El trá­fico aéreo en lo que va de año equi­vale a una hora del de Barajas

El Aeropuerto de Ciudad Real ni levanta el vuelo ni encuentra comprador

El Gobierno au­to­nó­mico in­siste en que será un polo de desa­rrollo re­gional

Air Berlin
Air Berlin

Un avión de la com­pañía Air- Berlin tiene pre­visto ate­rrizar hoy en el Aeropuerto Central de Ciudad Real, inau­gu­rando de esta ma­nera la tem­po­rada de vuelos re­gu­lares en la única pista co­mer­cial de la que dis­pone el fa­raó­nico pro­yecto im­pul­sado por la Junta de Castilla La Mancha y em­pre­sa­rios pri­va­dos, con fi­nan­cia­ción en ex­ce­lentes con­di­ciones y muy poco exi­gente en cuanto a ga­ran­tías de pago pro­ce­dente de Caja Castilla La Mancha (CCM). Cuatro vuelos se­ma­nales a Palma de Mallorca con Air Berlin, com­pañía de bajo coste ger­mana, hasta fi­nales de oc­tu­bre, y tres a Londres con la bri­tá­nica Ryanair, tam­bién del seg­mento de low cost, a partir del 25 de mayo y hasta el 29 de oc­tu­bre. Es toda la oferta de des­tinos re­gu­lares que ofrece el Aeropuerto de Ciudad Real, la in­fra­es­truc­tura es­trella de Castilla La Mancha. El resto del ne­gocio lo aportan los vuelos pri­vados en la tem­po­rada de caza y al­gunas es­casas ope­ra­ciones de trans­porte de carga.

Un año después de la intervención de Caja Castilla La mancha (CCM) por el Banco de España, el aeródromo no sólo continúa siendo un quebradero de cabeza para la entidad, sino que ésta se ha tenido que convertir en su primer accionista para tratar de salvarlo. Un aeropuerto que comenzó sus actividades en diciembre de 2008 con vuelos de Air Nostrum y Air Berlín. La primera paró sus actividades en septiembre de 2009 debido a los malos resultados. Air Berlín tiene resultados muy semejantes, pero en julio del año pasado la Junta de Castilla La Mancha le concedió 350.000 euros en concepto de "promoción del patrimonio cultural, histórico, artístico y cinegético de Castilla-La Mancha en sus aviones y en los destinos donde opera".

El año pasado, el Aeropuerto de Ciudad Real registró 53.000 pasajeros, muy por debajo de las previsiones iniciales de los promotores. Pero, como en el principio de Murphy, lo que va mal, puede ir peor. En los dos primeros meses del presen te ejercicio la ya escasa afluencia de viajeros se redujo a la mitad, con una media de 67 pasajeros diarios, según reconoce el Aeropuerto Central de Ciudad Real en su página web. Todo el tráfico aéreo del primer aeródromo privado de España en lo que va de año equivale a menos de una hora del que registra el Aeropuerto de Barajas en Madrid.

Tan sombrío panorama contrasta con el apoyo que tanto el PSOE como el PP dan a esta infraestructura. La vicepresidenta económica del Gobierno de Castilla La Mancha, María Luisa Araujo, insiste en que "un aeropuerto no puede hacerse rentable al día siguiente de su construcción" y que el aeródromo de Ciudad Real es una "iniciativa bien pensada" que puede convertirse en "un importante polo de desarrollo regional".

El dinero público acude de nuevo al rescate del Aeropuerto de Ciudad Real, que ya ha devorado más de 40 millones de euros en ayudas a fondo perdido de instituciones de la región. Un consorcio impulsado por la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha y en el que se integran la Fundación Aeropuerto de Ciudad Real, CEOE-Cepyme, CCM, la Cámara de Comercio de Ciudad Real (cuyo presidente, Juan Antonio León Triviño, lo es también del aeródromo), la Diputación de Ciudad Real y los Ayuntamientos de Ciudad Real, Puertollano, Daimiel y Almagro, impulsan un plan de negocio que contempla la llegada y salida de 100.000 pasajeros y la carga de entre 8.000 toneladas y 10.000. Unos objetivos muy alejados de la realidad actual.

El Aeropuerto de Ciudad Real no encuentra comprador ni socio estratégico, mientras la deuda supera ya los 300 millones de euros. Y eso que se habían generado expectativas con la obtención de la calificación de aeropuerto internacional y sobre todo con la concesión de una estación del AVE (que deja el aeródromo a menos de una hora de Madrid). Para tratar de reimpulsar el proyecto con un socio estratégico o un comprador, CCM convirtió créditos concedidos a accionistas de Ciudad Real Aeropuertos SL, como Ramón Sanahuja, Ignacio Barco** y**** Domingo Díaz de Mera, **en acciones de la empresa, de forma que tiene ya el control y la gestión.

Los últimos contactos serios fueron con un fondo de pensiones de Carolina del Norte (Estados Unidos). En septiembre de 2009, ya con CCM intervenida por el Banco de España, este inversor ofrecía 600 millones de euros, y los promotores del aeropuerto de Ciudad Real hablaban de 1.000 millones. En un segundo intento, varios meses después, la empresa aceptaba los 600 millones, pero el fondo de pensiones norteamericano ya se había echado para atrás.

Posteriormente apareció una fantasmagórica oferta de personas supuestamente vinculadas al Ejército de Estados Unidos, con la intención de convertir el aeródromo en una base logística de éste. El Ministerio de Defensa, que debe autorizar una operación de estas características, no tiene información oficial al respecto.

Era el sexto intento de venta del aeropuerto de Ciudad Real. Porque, un año y medio antes de ser inaugurado, los promotores del aeródromo enviaron en mayo de 2007 una carta a Bin Abdl Aziz Al Saud, príncipe heredero de Arabia Saudí y propietario o accionista de varios aeropuertos, en la que le ofrecían la infraestructura por unos 4.000 millones de euros. El segundo y tercer intento tuvo protagonista a Abu Dhabi Airport Company. En agosto de 2008, los promotores del aeródromo de Ciudad Real iniciaron conversaciones con agentes de Abu Dhabi  (también los hubo con algunos de Dubai) para que esa compañía se hiciera cargo del aeropuerto a cambio de 2.000 millones de euros. El 50% de rebaja sobre la oferta de un año antes. Volvieron a la carga en marzo de 2009, pidiendo algo menos de 1.000 millones.

Ante el fracaso en captar un comprador extranjero, hubo un intento de que se hiciera cargo del aeródromo de Ciudad Real el Ministerio de Defensa, como alternativa o complemento a la base aérea de Torrejón. La operación, planteada unos meses antes de la aparición del fondo de pensiones de Carolina del Norte, no salió adelante porque, según fuentes de Ciudad Real Aeropuertos SL, lo que ofrecía Defensa era "irrisorio".

 

Artículos relacionados