Antes que ir a la gue­rra, PT pondrá la cues­tión en manos de los ac­cio­nistas

Alierta inicia hoy su ofensiva para persuadir a los inversores institucionales de PT

Portugal Telecom confía en que Telefónica hará un es­fuerzo su­ple­men­tario para con­trolar Vivo

Cesar Alierta
Cesar Alierta

Si quieres la paz pre­pá­rate par la gue­rra. Aunque eso nunca es­tu­viera en su mente, por aquello de que no es ra­zo­nable ima­ginar que pu­diera ali­mentar es­pe­ranzas de vencer a Telefónica en una ba­talla que tu­viera a los mer­cados como único es­ce­na­rio, sin la ayuda de la "golden share" del Estado, eso fue lo que en­ten­dieron los por­tu­gueses cuando el má­ximo eje­cu­tivo de Portugal Telecom (PT), Zeinal Bava, inició un "road show" de dos se­manas ante los in­ver­sores nor­te­ame­ri­canos y bri­tá­nicos que con­trolan un 60% del ca­pi­tal. Así, des­pués de que el con­sejo de PT hu­biera pro­cla­mado un "rechazo uná­nime" a la oferta de 5.700 mi­llones de euros que le hizo Telefónica el 6 de mayo, con una prima casi del 150% para que­darse con el con­trol ex­clu­sivo de Vivo (en lugar del con­trol com­par­tido a partes iguales del 30% por ambas ope­ra­doras ibé­ri­cas), Zeinal Bava sos­tenía que sólo había que va­lorar el "interés es­tra­té­gico" y el "futuro" del grupo. No cabía otra al­ter­na­tiva: puesto que nunca puso precio a su par­ti­ci­pa­ción en Vivo, PT tenía que pre­pa­rarse para la "guerra", ante la pers­pec­tiva de una OPA de Telefónica.

Sin embargo, aunque Zeinal Bava no haya terminando todavía su "road show" y que César Alierta inicie hoy el suyo, no hay más que leer a la prensa económica lusa (Jornal de Negocios, Diário Económico) y a los líderes de opinión (Expresso, Público) para darse cuenta de que ya nadie cree en el discurso oficial, maximalista y guerrero, de PT. Lo que si sale a flote es que lo más conveniente para la operadora lusa y para sus accionistas no es una guerra con Telefónica, que es diez veces más poderosa y influyente, sino llegar a un acuerdo con su aun "socio" español... lo cual sólo tendría que mejorar su oferta inicial para quedarse con Vivo.

La tesis oficial de Telefónica es que los 5.700 millones de euros propuestos a PT valoran ya el 30% lusos de Vivo, casi un 150% por encima del valor de mercado, siendo, según digo el consejero financiero Santiago Valbuena, "un precio justo y final". No obstante, hace sólo hace un año, cuando hubo que poner un precio oficial a Vivo, en un "laudo" exigido por la autoridad bursátil brasileña, de cara a la integración de Telemig, ambas operadoras ibéricas tuvieran en cuenta criterios como los futuros flujos de caja, las tasas de interés y el crecimiento a largo plazo para fijarlo en 21.000 millones de euros. Con lo cual, el 30% luso alcanzarían los 6.300 millones, y otros 2.100 millones por las sinergias previstas de la fusión de Vivo con Telesp. 

Así, según la prensa lusa, con unos 8.400 millones de euros encima de la mesa, el consejo de PT quedaría sin argumentos para rechazar la oferta de Telefónica por el 30% de Vivo. Lo que pasa es que la operadora española rechaza incrementar su oferta, recordando además que el laudo de mayo del 2009 se hizo con unas perspectivas de crecimiento y de resultados de Vivo demasiados optimistas. Pero los analistas lusos contraatacan con otros argumentos.

Cuando Telefónica pujó en Brasil por la operadora GVT, ofreció diez veces el Ebitda, y con el  mismo criterio y las sinergias de la fusión con Telesp, el 30% de PT valdría 7.300 millones, y alcanzaría los 8.100 millones si la referencia fuera el precio que Vivendi pagó al final por GTV.

