Hay 118 en­ti­dades de este tipo, con un vo­lumen de 600 mi­llones de euros

La Generalitat impulsa una gran Caja Rural de Catalunya

Quiere in­te­grar las sec­ciones de cré­dito de las coope­ra­tivas en Caixa Castelldans

Generalitat de Catalunya
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La sen­tencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, y la con­si­guiente po­lé­mica, es­polea a la Generalitat en uno de sus pro­yectos fi­nan­cieros más am­bi­ciosos y en el que existe con­senso po­lí­tico prác­ti­ca­mente to­tal: la crea­ción de una gran caja rural en Cataluña a partir de la in­te­gra­ción de las sec­ciones de cré­dito exis­tentes en las coope­ra­tivas agra­rias. El primer paso ha sido la mo­di­fi­ca­ción del de­creto ley que re­gula el fun­cio­na­miento de las sec­ciones de cré­dito de las coope­ra­tivas con el ob­je­tivo de in­cre­mentar la pro­tec­ción ex­terna de los so­cios y ga­ran­tizar su fi­nan­cia­ción.

La operación, impulsada por el director general de Política Financiera de la conselleria de Economía de la Generalitat, Ferran Sicart, parte de que el peso de los socios colaboradores (personas que no pertenecen a la cooperativa pero poseen depósitos bancarios) no podrá superar el 30% (hasta ahora era el 50%) del importe de la sección de crédito. Y de que los ingresos corrientes de la sección de crédito no rebasarán el 50% del resto de la cooperativa. Con la finalidad de mejorar la protección de los cooperativistas, los recursos propios deberán representar al menos el 09,02% de su pasivo, frente al 5,26% actual.

Pero sobre todo prohíbe usar los activos de la sección de crédito como garantía de otras operaciones de la cooperativa. Tampoco podrán utilizarse los inmuebles si han sido financiados con recursos de la sección de crédito. También pone freno a aquellas secciones de crédito que, en la práctica, estaban operando como entidades financieras.

En muchos pueblos de Cataluña, especialmente en las comarcas de Tarragona y de LLeida, las secciones de crédito de las cooperativas agrarias han ocupado el vacío dejado por las entidades financieras. De hecho, estas secciones de crédito son las únicas oficinas financieras abiertas al público en estos municipios. El problema es que no son entidades financieras, aunque puedan dar la apariencia de serlo. No son entidades reguladas ni supervisadas por el Banco de España, ni los ahorros de sus socios no están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos.

Sicart recuerda que el objetivo de las secciones de crédito de las cooperativas es dar financiación a las necesidades productivas de los cooperativistas. Por ello, "queremos mantener los recursos de las secciones de crédito, porque creemos en el movimiento cooperativo y lo defendemos, pero queremos evitar que esta gestión ponga en riesgo los ahorros de los socios colaboradores".

La Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC) valora "positivamente la culminación del proceso de negociación con la Conselleria d'Economia i Finances" y destaca "la actualización de las secciones de crédito en un modelo más viable y solvente".

Porque el siguiente paso es implantar una gran cooperativa de crédito en Cataluña, desde la base de la actual Caixa Rural Sant Fortunat de Castelldans, en la comarca de Les Garrigues. Esta entidad nació precisamente como sección de crédito de la cooperativa de Sant Fortunat para dar servicio a todos los asociados, y en 1963 se independizó. Y, con Caixa Guissona, son las dos únicas cajas rurales que existen en forma de sociedad cooperativa catalana de crédito.

El proyecto consiste en que las cooperativas que lo deseen integren sus secciones de crédito, aportando sus activos y pasivos (los depósitos de los socios, pero también los créditos y las inversiones) en Castelldans, transformándola en una gran caja rural de Cataluña. Las cooperativas obtendrían, a cambio, derechos políticos en la entidad, que deberá modificar su ficha bancaria para poder ampliar su ámbito de actividad a toda Cataluña, salvo Barcelona. Para empezar, el Institut Català de Crèdit Agrari aportará dos millones de euros para capitalizar la cooperativa de crédito.

De esta forma, "se conseguirá dar naturaleza bancaria a la actividad de las secciones de crédito que quieran integrarse, y al mismo tiempo respetar la inversión dentro del sector agrario de los recursos captados por las secciones de crédito y transferidos a partir de esta integración de la caja rural que se constituya", razona Sicart.

Castelldans tiene actualmente un volumen de activos de 10 millones de euros. La intención es que, al menos, entre tres y cinco cooperativas den el paso de la integración en octubre, garantizando la viabilidad de un proceso que se alargaría hasta el año 2013. En Cataluña existen 118 cooperativas con sección de crédito, que suman 600 millones de euros en activos.

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