oficinas del BPN. El interés de la operación para el BP es evidente: en vez de apostar por un crecimiento orgánico lento, que es lo que viene haciendo desde 2003, cuando se hizo con el Banco Nacional de Crédito (BNP) de Américo Amorim, BP doblaría de golpe su rede actual de 232 oficinas. Lo mismo que Barclays, que consolidaría su sétima posición, con un total 471 oficinas. BPN tiene además una rede bien distribuida por todo el territorio nacional, la mitad en el norte del país y la otra mitad en la zona centro y sud, principalmente en Oporto y en Lisboa.

BBVA también lleva tiempo estudiando una operación de este tipo en Portugal, donde cuenta con menos de 100 oficinas (frente al rival Santander Totta, que tiene casi 2 millones de clientes y más de 700 oficinas), pero se especula que cuando llegue el momento lo que hará será intentar hacerse con el BCP, que es el mayor banco privado del país. Montepio, que acaba de lanzar una Opa de 341 millones de euros sobre Finibanco (175 oficinas) y es ya la quinto banco nacional con 330 oficinas y 20.400 millones de euros de activos, está igualmente interesado en el BPN. Lo mismo que BIC Angola.

El proceso de consolidación y de reestructuración de la banca lusa, pasará igualmente por la liquidación anunciada del BPP, el "banco de los ricos", que también fue intervenido (sin nacionalización) a finales de 2008. Como en el BPN, los problemas del BPP fueran  provocados menos por la crisis que por los errores de gestión y las maniobras ilícitas de su de antigua administración, la cual tendrá igualmente que rendir cuentas ante la justicia. Antes de declarar la quiebra del BPP, el BdP tuvo que buscar una solución par unos 2.000 clientes, cuyas inversiones en "fondos de retorno garantizado" perdieran más de la mitad de su valor. Para mantener el BPP a flote y evitar sobre todo una situación de "riesgo sistémico", los grandes bancos (incluyendo el Santander Totta) tuvieran que poner 450 millones de euros, garantizados por el Estado, y mantienen ahora un conflicto con el gobierno, contra la utilización forzosa de los fondos de garantía del sector para venir en ayuda de los clientes afectados por la quiebra del banco intervenido.

En lo positivo, cabe señalar la nueva ofensiva exterior del BES, que en una semana firmó dos "alianzas estratégicas". La primera en España, con Banco Pastor, que le cedió su gestora de fondos de inversión y de pensiones y 50% de la fíliale aseguradora Pastor Vida por unos 127 millones de euros. Y la segunda en Brasil, donde su presidente Ricardo Salgado saca gran provecho de su "influencia" junto del presidente brasileño Lula da Silva: primero intervino para que las autoridades brasileñas dieran su visto bueno a un acuerdo PT/Oi  sin lo cual el gobierno portugués no hubiera autorizado la venta de Vivo a Telefónica por 7.500 millones de euros; y hace unos días, llegó a un acuerdo con Bradesco y Banco de Brasil, cediéndoles 49% de la holding BES África, para desarrollar acciones conjuntas en el continente africano, sobre todo en los países de habla portuguesa (Palop) como Angola y Mozambique. Quedan pues bien delineadas las prioridades del BES: el triangulo Península Ibérica/Brasil/África. Para ello, el BES no tiene reparos en firmar alianzas con aliados diez veces mas fuertes (Bradesco, Banco de Brasil), que es precisamente lo que reprochaba a PT, para defender el "divorcio" con Telefónica a través la venta de los 30% lusos de Vivo, olvidando aquello del "interés nacional" y en contra de la opinión de la mayoría de los portugueses.        

 

 

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