PARAISOS FISCALES

El dinero 'oculto' en Andorra se retrata

Comienzan a aflorar 3.500 mi­llones de euros

Andorra
Andorra

La mala con­ciencia ante el con­venio de in­ter­cambio de in­for­ma­ción fir­mado en enero entre Andorra y España, aunque no entre en vigor hasta que los Parlamentos de los dos países lo ra­ti­fi­quen, ha pro­vo­cado dos mo­vi­mientos ini­cia­les. Primero, el in­cre­mento de con­sultas y de vi­sitas a bu­fetes de abo­ga­dos, ase­sores fis­cales y de­par­ta­mentos de ges­tión de pa­tri­mo­nios. Segundo, el aflo­ra­miento de di­nero es­pañol hasta ahora de­po­si­tado en Andorra, al menos coste tri­bu­tario po­si­ble. No es­tamos ha­blando de una ba­ga­tela. En los bancos de Andorra es­taban de­po­si­tados el año pa­sado, como mí­nimo, 3.500 mi­llones de euros de ciu­da­danos es­paño­les. ¿Cómo es po­sible co­nocer esa ci­fra? A partir de los cerca de 17 mi­llones de euros in­gre­sados por la Agencia Tributaria de­bido a las re­ten­ciones que prac­tican las au­to­ri­dades de Andorra a cuentas de es­paño­les, cum­pliendo con la di­rec­tiva del ahorro de la Unión Europea.

Pero, antes de lanzar las campanas al vuelo, hay que tener en cuenta que esa obligación de retención fiscal sólo afecta a los depósitos, no a otros productos financieros que ciudadanos españoles tienen en Andorra. Tampoco tiene en cuenta los rendimientos de sociedades, que son la mayoría en éste y en otros centros, hayan perdido o no la consideración oficial de paraísos fiscales.

Pero, ¿qué dicen los asesores fiscales en estos casos? Tampoco es que se hayan estrujado las meninges cerebrales: retorne a España los fondos de tal forma que demuestre (o pueda demostrar) que es dinero invertido en Andorra con una antigüedad superior a los cuatro años. Precisamente, el plazo de prescripción de los delitos fiscales en España (en Andorra, ni existen). En román paladino, en junio dejará de existir a efectos fiscales el dinero colocado en Andorra antes del año 2005.

Con este sistema de confesión fiscal, el sufrido contribuyente sólo tendrá que tributar sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas por los rendimientos obtenidos en los últimos cuatro ejercicios más los intereses y recargos correspondientes. Pero no puede olvidar el ya suprimido Impuesto sobre el Patrimonio, porque en ese plazo de cuatro años todavía existía. En cualquier caso, parece que la mejor solución es repatriar el dinero a España para regularizar la situación y guardar los justificantes por si Hacienda los reclama.

La otra vía es presentar una declaración complementaria voluntaria, pero esta opción no es precisamente la más recomendada por los asesores fiscales (posiblemente, los mismos que le aconsejaron llevarse dinero a Andorra) porque supone alargar otros cuatro años el periodo de prescripción.

Pero, como norma general, el contribuyente español con dinero en Andorra debe estar en condiciones de justificar el tiempo y el origen del capital. De lo contrario, ese dinero pasará, una vez legalizado, a ser considerado como generado en un único ejercicio y como un aumento de patrimonio no justificado.

Así, que haga cuentas.

 

Artículos relacionados