Pretenden con­tra­rrestar el abru­mador con­trol del PP en el mayor grupo del sector

Los socialistas de León promueven una integración de Caja España en la fusión virtual de Caja Madrid

La Junta de Castilla y León in­tenta re­com­poner el con­senso con Caja Duero tras la pro­puesta uni­la­teral de Santos Llamas como pre­si­dente de la nueva en­tidad

Santos Llamas
Santos Llamas

La si­tua­ción creada por la ma­niobra del grupo so­cia­lista en el con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción de Caja España para pro­poner uni­la­te­ral­mente a su pre­si­dente, Santos Llamas, para ocupar la pre­si­dencia de la nueva en­tidad tras la fu­sión con Caja Duero no es pre­ci­sa­mente fá­cil. Ya tu­vieron que es­for­zarse la Junta de Castilla y León (gobernada por el PP) y el Banco de España para que hu­biera acuerdo in ex­tremis entre las dos en­ti­da­des. A la des­con­fianza ge­ne­rada en Caja Duero, cuyo di­rector ge­neral será el primer eje­cu­tivo de la nueva Caja España, se une ahora el mo­vi­miento de los so­cia­listas leo­neses para que ésta se in­tegre en la fu­sión vir­tual pro­mo­vida por Caja Madrid y en la que ya par­ti­cipan otras dos en­ti­dades cas­te­lla­no­leo­ne­sas, Caja Ávila y Caja Segovia, que re­cha­zaron la in­te­gra­ción en el pro­yecto real de las dos grandes de la re­gión.

El viernes está previsto que se reúna el consejo de administración de la nueva Caja España, aunque en la Junta de Castilla y León son partidarios de aplazarlo para contar con más tiempo para recomponer el consenso entre las dos entidades. El Banco de España, por su parte, no quiere demoras en la integración efectiva de las dos grandes entidades de ahorro de Castilla León. Ambas instituciones están en contra de la maniobra unilateral de Caja España, al proponer a Santos Llamas como presidente de la nueva entidad.

"El Partido Popular parece empeñado en hacer fracasar la única fusión de las cajas de Castilla y León que parecía ir por buen camino", echa más leña al fuego el alcalde de León y vicepresidente segundo de Caja España, Francisco Fernández (PSOE), que votó a favor de su presidente. Y avisa; "Si se rompe el acuerdo para el nombramiento de presidente, también se romperá para el director general". En su opinión, "desde Caja España se sigue defendiendo el pacto de Tordesillas, por el cual Caja Duero ponía el director general y Caja España proponía al presidente, que es la propuesta que hicimos en el último consejo". Y cree que el problema es que la vicepresidenta autonómica, Isabel Carrasco, aspiraba al cargo, "y al no obtener el apoyo, rompe el consenso" y trata de impedir que "el presidente de la nueva caja sea de León".

Pero es que las prisas del consejo de administración de la todavía Caja España propusiera a su presidente, Santos Llamas, para ocupar la presidencia de la nueva entidad de ahorro que surgirá cuando se produzca la integración efectiva con Caja Duero tienen una explicación. Surrealista, como la propuesta del consejero socialista Marcos García González, realizada a espaldas de la otra entidad y desoyendo las recomendaciones del Banco de España y de la Junta de Castilla y León (veáse CapitalMadrid.info del sábado), pero explicación a la postre. Los socialistas de León, que son el grupo que más apoya a Santos Llamas (votaron también a favor el consejero de Unión del Pueblo Leonés y el de UGT, además del propio presidente de Caja España, que fue decisivo para superar los votos en contra de los representantes del PP menos uno que se abstuvo), promueven que el siguiente paso de la nueva Caja España sea plantearse su incorporación al grupo BanCaja Madrid.

