Presenta ofertas com­pe­ti­tivas a la nueva po­tencia re­no­vable en Galicia y Cataluña

Electricidade de Portugal (EdP) apuesta fuerte en el mercado español de las energías renovables

La eléc­trica lusa se con­veirte en una com­pe­ti­dora im­por­tante de Iberdrola en Estadoa Unidos

Renovables
Renovables

El clima an­ti-es­pañol pro­vo­cado por el con­flicto entre Telefónica y Portugal Telecom (PT) en torno de Vivo, no llegó a afectar las re­la­ciones ofi­ciales entre Lisboa y Madrid, ni tam­poco los pro­yectos em­pre­sa­riales de los grupos es­pañoles en Portugal y de los por­tu­gueses en España. EdP Renovables es una buena prueba de ello: las úl­timas se­ma­nas, cuando el go­bierno de José Sócrates aún man­tenía su veto a la oferta es­pañola por Vivo, lo que hizo la fi­lial de EdP pre­si­dida por Ana Maria Fernandes fue avanzar sus peones en España, pre­sen­tando sendas pro­puestas a los con­cursos eó­licos abiertos en Galicia y en Cataluña, de cara a la ins­ta­la­ción de 2.325 MW y de 769 MW, res­pec­ti­va­mente. EdP-R tiene ya en España su se­gunda mayor fuente de ge­ne­ra­ción eó­lica, solo por de­trás del mer­cado nor­te-a­me­ri­cano, donde ocupa la cuarta po­si­ción, a muy poca dis­tancia del ter­cero ope­rador y su prin­cipal com­pe­tidor Iberdrola Renovables. Lo único que po­dría frenar la ex­pan­sión de EDP-R, cuya sede so­cial está ins­ta­lada en Vigo, es su deuda de 2.700 mi­llones de eu­ros, lo que re­pre­senta casi el 65% de la ca­pi­ta­li­za­ción bur­sátil de la com­pañía.

La apuesta más importante que EDP-R tiene ahora abierta en España consiste en la instalación de hasta 350 MW en Galicia, que es la potencia máxima que la Xunta prevé conceder a único operador, sobre un total de 2.325 MW puestos a concurso. Al contrario de otros operadores como Gamesa, el grupo luso optó por presentase solo al concurso para la construcción de una decena de nuevos parques eólicos con potencias situadas entre los 100 y los 400 MW. La Xunta tiene previsto anunciar los resultados del concurso el 19 de noviembre. EDP-R considera tener buenas posibilidades de quedar entre las elegidas. Hace dos años, la eléctrica lusa se hizo con la adjudicación de 126 MW eólicos en Galicia, pero todo quedó en nada por la anulación del concurso.  EdP-R tuvo más suerte a principios de julio, haciéndose con une licencia de explotación de 220 MW eólicos en Cantabria, que es casi como un mercado doméstico para EdP, después de la adquisición de la compañía Hidroeléctrica del Cantábrico.

Las nuevas adjudicaciones eólicas puestas a concurso en Cataluña apenas representan 769 MW, con una inversión prevista de 1.200 millones de euros. Pero a la diferencia de la Xunta, la Generalitat no puso ningún limite a la atribución de nueva potencia a los concursantes, con lo que el concurso catalán, dividido en siete zonas y que van de los 33MW a los 186 MW, hasta podría ser para EdP-R más importante que el gallego. En todo o caso, aunque tenga que hacer frente a una dura competencia de consorcios españoles e internacionales como Gas Natural Fenosa/Alsthom, Fersa/Aventalia y Gamesa/Comsa Ente, la eléctrica lusa acredita fortaleza en sus posibilidades: las características socio-económicas y los aspectos medioambientales serán factores decisivos, y EdP-R tiene pruebas dadas en Cataluña, donde ya explota 140 MW y tiene tres nuevos parques eólicos en construcción, con una potencia conjunta de 118 MW.

España ya constituye el segundo mercado más importante de EdP-R, con 2.278 MW instalados, 308 MW en fase de construcción y 4.967 MW previstos a medio y a largo plazo. Eso fue lo que determinó que la sede social de EdP-R quedara instalada en Vigo, puesto que la potencia eólica que la fílial de EdP tiene instalada en Portugal alcanza los 680 MW. Sin embargo, donde la compañía presidida por Ana Maria Fernandes tiene puesta sus mejores perspectivas de crecimiento es en Estados Unidos, con una potencia instalada de 2.859 MW y unos planes muy ambiciosos a corto, medio y largo plazo, hasta un total  superior a 20.000 MW.  Sin embargo, EdP-R es aún el cuarto mayor operador eólico en el mercado norteamericano, por detrás de Iberdrola Renowables, que ya explota 3.905 MW y prevé alcanzar los 24.500 MW. "Tenemos una posición muy confortable", comentan los responsables de EdP-R, que tiene 53% de su capacidad instalada en Estados Unidos, frente a los 39% de Iberdrola-R y que crece a un ritmo superior.

Lo cierto es que la expansión española de EdP-R y de muchos otras empresas lusas (la propia EdP en la electricidad y en el gas, Galp en la distribución de gas y en las gasolineras, Cimpor en los cementos, Emparque en los parques de estacionamiento, Sonae en la industria de la madera y en los centros comerciales, etc. ) viene a desmentir la tesis de los medios económicos nacionalistas lusos, y según la cual las empresas nacionales se enfrentan a todo tipo de frenos legales, reglamentarios, etc. cuando intentan penetrar en el mercado español, principalmente en lo que se refiere al acceso a los concursos públicos.

Eso fue uno de los argumentos más explotados por la prensa económica y generalista del país vecino, para justificar el veto gubernamental a la venta de Vivo a Telefónica, pero poniendo solo como ejemplo las constructoras nacionales Mota Engil, Soares da Costa, Teixeira Duarte, que llevan ya tiempo denunciando la situación, mientras que los españoles FCC, ACS y Sacyr les hacen una dura competencia en Portugal, donde participan normalmente y si obstáculos a la mayoría de los grandes concursos de obras publicas.          

La expansión internacional de EdP-R pasa igualmente por Francia, Bélgica, Polonia y Romania, donde ya explota 418 MW y tiene otros 274 MW en construcción. Sin embargo, la crisis financiera mundial podría afectar gravemente los planes de la eléctrica lusa, cuya deuda alcanza los 2.700 millones de euros y va a camino de los 3.000 millones, lo que representa casi el 65% del valor de la compañía en Bolsa (unos 4.200 millones). Aun así, EdP-R está en una situación más cómoda que la casa madre EdP, que tiene una deuda de casi 15.000 millones de euros, frente a una capitalización bursátil de 9.200 millones. 

Y es EdP la que pone 83% de la financiación de EdP-R, en condiciones más favorables (una tasa fija a diez años) que las que obtiene actualmente en los mercados de capitales, a los cuales tendrá que acudir para financiar los nuevos proyectos de expansión. Solo en el 1º semestre, EdP-R tuvo que invertir más de 800 millones de euros, con financiación externa a precios de mercado. El peso de la deuda, que se incremento un 42% los últimos seis meses (igualmente por el efecto cambial euro-dólar) ya se hizo sentir al nivel del resultado semestral, que bajo a los 43 millones de euros, un 35% menos que en entre enero y junio del  2009.

 

 

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