En todo caso, de lo que se habla ahora en Lisboa es ya no es tanto del "interés estratégico" que Vivo tiene "para  PT y para Portugal" (eso dijo en Madrid el primer ministro portugués José Sócrates), sino del "justo precio" que la operadora española tendría que pagar por el 30% de PT en Vivo, con la prima de control y las sinergias que traería la fusión con Telesp. Y descartada la idea de una guerra abierta con Telefónica, lo mismo que la posibilidad de que Zeinal Bava volviera de su "road show" con una propuesta de compra del 30% del capital de Vivo en manos españolas  (eso supondría poner todo el valor del grupo PT en el asador), nadie creé que el consejo de PT podrá mantener su "rechazo" a la oferta española sin poner la cuestión a discusión de los accionistas.

Es muy llamativo, por ejemplo, que el influyente Diário Económico (DE) se posicione en contra de una estrategia "nacionalista" de defensa de la operadora lusa. En un editorial firmado por su director António Costa, DE opina que Sócrates hizo un flaco favor a Zeinal Bava cuando dijo aquello de que tener a PT como operadora global y instalada en Brasil reviste un gran "interés estratégico para Portugal". Y previene que la utilización eventual de la "golden share" del Estado, para frenar a Telefónica, tendría consecuencias negativas para PT, con lo cual habría que vía libre a los mercados. Ocurre que el dueño de DE es el grupo Ongoing, que integra el núcleo duro luso de PT, con un 6,7%, por detrás del BES (8,0%) y de la CGD (7,3%).

Y en el caso de que el consejo de PT decida al final someter la oferta de Telefónica a una junta extraordinaria (ese será el objetivo principal del "road show" de César Alierta), ya se da por descontado en los medios financieros lusos que aquellos inversores institucionales norteamericanos y británicos que operan con una lógica de inversión a corto y a medio plazo no dejarán pasar la oportunidad. Sobre todo si la operadora española decide al final mejorar su propuesta. Y lo mismo pasaría probablemente con algunos de los accionistas del núcleo duro luso, ante la idea que tras la retirada eventual de la oferta de Telefónica ya no tendrían 5.700 millones de euros para repartirse... y el 30% de Vivo volvería a tener un valor de mercado de 3.500 millones.

La alternativa que se baraja a la venta de la participación de PT en Vivo no es la de una guerra abierta sino de la apertura de negociaciones con Telefónica, con vistas a una solución de compromiso, como la fusión de la red móvil de Vivo con la red fija de Telesp. Esta solución fue rechazada hace poco por Zeinal Bava, porque PT considera que Vivo y la banda ancha móvil tienen más futuro que Telesp y la banda ancha fija, y también porque la propuesta de Telefónica, que  controla el 80% de Telesp, rompería la alianza a partes iguales firmada en Vivo. "Lo que habría que hacer ahora, es ver se queda margen de entendimiento entre PT y Telefónica", dicen  analistas lusos, según los cuales lo vital para la operadora nacional es mantenerse en Brasil.

Lo cierto es que en los medios financieros nadie creé que PT sacaría provecho de una guerra con Telefónica. A menos que Zeinal Bava saque algún conejo de la chistera, como ya lo hizo en el 2007, cuando Carlos Slim se hizo con un 5% de PT para votar al lado del núcleo duro luso, en contra de la Opa hostil lanzada por Sonae, con el apoyo de Telefónica, que tiene un 10% de la operadora lusa. Al contrario de Telefónica, que tendrá que informar a los mercados sobre los contactos de César Alierta con los inversores norteamericanos y británicos (algunos de ellos son accionistas a la vez de PT y de Telefónica), PT no ofrece ninguna información acerca del "round show" de Zeinal Bava por Estados Unidos y Europa. Sin embargo, se sospecha que el CEO de la operadora lusa estuvo con el magnate mexicano dueño de Telmex y gran rival de Telefónica.

 

Se dice que Zeinal Bava está como un pece en agua en los mercados, y que tiene una grande   capacidad de comunicación con los inversores internacionales, con lo cual su "road show" de dos semanas se presentó ante la opinión pública y los expertos como un "duelo al sol" con Cesar Alierta. Y en estos momentos decisivos para el futuro de PT, que sentiría la perdida eventual de Vivo y del mercado brasileño como la amputación de sus miembros, se dice también que Bava tiene al "Arte de la guerra" como libro de cabecera. Y lo que recomienda Sun Tzu, ante una situación difícil, sin posibilidad de victoria, es asumir una posición defensiva, mientras que en el caso contrario, si hay alguna posibilidad de éxito, solo cabría el ataque...

 

José Alves

 

 

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