Esta fusión virtual, impulsada por Rodrigo Rato desde Caja Madrid, está participada por Bancaja, Caja Insular de Canarias, la catalana Caixa Laietana, Caja Rioja y otras dos entidades de Castilla y León: Caja Ávila y Caja Segovia. Dos cajas que huyeron despavoridas del primer proyecto de la Junta de Castilla y León, controlada por el PP, de integrar virtualmente todas las entidades de ahorro de la comunidad autónoma, y que rechazaron el siguiente movimiento, que era una fusión real con Caja España y Caja Duero. Para evitar esa operación, primero se acercaron al Grupo Banca Cívica, con Caja Navarra, Caja Canarias y Caja Burgos, pero luego prefirieron el proyecto de Rato de crear la primera caja de ahorros de España (con permiso de La Caixa).

Pero, ¿qué hacen los socialistas leoneses promoviendo una integración en un grupo controlado por el Partido Popular? Hay que entender que el PSOE de León nunca se entusiasmó con la operación de integración con la salmantina Caja Duero, prácticamente impuesta por el Gobierno autonómico pese a la sempiterna rivalidad entre las dos entidades y que se alcanzó in extremis bajo la atentísima vigilancia del Banco de España, que llegó a amagar con la intervención si la fusión no se producía.

Otro motivo es que consideran que, una vez encarrilada la integración con Caja Duero, la nueva Caja España no tendrá más remedio que afrontar su incorporación a un grupo de mayor envergadura, obviamente suprarregional, si quiere consolidarse definitivamente. Y el más idóneo para alcanzar ese objetivo es BanCaja Madrid. De paso, se reduciría el enorme peso del PP en la primera caja de ahorros de España, obviamente con una mayor representación socialista que moderaría, o al menos trataría de matizar, el liderazgo indiscutible de dos hombres vinculados a los populares: Rodrigo Rato y José Luis Olivas.

El alcalde de León, el socialista Francisco Fernández, ha apuntado en varias ocasiones la posibilidad de una fusión interregional, ya sea real o virtual, como el siguiente paso que debe dar la nueva Caja España tras la integración con Caja Duero. Y el secretario de Organización del PSOE leonés, Ibán García del Blanco, argumenta que, tras la fusión con Caja Duero, y "no pasando mucho tiempo", habría que "empezar a negociar con una entidad mayor, como Caja Madrid". Destaca que ya existen fusiones, hasta ahora virtuales, entre cajas "alejadas territorialmente" pero que han avanzado al buscar un "sentido" al acuerdo en materia de "operaciones y mercados". y que "en ese sentido, Caja Madrid es una opción, pero tenemos que estudiar otras". Porque no hay duda alguna sobre la necesidad de hacer de la nueva Caja España una entidad "mucho más grande" y poder, a la vez, "mantener determinadas señas de identidad".

La Junta de Castilla y León no parece especialmente interesada en la operación, porque supondría la práctica pérdida de identidad de las antiguas cajas de León y Salamanca. Pero los socialistas leoneses recuerdan que el consejero de Economía, Tomás Villanueva, sugirió públicamente que Caja Ávila y Caja Segovia negociaran una fusión con la nueva Caja España, para posteriormente hacer valer un mayor peso de las entidades castellanoleonesas en el grupo de Caja Madrid.

La Unión del Pueblo Leonés se opone frontalmente a la integración en el grupo controlado por Caja Madrid. Javier Chamorro, cree que una alianza con un "monstruo" como Caja Madrid no tendrá rentabilidad para Caja España, que perdería "capacidad de decidir" y sería "difícil" mantener la "realidad" financiera de León. Si se hiciese la fusión con Caja Madrid, no habría margen para decidir aspectos básicos para los leonesistas como mantener órganos de gobierno en la provincia. Por eso, Chamorro considera que la fusión virtual con el grupo que lidera Caja Madrid no es "la mejor opción".

De paso, critica la actitud de la Junta de Castilla y León que ha "impedido" la voluntad inicial de algunos sectores para que Caja España eludiera la fusión con Caja Duero y buscara otras opciones fuera de la comunidad autónoma, girando la vista hacia Asturias o Cantabria, que al final se han incorporado a una fusión virtual con la alicantina CAM y con Caja Extremadura. Además, Javier Chamorro ha pedido a Tomás Villanueva que deje de "intervenir e interferir" en las decisiones "propias" de las entidades financieras".

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